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70 Cultura SÁBADO 18 12 2004 ABC CLÁSICA Ibermúsica Obras de J. S. Bach. Intérpretes: Gächinger Kantorei y Bach- Collegium Stuttgart. Director: Helmuth Rilling. Solistas: S. Noold, D. Sindram, J. Taylor y K. Häger. Lugar: Auditorio Nacional, Madrid. Fecha: 15- XII Kandinsky, padre de la abstracción, visita la cuna de la abstracción española El museo de las Casas Colgantes de Cuenca acoge una muestra de acuarelas b Las obras expuestas, proceden- MAGISTRAL BACH DE RILLING ANTONIO IGLESIAS tes del museo Stadtische Galerie im Lenbachhaus de Munich, no se habían visto nunca anteriormente en España EFE CUENCA. La fundación Juan March inauguró ayer en el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca la exposición Kandinsky. Acuarelas integrada por 40 obras de Vasily Kandinsky que se exhiben por primera vez en España y que pintó en uno de sus periodos creativos más fértiles, entre 1910 y 1914. Según explicó el director de la Fundación Juan March, Javier Gomá, las obras proceden de la Stadtische Galerie im Lenbachhaus de Múnich (Alemania) y fueron hechas en un periodo en el que Kandinsky protagonizó la evolución de la pintura e hizo una contribución esencial a la historia del arte, al experimentar por primera vez en la evolución de la pintura figurativa a la pintura abstracta. Recordó que sus grandes lienzos datan justamente del periodo 1910- 1914, por lo que se ha intentado seleccionar y acotar temporalmente ese tiempo para que se pueda observar de una manera visible y directa esa evolución en la historia de la pintura y los primeros experimentos de pintura abstracta no figurativa. Kandisky fue uno de los artistas más conscientes de su propia obra, a través de una importante investigación teórica, por lo que la Fundación Juan March consideró oportuno montar una exposición en la que se reflejara esta experimentación. Además de las acuarelas, en la muestra se han incluido una selección de los ensayos que hizo para las portadas del almanaque El Jinete Azul así como los estudios de las ilustraciones de su ensayo De lo espiri- e tiende a encasillar con excedida frecuencia, a aquellos músicos que se destacan en éste o aquél aspecto de la doble función musical: creación e interpretación. Y éste puede ser el caso del director y pedagogo alemán Helmtuh Rilling, de quien, aun sabiendo brillar en géneros bastante alejados, el denominador más destacado de sus trabajos le han llevado a estimarle como embajador mundial de la música de J. S. Bach Indudablemente, su sólido espíritu bachiano le hacen reducir el tempo de sus interpretación de El cantor de Leipzig Son muchos los momentos de su espléndido concierto ante el lleno del Auditorio madrileño, que servirían para ejemplificar un aserto que, así sentado, lógico es que pudiera sorprendernos la aceleración de momentos del Coro final de la Cantata BWV 63 serie de aciertos que ya habían sido precedidos por su traducción de otra Cantata, la BWV 110 que llenaron la primera parte de la sesión, cerrada con el soberbio Magnificat BWV 243 en la segunda. Resulta natural que Rilling haya de disponer de un coro y una orquesta excepcionales, como lo son los conjuntos por él creados, el Gächinger Kantorei y el Bach Collegium Stuttgart respecto a los instrumentos (extraordinaria la oboísta, y al mismo nivel las flautistas, el fagot o el contrabajo... quienes se producen con ciega obediencia a cuanto les reclama la batuta titular. Y, como además, se contó con un cuarteto solista de indudable clase- -Simone Nold, Daniela Sindram, James Taylor y Klaus Häger- henos aquí con un total que se produjo dentro de un sentido bachiano preciosista, por servir el detalle contrapuntístico con esmeradas perfecciones, dentro de una seriedad estilística que no suprime en modo alguno la comunicada afección, jamás dañando la máxima apetencia de lo que suele entenderse como auténtiamente bachiana. Con todo ello, Rilling volvió a explicarnos una de sus incomparables lecciones sobre Bach, ofrecidas de memoria que, cuando es de la buena ley que en él observamos, resulta mayormente resuelta por su mayor asimilación de toda textura. Ibermúsica se apuntó un tanto muy hermoso con este gran concierto. S Estudio para Pintura con borde blanco de 1913 tual en el arte y los estudios preparatorios de su conocida Composición VII indicó Gomá. El director de la fundación Juan March explicó que la exposición- -cu- ABC yas obras no se habían podido ver en España- -constituye un tesoro de enorme belleza práctica e interés teórico, de efectos trascendentales en la historia del arte DANZA Camut Band Título: La vida es ritmo Creadores e Intérpretes: Luis Méndez, Toni Español, Rafael Méndez, Guillem Alonso, Jordi Satorra y Sharon Lavi. Diseño de sonido: Ferrán Baulo y David Norman. Diseño de luces: Evarist Valera. Lugar: Teatro Nuevo Apolo, Madrid. Fecha: 16- I A GOLPES CON EL PÚBLICO JULIO BRAVO H ace unos meses, y después de haber sorprendido al público de medio mundo, aterrizaba en Madrid un grupo de bailarines de claqué y músicos de percusión que res- pondían al nombre de Camut Band (al parecer, apócope de Banda de Cazadores de mamuts) La vida es ritmo es el espectáculo que presentaban, y que ahora traen de nuevo a la capital animados por la respuesta encontrada entonces. La Camut Band podría englobarse (puestos siempre a establecer categorías) dentro de esa corriente de percusión escénica que ha dado frutos tan aplaudidos como Stomp Mayumaná o Tap dogs -todos ellos han podido verse en Madrid recientemente- espectáculos donde el ritmo es constante y en los que se despliega un contagioso y animador derroche de energía. Todo esto está en La vida es ritmo pero adobado con un persistente sentido del humor y un afán de comunicación directa con el público que hace que éste se convierta durante buena parte del espectáculo en algo más que un cómplice: en un entregado protagonista que comparte con los intérpretes momentos de diversión. La comunicación, el diálogo con los espectadores, es una constante en La vida es ritmo es lo que lo convierte en un espectáculo cercano y vivo. Cuatro bailarines y dos músicos (uno de ellos convertido además en maestro de ceremonias) conforman esta Camut Band optimista y contagiosa. Hay momentos de baile de muchos kilates, especialmente el apabullante solo del israelí Sharon Lavi o en las siempre elegantes intervenciones de Guillem Alonso; pero hay en La vida es ritmo sobre todo, un latido permanente, una alegría de bailar y de hacer música que invade el patio de butacas hasta convertirlo en una prolongación del escenario.