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96 Economía DOMINGO 19 12 2004 ABC Miguel Castillejo PRESIDENTE DE CAJASUR LA SEMANA ECONÓMICA BBVA- SACYR ENTRA EN OTRA FASE La decisión de Juan Abelló de dimitir del consejo del Santander hace girar el asalto de la constructora a la entidad financiera hacia nuevos escenarios que aún no se han explorado ÁNGEL LASO D LOM E Miguel Castillejo, a su llegada ayer a la Asamblea de Cajasur EFE Miguel Castillejo informó ayer ante la asamblea de la caja del acuerdo entre la Iglesia y el Gobierno regional, que pone fin a cinco años de polémicas Cajasur y la Junta andaluza resuelven sus conflictos TEXTO: FRANCISCO J. POYATO CÓRDOBA. Del odio al amor hay poca distancia... O, por lo menos, es lo que ha supuesto el acuerdo entre la Junta de Andalucía y la Iglesia para sellar la paz en Cajasur, tras más de cinco años de agrias y enconadas polémicas. El pacto firmado el lunes en Sevilla pudiera decirse que conlleva alfombra roja. Ha habido voces en el PSOE que no entienden tanta caridad cristiana para los que hace unos años, cuando la consejera de Economía de Manuel Chaves era Magdalena Álvarez, hoy titular de Fomento, no eran bien vistos. El reparto de poderes en Cajasur quedará en noviembre de 2005 como diez años atrás, tras suscribirse la fusión entre El Monte de Piedad y la Caja Provincial de Córdoba que dio a luz a Cajasur. La Iglesia contaba con un 35 en la asamblea general y un 30 en el consejo de administración. Ponía al presidente ejecutivo, con un vicepresidente de la Diputación de Córdoba (la otra entidad cofundadora) y manejaba importantes cantidades en la Obra Social. La asamblea pasa de 120 a 160 miembros. La Iglesia dispondrá de 54, pero podrá componer minorías de bloqueo con otro grupo para posibles fusiones y otros acuerdos de importancia. En el consejo se pasa de 14 (donde tenía siete miembros) a veinte. Ahora sólo contará con seis representantes. Es la misma foto de hace una década que ahora toma color. Para mayor inri el consejero de Economía, otrora ministro de Trabajo, José Antonio Griñán, modificará la Ley de Cajas de Andalucía para dar cabida al acuerdo con la Iglesia, saltándose el límite de 70 años para los miembros rectores de una caja (75 años ahora, lo que afecta a los canónigos) y los porcentajes que se establecen para corporaciones locales, impositores, otras instituciones y el propio Parlamento andaluz. Toda esa dieta en favor del Cabildo Catedralicio de Córdoba. Durante este año de transición, que arrancó ayer en la asamblea general que dio el visto bueno al acuerdo, cuatro de El pacto no aclara las atribuciones ejecutivas que tendrá el presidente, que será nombrado por el Cabildo los seis canónigos vitalicios saldrán de la Caja, entre ellos Miguel Castillejo, que a sus 75 años (30 años en la caja) dice adiós para presidir una fundación de reciente creación, y dejar constancia física con un Pabellón Sociocultural que lleva su nombre, situado a las afueras de Córdoba, y que ha costado más de 30 millones de euros. Restan dos canónigos que cumplen el límite de edad en esta transición. Pido mesura para los cambios que se avecinan... La Caja ni es mía ni de nadie, sólo de la sociedad. He legado este instrumento de prosperidad a Córdoba con estas palabras casi se despedía el pasado miércoles Castillejo ante un congreso de empresas. El pacto, no obstante, deja flecos que tendrán que resolverse en un año. Por ejemplo, qué atribuciones ejecutivas tendrá el presidente futuro que nombrará el Cabildo Catedralicio y que todo apunta a que será un deán (cargo interno de este órgano autónomo del Obispado cordobés) Cuáles serán las del vicepresidente ejecutivo que pondrá la Diputación, en manos del PSOE. Qué pasará con la Obra Social, que maneja más de 20 millones de euros al año... s evidente que Francisco González tiene la firme decisión de vender cara su piel y que sigue disponiendo de amplios recursos para resistir el órdago lanzado contra él desde Sacyr. Ha recibido el apoyo cerrado del consejo del BBVA para enfrentarse a los accionistas de la constructora y lo hará. De hecho lo está haciendo de muchas formas. Y dispone de numerosos recursos. Los fondos extranjeros del banco que controlan la mayor parte del capital de la entidad, y a los que González lleva mimando con esmero los últimos años, son su mayor baza porque además son un claro reflejo de la credibilidad de la economía española en el entorno internacional, algo con lo que no se debe jugar. También debería ser su aliado el principal partido de la oposición, pero no lo parece mucho, acaso por rencillas internas entre los distintos sectores populares, sobre todo entre el tandem Rajoy- Aznar frente a Rato. Pero es igualmente cierto que los accionistas de la constructora también tienen claro que van a por todas en su oferta para entrar en el capital del banco. Tras algunos titubeos iniciales, sobre todo después de aguantar González las hostilidades que rodearon el último consejo del banco celebrado en Barcelona, la oferta atravesó su peor momento, sobre todo por las dos indefiniciones del Banco de España sobre la operación planteada. Pero después del puente de la Inmaculada el tiempo está corriendo a favor de Sacyr. Cada día que pasa sin que la oferta se desplome es un triunfo para sus integrantes. Además la carga política de la iniciativa, que la tiene por todos los lados, parece que también se está desactivando cada día entre bambalinas, quedándose como un asunto empresarial puro y duro, aunque no lo es. El pasado miércoles fue un día de inflexión en este polémico asunto porque había una decisiva reunión del consejo de Sacyr. Allí, con las reticencias lógicas de algunos, al final se llegó a un acuerdo unánime de seguir adelante con su opción de comprar hasta un 3,6 del capital del BBVA. Además, después de la reunión y tras el acuerdo del consejo, Juan Abelló, se dirigió por carta al presidente del Santander, Emilio Botín, para comunicarle su firme decisión de abandonar el consejo del grupo bancario que preside, dadas las posibles incompatibilidades de la operación con su cargo en el Santander. El interés de la constructora se encamina ya a formar una cartera de inversores, sobre todo nacionales pero también algún extranjero, dispuestos a acompañarla en su operación para conseguir una participación por encima del 5 en el BBVA que les pueda permitir tanto la convocatoria de una junta de accionistas extraordinaria como la de pedir varios puestos en el consejo. Pero es mucho dinero. En torno a 2.500 millones. Una cifra que se puede tardar en recolectar, aunque algunos de los principales actores del culebrón como Del Rivero ó Abello ya estén calculando el dinero disponible y utilizando sus mejores armas para convencer a amigos y conocidos de que tienen entre las manos otro magnífico negocio. Falta intentar la vía del diálogo y los pactos, que suele ser la más práctica, y que seguro que se explorará porque a lo mejor la tarta da para todos.