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ABC DOMINGO 19 12 2004 49 Escasa participación de católicos en las concentraciones contra la política del Gobierno socialista Llega el A 380, un superavión de tres pisos con capacidad para transportar a 822 personas Test del alcohólico 1. ¿Le tiemblan las manos antes de beber? 2. Tras beber, ¿le desaparece el temblor? 3. ¿Bebe en ayunas? 4. ¿Come menos cuando bebe? 5. ¿Al levantarse tiene vómitos secos? 6. ¿Sufre pesadillas? ¿Padece insomnio? 7. ¿Tiene sudores fríos? 8. ¿Nota pérdidas de memoria? 9. ¿Se le entumecen las extremidades? 10. Cuando bebe, ¿cambia de carácter? 11. ¿Falta al trabajo por haber bebido? 12. Cuando bebe, ¿sabe decir basta? ADOLFO ÁLVAREZ VILLARINO Alcohólogo El enfermo es el último en enterarse Lleva veinte años trabajando con alcohólicos. Ha atendido a más de seis mil adictos. A la consulta llegan cada vez más jóvenes: Empiezan por el alcohol y terminan con drogas ilegales TEXTO: R. P. Mi marido se ha gastado seis millones de pesetas en quince años. Pero lo peor han sido las agresiones físicas duo camino, palpa ahora la recompensa: disfruta con su mujer y sus hijos y persigue, a través de diferentes proyectos, que la juventud huya del alcohol, uno de sus grandes enemigos No corrió la misma suerte Ángel El alcohol le propinó una cornada mortal en la carretera. Ángel viajaba con Juan, que hoy rememora la trágica vivencia: Bebimos como esponjas. Cogimos el coche para volver a casa. Conducía él. Yo acabé en el hospital, pero él murió Juan rompe en amargo llanto. El alcohol y las imprudencias le arrebataron a su mejor amigo. Tras el accidente se refugió aún más en la ginebra. Copa a copa, Juan ya no era Juan. ¿Dónde estaba aquel hombre de mirada noble que su mujer conoció un día? Ella sufrió más que nadie sus cambios de conducta: Después del accidente, pensé que dejaría la bebida. Pero no fue así. Un psicólogo me aconsejó que lo trajese a Alrex, donde todos somos como una familia. Lleva seis años y ahora tiene detalles preciosos que nunca tuvo antes. Porque esa etapa fue horrorosa. He calculado que en quince años se gastó seis millones de pesetas. Aunque eso fue lo de menos, lo peor fueron las voces y las agresiones físicas. La comunicación no existía. Cambió mucho su carácter. Yo sabía que era producto de la bebida, que él no era así Paso a paso, Rosa recupera a Juan y Juan recupera a Rosa. Su mirada, descontaminada ya, vuelve a ser cristalina. -Explique qué es Alrex. -Es una Asociación de Alcohólicos Rehabilitados Extremeños, compuesta por un equipo profesional y un colectivo de enfermos, cuyo perfil es el de varones de entre 35 y 40 años; mujeres hay menos. ¿Cuál es su labor? -Llevo el historial alcohológico, estudio al paciente, diagnostico las fases y, cuando el paciente acepta su problema, ponemos un tratamiento, que consiste en farmacoterapia, medicina para desintoxicar y deshabituar. Después se pasa a la psicoterapia grupal, que es una de las herramientas más importantes, con enfermos y familiares. Ahí es donde realmente el enfermo se da cuenta de que lo es. Porque es siempre el último en enterarse. Y lo peor es que donde hay un enfermo alcohólico hay una familia enferma. -Dicen que el grupo de terapia actúa de espejo. -Así es. Ven a otros pacientes y se sienten identificados. Pero normalmente ellos no vienen solos hasta aquí; los traen. -Una vez rehabilitados, ¿deben continuar con la terapia? -No olvidemos que es una enfermedad crónica. Se llegan a rehabilitar, pero a curar no. Una vez que superan los primeros seis o doce meses, la única limitación que tienen es no beber bebidas alcohólicas. Nunca deben perder el contacto con los profesionales, aunque no hace falta que acudan todas las semanas a la terapia. ¿Cuáles son las causas fundamentales por las que una persona se engancha al alcohol? -Partamos de una base: el alcohol está bueno. Además, en esta sociedad es raro el que no bebe o no fuma. Si no lo hace, la gente dice: Estará enfermo, hará un plan de adelgazamiento o será más raro que un perro verde En el 50 por ciento de los casos existe un progenitor alcohólico, aunque hay tres vías principales: la social o de alterne, la psicológica y la psicopatológica. En la psicológica hay un trasfondo de personalidad y afecta a aquéllos que se agarran al alcohol para liberarse o quitar angustias. Porque el alcohol es un quitapenas, sirve para todo, es un auténtico corredor de fondo. Hay que trabajar mucho para que la persona se sienta feliz sin la copa. En cuanto al psiquiátrico, éste recurre al alcohol como si fuese un fármaco ansiolítico o antidepresivo. Es el caso más delicado. -Se habla de varias modalidades de borrachera. ¿Cuáles son las más frecuentes? -Está la alegre, la del chiste verde. También, la depresiva, que es muy grave, pues es preciso tener en cuenta que uno de cada cuatro suicidas, sobre todo en las mujeres, se quitan la vida tras esa depresión post ingesta. Otro tipo es la agresiva, ese trastorno de la personalidad que ellos llaman el Rambo de la botella. Descubre la personalidad primaria del individuo. Al chistoso lo hace más chistoso, al agresivo más aún y al depresivo lo hunde y hace del suicidio una mala solución. -El alcohol llama a la puerta de los más jóvenes con mayor frecuencia cada vez. ¿Cuándo debe pensar una familia que alguno de sus miembros coquetea con esta sustancia? -A partir de los trece años ya algunos empiezan con el coqueteo. Hay muchos rasgos. Cuando frecuenta sitios raros, llega tarde, empieza a pedir más dinero semanal, es más desordenado, habla menos en el entorno familiar, no da la cara, pierde puntos académicamente y cuando su habitación huele o está distinta. Entonces el hijo está cambiando. Puede que sólo sea la adolescencia, que es una etapa peculiar, pero hay que ser muy observador, pensar que vive más de espaldas a su familia cosas que antes vivía de frente. ¿Hasta qué punto el alcohol puede dar paso al consumo de otro tipo de drogas? -El alcohol, como droga legal al igual que el tabaco, es la sustancia que muchas veces abre las puertas a las ilegales. Sobre todo cuando consumen por debajo de los 18 años. Hablamos de un organismo en formación psicológica, académica y somáticamente. Con esa edad se es más vulnerable a un tóxico con capacidad adictiva y, si encima el entorno es poco saludable y drogofílico, se empieza con el alcohol y se acaba con todo lo que se te ponga por delante. El alcohol es el padre y la madre de todas las drogas.