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52 Sociedad LUNES 20 12 2004 ABC Medio Ambiente Vienen de lugares remotos abandonados de la mano de Dios y perjudicadas por la del hombre. Son testigos de cargo de los efectos que causa el cambio climático en sus vidas. Estaban en la Cumbre del Clima para suplicar a los países ricos que pongan freno al desenfreno, a las plagas, a las sequías, a las lluvias torrenciales... a todos los males que han comenzado a padecer por causa ajena Testigos de cargo del clima TEXTO Y FOTO: CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL EN BUENOS AIRES Las grandes sequías de Fidji Pensábamos que era voluntad divina Islas Yasawa Lautoka Vanua Levu Nabouwalu Labasa Taveuni Viti Levu Sigatoka Suva ISLAS Gau F I D J I Moala Tadavu Islas Lau Penina Moce, de 43 años, pensaba que las lluvias en Fidji se retrasaban por voluntad divina Como el resto de la población de Kabara, una minúscula isla de 33 kilómetros cuadrados y 433 habitantes, vivió los últimos lustros convencida de que sobre ellos, agricultores, pescadores o artesanos, pesaba un castigo celestial. El día que un equipo de WWF puso un pie en la costa y le explicó la verdad, empezó a comprender mejor las cosas. Nuestra vida depende completamente del agua de lluvia. Ese es nuestro principal problema. Tenemos dos estaciones, una seca y otra húmeda. Los efectos del cambio climático han llevado a que la primera se prolongue más tiempo del habitual. Esto significa que, puesto que en Kabara no hay ríos, manantiales o reservas de agua potable, cada vez tenemos más dificultades para almacenarla en tanques que nos permitan, el resto del año, saciar la sed, lavarnos, cocinar, regar los cultivos... A Penina la seleccionó la organización ecologista WWF para contar la historia de su poblado por, ser la más expresiva y porque cuando las mujeres analizan los problemas lo hacen teniendo en cuenta el impacto en la familia, en la infancia y en la sociedad El archipiélago de Fidji- -recuerda- -está formado por cien islas. Tenemos pocos ingresos (50 dólares per cápita) y menos posibilidades para paliar los problemas. La solución a corto plazo sería construir más depósitos pero nos resulta muy caro y no basta con el esfuerzo La mala racha viene de atrás, aunque en los diez últimos años se ha notado de manera especial. El nivel del agua del mar ha ido en aumento y amenaza a todas las aldeas que están próximas a la costa. La pesca como alternativa para subsistir también crea problemas porque la temperatura del agua sube y hay menos peces. Por ahora mis cinco hijos pueden sobrevivir, incluso con los efectos del cambio climático, pero en un futuro Penina, Anil y Nurbu lanzaron en Buenos Aires una llamada desesperada de socorro a los países desarrollados realmente no sé lo qué puede pasar Penina pesca, cultiva, cocina y su marido, de 43 años, es granjero, aunque también pesca para comer y fabrica cestas con hebras de juncos Tienen cinco hijos de 22,19,16,15 y 12 años. Parte de la población está emigrando pero es mas por la situación económica que por el clima. Si esto empeora, es decir, si la sequía se acentúa no tendremos agua ni para lavar a los niños. Tendremos que emigrar a la isla principal del Archipiélago En Kabara, tampoco tenemos acceso a periódicos, electricidad, y el teléfono lo instalaron en agosto. Una llamada de dos minutos cuesta tres dólares. Un bote visita la isla cada dos semanas y sumistra arroz, harina, azúcar y otras cosas básicas. Sólo eso, nada de juguetes Con la muerte en los talones Keith Mitchell, Primer Ministro de la Isla de Granada, en el corazón del Caribe, apenas tuvo tiempo de ordenar que le hicieran las maletas. Salió a toda prisa de Palacio y buscó refugio en un barco de bandera británica. De esto hace menos de tres meses. El huracán Ivan amenazaba, y cumplió, con borrar de la faz de la Tierra la residencia del hombre más poderoso del país. Según los representantes del grupo de países caribeños en el Cop 10, el 85 por ciento de los habitantes de Granada perdieron sus viviendas como consecuencia del azote de Iván, cuya existencia atribuyen, en buena medida, a los cambios climáticos. Entre diez y quince años llevará la reconstrucción del país. Una nación rica podría hacerlo en mucho menos tiempo pero nosotros no tenemos medios para enfrentar una tragedia de esta envergadura La apreciación, de Anthony Deyal, portavoz del Centro de Estudios sobre Cambios Climáticos de la Universidad de Belize, tiene una segunda parte estremecedora. Recuerda que Ivan hizo escalas también en Jamaica, Trinidad Tobago, República Dominicana, Barbados y, entre otras, las Islas Caimán: Más de sesenta personas morirán en diferentes sitios del Caribe, víctimas de los huracanes que azotaron la región este año Hoy en día, el clima es imprevisible para nosotros. Tan pronto tenemos lluvias imprevistas como entramos en tiempo de sequía. Estos fenómenos provocan serios daños a nuestra economía y a la agricultura Las inundaciones de Nepal Todo ha cambiado en quince años CHINA Nepal Hi m al ay CHINA Tibet a INDIA NEPAL Katmandú I N D I A Tibet A unos les falta agua y a otros... les sobra. Es el caso de Nurbu Serpa Solu Khumbu, de 39 años. Montañero y budista nació, se crió y vive en Nepal. En los últimos quince años todo ha cambiado... En invierno, cuando debe nevar, no cae un copo. El deshielo produce enormes lagos que se desbordan como lenguas de agua que arrastran todo lo que encuentran a su paso. Una avalancha de esa naturaleza arrasó el 4 de agosto de 1985 mi casa. El Dig Tsho destruyó todo a lo largo de 90 kilómetros durante doce horas ininterrumpidas