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ABC JUEVES 16 12 2004 Cultura 59 Veintitrés títulos, todo un homenaje de solidaridad y afecto Que sólo suene la vida. La vida de seis personas antes de subirse a los trenes. Sin ver. Las sensaciones de un invidente en Atocha. El viaje de Hernán. Hernán pasó por Atocha y El Pozo antes de las explosiones. Víctima cero. La familia de Tomás le dio por muerto. Doce de Octubre. Documento sobre un médico de urgencias. Vecinos. Santa Eugenia acoge a los otros vecinos: los afectados. Pásalo. Los móviles fueron protagonistas. Oswaldo. El ecuatoriano Oswaldo murió en la segunda explosión de Atocha. Los 7 pecados capitales del 11- M. La reacción popular. Los nietos del tío Raimundo. Historia del centro social Adalí Calí situado a 50 metros del Pozo. Minutos de silencio, tiempos de ruido. España, un gran minuto de silencio. Un día sin luz. Sanae, una musulmana de 13 años, cogió uno de aquellos trenes. De- mo- cra- cia. En la calle los días 12, 13 y 14. Clandestinos. Amor prohibido en medio de la catástrofe. La mirada de los inocentes. La barbarie a través de unos dibujos infantiles. Estación en vela. Atocha: velas, mensajes, ambientes, lágrimas. Como los demás. Los rumanos: un colectivo muy afectado. Cumpleaños. ¿Cómo vivieron ese día las personas que celebraban su cumpleaños? Morir en Madrid. Guerra Civil y 11- M. Por vía de sangre. Papeles para los inmigrantes afectados. ¡La vida sigue! Un grupo de rumanos se reúne tal y como lo hacía antes del 11- M. El aliento de la memoria La lucha contra la ausencia. Que no vuelva a pasar. La visión de los niños. Micropiezas de continuidad. Alcalá- Atocha un día cualquiera después del 11- M. Todo lo que pasó durante esos tres días ha quedado reflejado en el documental desesperanza y de desconsuelo. Hubo varias propuestas que no se pudieron llevar a cabo- -explica Diego Mas- -porque los familiares consideraban que no estaban preparados para aguantar tanto dolor, tanta amargura, que se les removía todo El documento ya ha sido presentado ante el público en los festivales de de cine de Alcalá de Henares, de Gijón, en el IDFA (Amsterdam) y en el Festival de Cine de Aguilar de Campoo, y ha sido seleccionado para el San Diego Latino Film Festival y el Festival Internacional de producciones audiovisuales de Biarritz. En cuanto a la respuesta, parece que está en el viento, en el viento de la solidaridad. Hasta el momento Es un homenaje de solidaridad a las víctimas dice Miguel Ángel Rolland, uno de los directores del documental Desechamos proyectos porque la gente no podía asumir tanto dolor explica Diego Mas, de la agrupación Docus -comenta Mas- hemos encontrado mucho interés y receptividad allá por donde hemos ido. Aunque las personas no sean madrileñas o no estén directamente relacionadas con los hechos, la respuesta es siempre muy emocionada y, además, hay que comentar que en los coloquios posteriores a las proyecciones nunca se hacen preguntas políticas sino técnicas, sobre las dificultades, los problemas de realización, las relaciones con los familiares... Se nos fue la vida En esos trenes de marzo, en esos proletarios vagones de cercanías, que olían a nenuco, a papel albal y a bocata, además de las mochilas, las sudaderas, los libros, las gafas, las lentillas, los apuntes... se nos fueron sueños, proyectos, ilusiones, en ellos quedaron también jirones de nuestra vida. Son trenes sin retorno, pero que a nadie le quepa ninguna duda de que cada día seguimos viéndolos pasar. Y a través de las ventanillas, ellos, nuestros vecinos, nuestros hermanos, nos sonríen. Estos cineastas han reconstruido nuestra historia, nuestra vida. En un páramo de Aragón, martirizado por la guerra, donde siempre hay unas flores, unas cuantas palabras lo dicen todo: El día que nos olvidéis habremos muerto Quizá, en el Congreso, habéis sido los últimos, siempre seréis los primeros en nuestros corazones.