Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 19 12 2004 Los domingos 67 lestinos han hecho a lo largo de estos años de sus hermanos cristianos. Veo que le ha infectado la propaganda de Israel. Sólo hay un culpable de la emigración cristiana de Tierra Santa (la gran mayoría ha marchado a países iberoamericanos) la ocupación israelí, la represión, las humillaciones diarias y constantes, la demolición de nuestras viviendas, la construcción del muro, la anexión y robo de nuestro territorio. Desengáñese, esa es la realidad, esa es la verdad, los israelíes no distinguen entre palestinos cristianos y palestinos musulmanes a la hora de cometer sus crímenes de guerra, todos los palestinos somos iguales para Israel, todos los palestinos somos terroristas para Ariel Sharón asegura con tono irritado Nasser. Ya no beben tampoco los peces en el río, de hecho hace siglos que ningún río surca estas tierras. Ni recoge su rebaño el pastorcito. Tampoco son las noches de paz, ni de amor, aunque con frecuencia se llena el cielo de un resplandor. Las luces de la Navidad no merman la sensación de tristeza en el centro de Belén AP Huida sin retorno Ha sucedido con tozuda reiteración a lo largo de estos últimos cuatro años, cuatro años en los que 2.400 cristianos de Belén, Beit Jala y Beit Sahur han dejado sus casas, sus tierras, sus bienes, sus familias, amigos y vecinos para marchar tan lejos que ni siquiera las estrellas fugaces pueden indicarles ya el camino de vuelta. Llegará un día en el que Jerusalén Este y Belén se quedarán huérfanas por completo de cristianos, y eso será culpa primero de Israel pero después de la comunidad internacional, de los países cristianos que nada han hecho para ayudarnos, para parar los pies a los israelíes. Deberían sentir vergüenza por habernos abandonado a nuestra suerte sentencia Hanna Nasser. Ese resplandor que ha llenado el cielo ha podido ser, por ejemplo, una ráfaga de ametralladora; o un proyectil de helicóptero a la caza y captura de su víctima nada selectiva; o una bengala que todo lo ilumina, incluso a ese fugitivo que huía y es capturado y es encarcelado sin juicio previo ni juicio posterior. También ha podido ser el resplandor de un suicida estallado antes de tiempo o un coche bomba destrozado por un accidente de trabajo o unas balas trazadoras disparadas desde Beit Jala al vecino asentamiento de Guiló o una emboscada a una patrulla militar o una caravana de colonos. Muchos han sido en efecto los suicidas de las diversas organizaciones radicales que se han acercado a Jerusalén desde Belén y se han volado en mil pedazos en un autobús, un restaurante, una cafetería, un centro comercial... Con ese argumento justifican las autoridades israelíes la construcción del muro ilegal: Tenemos todo el derecho a proteger a nuestros ciudadanos, es un acto de defensa propia Ni noches de paz, ni noches de amor, el cielo sí lleno de resplandor, y en la altura también resuena un chirriante cantar que en este caso no anuncia una dicha sin par. En lo alto de una inmensa grúa, en efecto, resonaba, por ejemplo, a todo volumen una sierra eléctrica mientras cortaba un hierro oxidado, sonido repi- tri Abu Aita, acaban de firmar un acuerdo para facilitar el paso a Belén de turistas y peregrinos en los días D de las fiestas católicas, ortodoxas y armenias. Así, funcionarios israelíes de dicho ministerio se apostarán junto a los soldados del Tsahal en el control militar que separa a Belén de Jerusalén, 6 kilómetros infinitos para miles y miles de palestinos e israelíes. Control militar situado sólo unos centenares de metros antes de la controvertida Tumba de Raquel, sagrada también para cristianos y musulmanes. Y allí, los funcionarios israelíes intentarán, se supone que con buena fe navideña, mediar entre los unos, uniformados, armados, orgullosos y poderosos, con cara de pocos amigos y actitudes y gestos que rozan la humillación cotidiana, y los otros, turistas y peregrinos en este caso despistados, o no, que comprenderán en primera persona, sobre una Tierra cada vez menos Santa, por qué esta Belén que visitan ya no es la Belén de los tradicionales villancicos. Además, esos funcionarios hebreos repartirán tarjetas de Navidad a los peregrinos para darles las gracias por convertirse con su presencia en un puente para la paz Propaganda repite Nasser. ¿Cuántas veces nos han prometido en el pasado colaboración y luego todo ha quedado en nada? dice resignado por sus muchos años de experiencia y sinsabores. Israelíes cristianos Israel insiste en que cumplirá lo pactado y de hecho, por vez primera en mucho años, permitirá la llegada a Belén de israelíes cristianos. Eso sí, no descuidará ni un ápice su seguridad por temor, entre otras cosas, a que sean secuestrados. Cae la noche sobre Belén. Faltan muy pocos días para el nacimiento del Niño Dios. Sin embargo, el tradicional árbol de Navidad, siempre instalado en la Plaza del Pesebre, a sólo unos metros de la puerta de la Humildad de la Basílica de la Natividad, todavía no ha sido decorado. Sus luces, sus adornos, sus bolas, sus estrellas, su espumillón no se dejarán notar hasta el 21 de diciembre, fecha en la que se cumplen los 40 días de luto por la muerte de Yaser Arafat. Entonces brillará por fin el árbol de Navidad en todo su esplendor pero ni siquiera ese destello servirá para guiar, sin miedo a perderse, a los pastorcillos que recogen su rebaño; al tamborilero que ofrece con su tambor ese ronco acento que es un canto de amor; a los tres Reyes Magos de Oriente que saldrán este año antes de lo previsto para no llegar tarde a su cita... Y a los peregrinos y turistas, pocos, unos puñados, que se atrevan a seguir ese camino que ya no baja hasta el valle que la nieve cubrió, que está plagado de obstáculos, de controles militares, de patrullas esporádicas, de muros de ocho metros, de serpientes de alambradas y pistas de arena; ese camino que lleva a una Belén que dista mucho, más de 2.000 años después, de ser la misma que voces populares, voces famosas, voces anónimas, voces desafinadas, grandes voces han cantado, a ritmo de villancicos, a lo largo de los siglos. Israelíes cristianos visitarán la ciudad estos días, bajo la vigilancia de los soldados Atentados, muertos y odio ensangrientan también estos días la ruta hacia BelénEFE EPA Seguimos sin esperanza, el trabajo brilla por su ausencia, los turistas no vienen ni invitados... Apenas se ha producido un puñado de reservas para las Navidades cado por potentes amplificadores todas las noches durante aquel maldito asedio a la Basílica de la Natividad que contuvo el aliento del mundo cristiano en la primavera del año 2002. Dos años y medio después, según el alcalde Nasser, la situación de la ciudad no ha mejorado casi nada. Seguimos sin esperanzas, el trabajo brilla por su ausencia, los turistas no vienen ni invitados... Apenas se ha producido un puñado de reservas en nuestros hoteles para las Navidades Y eso que los ministros de Turismo israelí, Guideón Ezra, y palestino, Ma-