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14 Nacional LOS ATENTADOS DEL 11- M LA INVESTIGACIÓN VIERNES 17 12 2004 ABC Garzón sitúa en marzo de 2003 varias reuniones de El Tunecino para atentar en España por la guerra de Irak Prisión para cuatro de los cinco últimos detenidos dentro de la operación Nova b Zeimi Pardo y Mohamed Ouzzani fueron sorprendidos en septiembre de 2004 en las inmediaciones de la central nuclear de Zorita con una máquina de fotos N. VILLANUEVA D. MARTÍNEZ MADRID. Serhane Ben Abdelmajid, El Tunecino líder espiritual de la célula del 11- M, intervino en varias reuniones con otros extremistas islámicos en las que se acordó atentar en España como consecuencia de que nuestro país había entrado en la guerra de Irak y se había convertido en enemigo del Islam Estos encuentros tuvieron lugar entre marzo y junio de 2003, un año antes de los atentados de Madrid. Estos datos están recogidos en el auto de prisión dictado ayer por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón contra Khalid Zeimi Pardo- -imputado también en el sumario del 11- M- -y Mohamed El Ouzzani, detenidos el pasado 14 de diciembre. El lugar de las citas era la tienda de Faissal Allouch y a ellas asistieron varios de los implicados por Juan Del Olmo en los atentados de Madrid: el propio Allouch, Said Berraj- El Mensajero activista de Al Qaida, huido- Basel Ghalyoun- -relacionado con El Egipcio y en prisión por orden de Del Olmo- El Tunecino muerto en Leganés, y Zeimi Pardo. A estas reuniones también asistieron Mohamed El Ouzzani y Samir Ben Abdellah, imán de Alcorcón (Madrid) y de Mataró (Barcelona) detenido recientemente dentro de la operación Nova El Egipcio reitera su inocencia ante el juez en una nueva comparecencia b El encargado de la custodia de explosivos de la Mina Conchita, Emilio Llano, aclaró ayer algunos aspectos relacionados con el libro registral de la explotación N. V. MADRID. Rabei Osman, El Egipcio extraditado por Italia el 8 de diciembre y en prisión por orden del juez Juan Del Olmo desde el lunes, reiteró ayer su inocencia ante el instructor del 11- M. Osman acudió al Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional para someterse a dos pruebas- -una caligráfica, en inglés y en árabe, y otra de ADN- -a las que, según fuentes jurídicas, no opuso ninguna resistencia, como tampoco lo hizo en el interrogatorio al que juez y fiscal le sometieron el pasado 13 de diciembre. La muestra de ADN será comparada con los más de 30 restos genéticos aún sin identificar recogidos en distintos escenarios en los que se planearon los atentados de Madrid. También declaró ayer ante el instructor del 11- M el encargado de la custodia de los explosivos de la Mina Conchita, Emilio Llano, detenido el 9 de junio, imputado en la causa y en prisión. Según las fuentes antes citadas, la comparecencia de Llano se produjo para que aclarara algunos aspectos de su anterior declaración acerca del libro en el que se registraban las entradas y salidas de explosivos de la mina. Esta nueva citación se produjo después de que la semana pasada el juez imputara a los hermanos Juventino y Conrado Pérez Tronco, vigilantes de la explotación y cuñados de Llano. Ambos quedaron en libertad bajo fianza. Abdelkader Lebik, Mohamed Ouzzani y Zeimi Pardo (de izquierda a derecha) El juez encarcela a dos imputados que Del Olmo mantenía en libertad MADRID. El ingreso en prisión de Zeimi Pardo no es el primero que ordena Garzón sobre alguno de los imputados en el sumario del 11- M que investiga Juan del Olmo. Este último caso se suma al de Faisal Allouch, que se encontraba en libertad por orden del instructor de los atentados de Madrid y que, sin embargo, Garzón encarceló el pasado 11 de noviembre. En efecto, estos dos individuos están imputados en ambos sumarios: el del 11- M y el de la operación Nova al igual que otros activistas. Esta circunstancia demuestra que el terrorismo islamista no está constituido en compartimentos estancos y que sus miembros desarrollan actividades para diferentes células, unidas todas ellas por el cordón umbilical de la yihad Tanto Allouch como Zeimi Pardo participaron, según Garzón, en reuniones en las que se seguían las enseñanzas de los nuevos sabios Osama Bin Laden, Ayman Al Zawahri y Abdallah Azam- -profesor de Bin Laden, muerto hace años- Además de prestar su tienda, Faisal Allouch era el encargado de coordinar las aportaciones económicas que cada uno de los activistas hacía para la financiación del grupo. Parte de este dinero también se destinaba a ayudar a los mujaidines encarcelados en España y en otros puntos de Europa. La principal fuente de financiación provenía de actos delictivos. La célula de Madrid Este grupo estaba bajo la órbita de Mustafa Maymouni, encarcelado en Marruecos como uno de los cabecillas de los atentados de Casablanca. Este individuo, en 2002, y siguiendo las instrucciones de Malek El Andalusi -jefe operativo de Al Qaida y vinculado al Grupo Islámico Combatiente Marroquí- creó dos células, una en España y otra en Marruecos. La misión de estos grupos era reclutar activistas para la yihad Adoctrinado por Amer El Azizi, destacado cabecilla de Al Qaida, y por Abu Dahdah, Maymouni se trasladó a España para, entre finales de 2002 y febrero de 2003, crear la célula de Madrid. Uno de sus integrantes era Mohamed Ouzzani, quien asistió a las reuniones que duraban entre seis y ocho horas y en las que se proyectaban cintas de vídeo con sermones y escenas de la yihad Al grupo pertenecía también Jamal Zougam- -uno de los autores materiales del 11- M, en prisión- -y meses después, con posterioridad a febrero de Descontrol de la explotación 2003 se incorporó a estos encuentros Zeimi Pardo. Fue a partir de esa fecha cuando los miembros del grupo empezaron a hablar sobre atentados en España como respuesta a la intervención de nuestro país en la guerra de Irak. En esta época, el Gobierno de Aznar apoyaba la intervención militar en Irak para desarmar a Sadam Hussein. Garzón también destaca que Zeimi Pardo y Mohamed Ouzzani fueron sorprendidos en septiembre de 2004 en las inmediaciones de la central nuclear de Zorita (Guadalajara) con una máquina de fotos y en circunstancias no suficientemente aclaradas en este momento procesal En cuanto a los otros tres islamistas que también fueron detenidos el pasado día 14- -dos en Vitoria y uno en Alcañiz (Teruel) el juez Garzón ordenó el ingreso en prisión de los arrestados en la capital alavesa- -Abdelkalder Lebik y Brahim Amman- -por formar parte del Grupo de Protectores de la Corriente Salafista y por su relación con el llamado comando Dixan que dirigía Mohamed Tarahoui. El tercero, Abdallah Ibn Moutalib, ha quedado en libertad, aunque con una serie de medidas cautelares, como la de fijar domicilio y la prohibición de abandonar España sin autorización judicial. En el auto de prisión, Garzón señala que Abdelkalder Lebik y Brahim Amman eran miembros de un grupo que estaba en fase de formación. Asimismo, precisa que los dos obtuvieron documentaciones falsas a través de Mohamed Tarahoui, Djijali Hamza y Merouane Benahmed, quien fue detenido el 16 de noviembre de 2002 en Francia. El juez asegura que los dos encarcelados ofrecieron hospedaje en Vitoria a algunos de los anteriormente mencionados. Además, Lebik tenía en su poder un falso permiso de conducir francés y disponía de una carta de identidad con el nombre de uno de sus hermanos. En el auto en el que Del Olmo se pronunciaba- -el pasado 9 de diciembre- -sobre la situación de los dos hermanos se asegura que el descontrol en la explotación minera favorecía la desviación y sustracción de material explosivo y de detonadores en cantidad relevante y de modo continuado ya en el año 2001 El magistrado añade que el responsable de esa falta de control era Emilio Llano, que contaba para realizar su labor de vigilancia con los hermanos Pérez Tronco, con quienes mantenía vínculos de confianza y familiares lo que, según la resolución, facilitaba la desviación y sustracción de la dinamita. Además, asegura que Llano se aprovechó- -con el apoyo de sus cuñados- de un sistema de fijación documental en el que las cantidades de las entregas y consumos que figuraban en los registros era absolutamente irreal