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ABC SÁBADO 18 12 2004 67 Nace vacío y como una obra de arte en sí mismo el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León María del Mar Bonet publica su nuevo disco, Amic Amat en el que recoge su trabajo reciente en Damasco Nueva York alaba a Bardem: Dios bendiga a los grandes actores b La crítica cinematográfica neo- yorquina elogia la película de Amenábar Mar adentro y, especialmente, la interpretación de su protagonista ALFONSO ARMADA CORRESPONSAL NUEVA YORK. La crítica y los críticos son un misterio, con sus banderías, sus cuadras, sus filias y sus fobias. Si el New York Times completamente rendido ante el arte de Almodóvar y su Mala educación se mostraba remiso ayer ante Mar adentro que capitidisminuía frente a Los otros -aunque celebraba el sensitivo retrato que Javier Bardem hace de Ramón Sampedro- el populista Daily News y el conservador Wall Street Journal se deshacían en elogios hacia la última entrega de Alejandro Amenábar. Mientras el News destrozaba o dejaba malheridos a piezas como The aviator (Scorsese) Spanglish (en la que salva a Paz Vega) o Beyond the sea (para escarnio de su protagonista, Kevin Spacey) Jami Bernard, la principal comentarista del tabloide le daba a Mar adentro cuatro estrellas y titulaba- -en spanglish Wishing him buena muerte (Deseándole una buena muerte) Tras recomendar al público que se aprovisione de pañuelos de papel, Bernard dice que la película es conmovedora sin caer en el sentimentalismo pegajoso -todo lo contrario de Time Out -y concluye que todo el reparto es extraordinario, pero Bardem es verdaderamente asombroso Sin embargo, quien con más delicadeza y precisión, y en menos espacio, sintetiza las impresiones que le causó The sea inside es Joe Morgenstern en el Journal un diario ultraconservador en su línea editorial y un ejemplo de periodismo ecuánime y amante de la verdad en sus páginas informativas. Dios bendiga a los grandes actores, y la gran interpretación arranca su comentario Morgenstern, antes de recordar que uno podía pensar que Bardem había agotado sus esencias cuando encarnó a Reynaldo Arenas, pero esta vez asume un reto endiablado y sale triunfante sirviéndose sólo de su cabeza, de sus ojos y de sus labios para dar vida a Ramón Sampedro. Tras calificar el desempeño de Lola Dueñas de soberbio y destacar el maravilloso trabajo de Belén Rueda, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de su debut cinematográfico, termina diciendo que a pesar de que el filme tiene algunas tretas más satisfactorias que otras, su núcleo está ocupado por verdad y austera belleza Horace Engdahl, secretario de la Academia, entregó ayer el Nobel a Jelinek en la embajada de Suecia AP Jelinek recibe el Nobel de Literatura una semana después de la ceremonia oficial El acto se celebró en Viena, en la residencia de la embajadora sueca b Aquejada de fobia social e incapaz de soportar el contacto con la gente, Jelinek se ha salido con la suya. En fin, ésta es la primera vez que un austriaco gana el Nobel ANTONIO SÁNCHEZ SOLÍS CORRESPONSAL VIENA. La premio Nobel de Literatura de 2004, la austriaca Elfriede Jelinek, recibió ayer, por vía de la embajadora sueca en Austria, Gabriela Lindholm, el galardón concedido por la Academia Sueca. La ceremonia no se celebró en el domicilio de Jelinek, como se había rumoreado, sino en la residencia de la embajadora, y asistieron, además de la galardonada, el secretario permanente de la Academia, Horace Engdahl, y el presidente del Comité Nobel, Kjell Espmark. La entrega se produjo en la más estricta intimidad, sin apenas publicidad y sin la presencia de ningún miembro de la Familia Real sueca, como se había barajado. En el acto, Jelinek recibió la medalla de oro con la efigie de Alfred Nobel, el diploma que la acredita como ganadora del galardón y el cheque por valor de 10 millones de coronas suecas (1,1 millones de euros) que acompaña al premio. Tras el acto se celebró una pequeña recepción privada. La ceremonia de entrega tuvo lugar una semana después de que se proyectara en Estocolmo el discurso de Jelinek de aceptación del premio, en el que analizó el pa- pel del escritor en y con la sociedad. La autora afirmó que, desde el momento de saberse ganadora del Nobel, supo que no acudiría en persona a la capital sueca a recogerlo por padecer fobia social y por no sentirse prepara- da para enfrentar un acto social tan multitudinario. Su ausencia fue la primera en 31 años de un Nobel de Literatura en la tradicional ceremonia que se celebra el 10 de diciembre en conmemoración de la muerte de Alfred Nobel.