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62 Cultura JUEVES 16 12 2004 ABC ZARZUELA El asombro de Damasco Luna: El asombro de Damasco Int. María Jey- Joly (Zobeida) Carmen González (Fahima) Miguel Sola (Ben- Ibhem) Rafa Castejón (Alí- Mon) José Antonio López (Nhuredín) Coro del Teatro de la Zarzuela. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Dir. escena: Jesús Castejón. Escenografía y figurines: Ana Garay. Dir. musical: M. Roa. Lugar: Teatro de la Zarzuela. Fecha: 11- XII- 04 UNA COÑA DESCAFEINADA A. G. L. Q ué mal andamos si hasta el teatro, refugio para la sátira y la provocación, se tiñe de casto puritanismo. Hoy es El asombro de Damasco mañana Dios dirá. Perdón, ¿quizá sería mejor escribir la instancia competente? Podría aclararlo Jesús Castejón, responsable de la versión escénica de esta obra que ahora se exhibe en el Teatro de la Zarzuela, y que por el momento nos ofrece un texto limpio de polvo y paja, o sea aseadito en sus referencias a la picardía y a la fe, que como se sabe son la vara justiciera de cualquier conciencia que se precie. No es cosa de entrar en detalles, a pesar del anacronismo de algunas, como que el turco Ben- Ibhem añore viajar a La Habana, por mucho que lo haga a ritmo de danzón, en lugar de a la Meca que no es más que su querencia. Después del sano tinte de ágil irrespetuosidad que destilaba su anterior propuesta sobre El niño judío (primera parte de la trilogía oriental y zarzuelera de Pablo Luna de la que habrá de llegar Benamor este Asombro recurre en mayor grado a la eficacia de lo convencional, ya sea en el guiño del gesto, mil y una veces visto antes, ya en el alarde escénico, dado al brillo, al lujo y a las multitudes, danzas incluidas. Con momentos muy logrados, véase el principio del segundo acto, en donde alcanzan su mayor expresión los muy bonitos trajes de Ana Garay, o el trabajo del porteador de la peana del cadí, y algún tic absurdo como los cambios de voz en los parlamentos de Zobeida, que en nada benefician a una actriz con gracia y figura como María Rey- Joly. Que además canta con gusto, al igual que José Antonio López, a pesar de su problemas en el registro agudo. Ambos dan interés a un dúo que está entre lo mejor de la parte musical. Porque ahí, como en los preludios, el maestro Miguel Roa se recrea el oído y calma el ánimo, demasiado exaltado en ocasiones. Rafa Castejón mantiene incólume la comicidad de quien se toma lo suyo seriamente, Miguel Sola la competencia de la veteranía y Carmen González, llanura y corrección. La gracia del todo es la justa. Al Asombro se le supone más. Limpiarse las manos es una forma de desinfectar. No es suficiente alegrar la vista al espectador. Montserrat Caballé, esta semana en el Teatro Real de Madrid JAVIER PRIETO Muchos directores quieren hacer de la ópera una película con música de fondo Montserrat Caballé interpreta en el Teatro Real Cleopatra de Massenet b Caballé rescata con su voz la última ópera de Massenet, en la que supone su primera interpretación de una ópera completa en el Real desde su reapertura. Será en versión de concierto mañana y el lunes SUSANA GAVIÑA MADRID. Montserrat Caballé ha visto a lo largo de sus 46 años de carrera muchas cosas en el mundo de la ópera, y algunas de ellas no le gustan. Ése es el caso de las puestas en escena con la que algunos registas ha querido acaparar un poco de gloria. El escándalo crea nombre- -asegura la soprano catalana- Hay muchos famosos que hacen marranadas sobre el escenario y que no tienen necesidad de hacerlas porque ya son conocidos agrega. Este tema, las grandes revoluciones escénicas, que levantan ampollas cuando le son mencionadas a algunos intérpretes, saltan sobre el tapete cuando se le pregunta si se ve en el papel de Cleopatra, en una época en la que las medidas tienen más peso que las cualidades vocales. Necesitaría más leche y una bañera más grande bromea Caballé al mismo tiempo que afirma que el que se pueda cantar un papel no quiere decir que se pueda hacer. Yo no podría interpretar Cleopatra en escena Pero también recuerda cuando pesaba veinte kilos menos y moría como la Traviata y como Mimí y el pú- blico se lo creía. Y eso era porque tuve la suerte de trabajar con directores de escena a los que les gustaba la ópera y la música y enumera a continuación nombrs tan emblemáticos como Strehler, Visconti, Zefirelli, Ronconi. Su acercamiento a la obra lo hacían pensando en el compositor. Era un placer trabajar con músicos que me pedían cosas tan lógicas que no me resultaba difícil interpretar los personaje añade. Asimismo, confiesa que no es contraria a la modernidad y que hacer el espectáculo sobre el espectáculo no me parece mal. Está bien mientras no distorsione Pero sobre todo critica el afán de muchos directores de escena que lo que pretenden hacer es una película con música de fondo Sin embargo, la soprano no tendrá que luchar ahora con ningún regista pues en el Teatro Real- -mañana y el El escándalo crea nombre. Hay muchos directores famosos que hacen marranadas sobre el escenario Hacer el espectáculo sobre el espectáculo no me parece mal. Está bien mientras no distorsione lunes- -interpretará Cleopatra de Massenet, en versión de concierto, acompañada por su hija, Montserrat Martí, en el papel de Octavia y de Franck Ferrari, como Marco Antonio. La ópera, la última del compositor francés y que vio su estreno póstumamente, fue encontrada en la Biblioteca de París. Interpretada en raras ocasiones, Caballé la ha desempolvado y llevado a varios escenarios como el Festival del Mediterráneo de Roma o el Liceo de Barcelona, y están interesados varios teatro europeos y en Estados Unidos puntualiza. La soprano revela que lo que más le gustó de esta ópera, compuesta en 1912, son los dos mundos que se conjugan en esta partitura, el romano- -más dramático- -y el egipcio- -sensual- que están muy bien reflejados en el coro y en la orquesta y señala como principal dificultad sus dinámicas orquestales Por su parte, el director musical, Miguel Ortega, que se pondrá al frente de la Orquesta Titular del Teatro Real, subraya la inteligencia de Massenet en la orquestación, y el tratamiento que el compositor daba a las voces y a la orquesta, así ciertas influencias impresionistas. Sobre la escritura de los personajes, todos le parecen a Ortega muy interesantes, y destaca el dúo final entre Marco Antonio y Cleopatra, una de las páginas más bellas de Massenet Cleopatra permitirá ver juntas sobre el escenario a Caballé y a su hija, Montserrat Martí, que estarán acompañadas por un reparto de jóvenes voces.