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76 Espectáculos DOMINGO 19 12 2004 ABC CLÁSICA Gira europea Obras de Falla, Rodrigo y Chaikovski: Sinfonía núm. 5 Int. Manuel Barrueco, guitarra. Orquesta Sinfónica de Tenerife. Dir. Víctor Pablo Pérez. Lugar: Grosses Festpielhaus, Salzburgo. Fecha: 17- XII. TENERIFE ES MÁS ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE e dejaba sentir el peso de la responsabilidad. La Grosses Festpielhaus de Salzburgo, sede central de los festivales que se celebran en aquella ciudad austriaca, tenía el aforo completo. La Orquesta Sinfónica de Tenerife, muy seria en ese inmenso escenario, acotado al fondo por la concha acústica. El público expectante tras una actuación previa que la prensa ya había recogido con un elogio unánime. La orquesta tinerfeña, dirigida por su titular Víctor Pablo Pérez, concluía así, el viernes, una gira de 10 días que le ha llevado por diversas ciudades alemanas (Colonia, Düsseldorf, Ulm y Stuttgart) y que se resumía en la doble actuación salzburguesa. Las obras de Sibelius, Chopin, cuyo segundo concierto contó con la presencia de la pianista argentina Ingrid Fliter, presentadas en la primera comparecencia giraban hacia la más preclara españolidad del segundo concierto. Falla y su segunda suite de El sombrero de tres picos Rodrigo y El concierto de Aranjuez interpretado por el guitarrista de origen cubano Manuel Barrueco, se completaban con la Quinta sinfonía de Chaikovski. Quizá se pudiera percibir cierta tensión inicial, posiblemente algo de inevitable rigidez en el gesto de Víctor Pablo, pero Falla sonó brillante, sin concesiones a la galería en una versión de trazo severo y masculino. Después Rodrigo, sostenido en la seguridad, limpieza y claridad de concepto de Barrueco, quien tras diversas salidas en solitario regaló Asturias de Albéniz. Pero la apoteosis llegó con Chaikovski, con quien se confirmó la calidad de una orquesta a la que se le nota el trabajo de fondo y que ha sorprendido al público por su materia, ajuste y calidad instrumental, al margen de por la capacidad para ofrecer versiones con personalidad. La sinfonía de Chaikovski, así escuchada y luego muy aplaudida, demostró que el éxito de este concierto ha estado más allá del siempre bien recibido repertorio prototípicamente español. Aunque sea inevitable que este suene emocionante fuera de casa y sea admirado por quienes lo ven en la distancia. Fuera de programa se escucharon dos partituras de Chueca junto a música de Khachaturian. Pudieron ser más las propinas para un final de gira brillante y de gran trascendencia para quienes están haciendo de Tenerife algo más que un destino de centroeuropa. S Una escena del musical basado en la película que protagonizó en su día Julie Andrews ABC Supercalifragilísticoexpialidoso: Londres recibe de nuevo a Mary Poppins La crítica británica alaba el musical basado en la película de Disney firma de Cameron Mackintosh, un auténtico rey Midas del teatro londinense, y responsable de éxitos como Cats o Los miserables EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Para unos es volver a una infancia coloreada por la película de Julie Andrews, para otros más mayores es regresar a la magia de las novelas previas de Pamela Lyndon Travers, y para los más jóvenes es descubrir el dulce encanto de una institutriz llamada Mary Poppins que, con un poco de azúcar, hace pasar la amarga píldora del deber. Con entradas vendidas ya para varios meses y una crítica poco menos que entusiasta, el musical Mary Poppins ha echado a andar en el West End londinense cuarenta años después del estreno de la película de Walt Disney. Con un poco de azúcar Chim, chim, cheree y las demás conocidas canciones creadas en su día por los hermanos Sherman vuelven a sonar, junto con otras nuevas, en una versión que sigue el filme pero que rescata otros diálogos y episodios de los libros de la creadora del personaje de Poppins. La coproducción de Cameron Mackintosh- -que aún mantiene en cartel, entre otros, su éxito de Les Misérables -y Disney tiene a la joven Laura Michelle Kelly como protagonista del musical, y la intérprete ha sido recibida con el aplauso de la crítica. Literalmente a aplaudir animaba el Finantial Times tras el estreno de la obra b La producción lleva la esta semana cuando, al término de las tres horas de función, Mary Poppins marcha por el techo del teatro con su paraguas abierto. Una noche constantemente llena de magia y encanto subrayaba The Daily Telegraph que considera que en el escenario la historia es más divertida, más inventiva y con menos sacarina que en la pantalla. Para The Times el éxito del musical tiene mucho que ver con la interpretación de Laura Michelle Kelly, Laura Michelle Kelly ABC que combina con acierto la disciplina con atisbos de afecto y travesura. Y destaca que, como Mary Poppins, Kelly ha llegado de ninguna parte a ser una estrella de los musicales. La joven, de 23 años, viene de una familia dedicada al escenario y su primer papel de relieve fue en My Fair Lady donde reemplazó con éxito a la estrella del espectáculo, la cantante pop Martine McCutcheon. La escritora australiana Pamela Lyndon Travers, fallecida hace unos años, nunca quedó satisfecha de la película de Disney, entre otras cosas por la recreación de la señora Banks como una sufragista. El musical le devuelve el perfil más severo que tenía en los libros. Mackintosh se comprometió a algunos cambios para conseguir los derechos de llevar Mary Poppins a la escena, algo que tras años de intentos y muchos té con pastas con Travers sólo consiguió poco antes de que ésta muriera a los 96 años. Mackintosh reclutó a Julian Fellowes, que ganó un Óscar por Gosford Park para el guión de la obra, y encargó a George Stiles y Anthony Drewe la composición de nuevas canciones. La dirección es de Richard Eyre, anterior director del Teatro Nacional y creador escénico del musical Guys and Dolls que ha contado con la colaboración del coreógrafo Matthew Bourne, uno de los mayores descubrimientos del teatro británico reciente. En el reparto, junto a Laura Michelle Kelly, figuran nombres habituales de la escena londinense, como Gavin Lee, que encarna al deshollinador que creara Dick van Dyke; David Haig y Linzi Hateley