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ABC SÁBADO 18 12 2004 Los sábados de ABC 111 LIBROS MARÍA ESCUDERO Coautora del libro Recibir en casa EL GUINDO MÓNICA F. ACEYTUNO Importa más cómo atiendes a tus invitados que lo que les ofreces TEXTO: CARMEN FUENTES FOTO: DANIEL G. LÓPEZ FRANK LLOYD WRIGHT El arte de recibir, que hoy parece estar recuperándose, cargado de sentido común y naturalidad, a veces no resulta tan fácil. Para despejar dudas, Carla Royo- Villanova y María Escudero Coll acaban de publicar el libro Recibir en casa y saber vestir en cada ocasión Los deberes del anfitrión los ha tratado María Escudero, y el asunto de la indumentaria más adecuada es cosa deCarla Royo- Villanova. Prologado por la Infanta Doña Pilar, y con todas las fotografías realizadas en casa de María Escudero a partir de las cenas que ella ha dado, el libro descifra todo lo que rodea a la buena mesa, que es la mejor prueba de cómo somos. ¿Este libro ayudará a los que no saben cómo recibir? -No sé si les ayudará. Lo que pretendo es animarlos a perder el miedo y a que se quiten los complejos. Muchos no reciben porque piensan que no tienen una casa apropiada, ni una buena bodega. ¿Cuáles son las bases para recibir bien? -La única base que hay es la receta de la generosidad. El disfrutar viendo disfrutar a los demás. ¿Cómo se recibe a la familia? Lo digo por eso de que donde hay confianza da asco -En Navidad, que es cuando normalmente se reúne toda la familia, hay que hacer un esfuerzo, aunque sin complicar las cosas, con naturalidad. ¿Contribuye la decoración al recibimiento? -Sí. Hoy la decoración navideña es muy fácil de organizar, porque se encuentra de todo. Cada uno puede elegir lo que quiera. Yo he decorado mi árbol con motivos de carnaval, con máscaras, antifaces... Y la Navidad de este año tendrá ambiente hindú... -Muy práctico porque, si no caben en la mesa, sus invitados podrán sentarse en el suelo... ¡No lo he hecho por eso! Es que ahora lo que se lleva es la decoración temáti- ca y he querido rendir homenaje a los Reyes Magos. Los problemas de espacio, cuando se junta mucha familia, se resuelven cambiando todo de sitio. Es cuestión de organización. ¿A los niños se les sienta en mesa aparte? -Depende del número que niños que se junten, y de cómo sean las mesas. En casa de mi suegra, en Nochebuena, hay 16 niños y están en otra mesa, ¿El protocolo hay que mantenerlo también en familia? -El protocolo es una cosa y el mantener las formas es otra, da igual que sean amigos o familiares. ¿Qué hacer para soportar a ese cuñado insufrible en la mesa? -Pues ser agradable, máxime en estos días tan familiares. ¿A una cena se ha de llevar comida? -No, a menos que la anfitriona lo pida. Sí es bueno llevar algún detalle dulce. ¿Es elegante poner en la servilleta de cada invitado un cadeau du table -Habría que hacerlo siempre. Aparte de ser un motivo más de decoración, es un sorpresa, un recuerdo de ese día y rompe el hielo a la hora de empezar una conversación. -Cuando hay mucha gente, ¿qué productos hay que evitar? A veces, disponerse a la ingesta N Título: Recibir en casa Aurtor: María Escudero y Carla Royo- Villanova Editorial: Belacqua de mariscos parece un concurso de canteros. -Sí, pero a la gente le encantan, aunque partirlos, con tanto golpe, produzca toda una sinfonía de sonidos. No hay nada que no se pueda servir para comer. ¿El bufé es sólo para las ocasiones en las que no se cabe a la mesa? -No. Es una forma de recibir mucho más relajada que en torno a una mesa tradicional. Es otro concepto más informal, porque las cenas no son ni relajadas ni estrictas, eso lo son las personas. ¿Para recibir hay que saber guisar? -Es conveniente, pero hoy hay tipos de catering que lo solucionan. Pero, incluso si se sabe, no siempre se puede guisar en casa: no hay hornos para 30. ¿Se ha perdido la costumbre de recibir? -Se está recuperando a pasos agigantados. Antes se recibía de manera más familiar, pero también antes primaba más la calidad de los alimentos que se daban que la presentación. Hoy no importa tanto qué ofreces, sino cómo lo ofreces, y cuanto más sofisticado sea mejor. Es en lo que más se fijan. ¿En qué país del mundo se recibe mejor? -Francia ha tenido siem- pre una gran tradición, y en Nueva York, que no en todos los Estados Unidos, también se recibe muy bien, casi mejor que en Francia. -En Nueva York vivió usted en un minúsculo apartamento con la Infanta Doña Cristina. ¿También recibían allí? -Claro. Éramos estudiantes y hacíamos lo que podíamos, sobre todo comida española (tortilla, gazpacho... que era lo que nos apetecía. El inconveniente estaba en que al ser un apartamento mínimo olía a comida toda la semana, por eso a veces encargábamos sushi ¿Qué ventaja tiene recibir en casa? -La maravilla de ofrecer tu casa es que es como ofrecerte a ti mismo. Es generosidad, compartir... ¿Quién le ha impresionado en España por su buen recibir? -Sin duda la Infanta Doña Pilar, que recibe como nadie. ¿Y en el extranjero? -Carolina Herrera y su esposo Reinaldo. Son fantásticos como anfitriones, juntos y por separado. ¿Los políticos saben recibir? -Ser político no significa saber recibir. Los hay que sí saben y los hay que no. o se sabe por qué hay nombres que se quedan en la memoria mejor otros. Incluso nombres difíciles de pronunciar y de escribir como el de Frank Lloyd Wright, que a mí se me quedó grabado al verlo colgado sobre la fachada de la fundación Barrié hace ya algunos años. Conducía el coche por delante y aquel letrero y aquel nombre, habiendo pasado de largo, se me quedó grabado para siempre. Como también ponía algo de arquitectura, empecé a pensar si sería este señor el de la casa en la cascada. Traté de ir una mañana a la exposición, pero sólo abría por las tardes, así que me quedé sin verla y, sin embargo, su nombre, se me ha seguido apareciendo. La última vez, la noche del pasado lunes, en un magnífico reportaje sobre su obra y, aún más desconocida para mí, su vida, que me dejó impresionada. Su más querida casa, Taliesin, estaba dividida en tres partes: estudio, vivienda y granja, lo cual se acerca bastante a lo que yo creo que tiene que ser la felicidad: poder cultivar en un mismo lugar el arte, la vida y la tierra. Pero en esa casa sucedió algo terrible y absurdo. Una noche, el mayordomo dio rienda suelta a una de esas reacciones desproporcionadas que suelen tener los perturbados, y no se sabe si alguien le dijo que la sopa estaba fría o la mesa mal puesta pero, estando Wright trabajando fuera, incendió toda la casa y cerró todas las puertas, menos una, donde esperó con un hacha al que intentara escaparse. Murieron siete personas, entre ellas la mujer de la que Wright estaba enamorado, y los hijos de ésta. Aún así reconstruyó Taliesin, que volvió a quemarse en 1925 y en 1952. Siempre la rehizo. Con el dolor, comenzó Wright a redondear las formas en sus proyectos, por primera vez en los balcones de la casa en la cascada, con la misma suavidad de la roca por la que pasa una y otra vez el peso del agua. Decía: Dejad que vuestra casa parezca surgir sin obstáculos de su emplazamiento y encajadla para que armonice con el entorno si la Naturaleza está presente y, si no, procurad que sea tan plácida, sustancial y orgánica como lo hubiera sido la Naturaleza si hubiera tenido ocasión También dijo que no hay que mirar a, sino mirar en Puede que haya sido esto, praderas, árboles, rododendros, agua, lo que yo vi al pasar en las letras de su nombre.