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58 Cultura JUEVES 16 12 2004 ABC Micropiezas de continuidad fotograma de uno de los documentales, que reconstruye el trayecto Alcalá- Atocha un día cualquiera después del 11- M Esta noche llega a la estación del madrileño cine Capitol la película Todos íbamos en ese tren veintitrés documentales de homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de marzo. Un tren en el que siempre quedarán demasiados asientos vacíos Un andén en las cercanías del corazón TEXTO: MANUEL DE LA FUENTE MADRID. Pese a quien pese, los últimos siempre serán los primeros. Por lo menos en nuestro corazón y en nuestra memoria, en el libro de nuestros recuerdos, en los folios en los que, con sangre, sudor y lágrimas, muchas lágrimas, escribimos los renglones de la pesadilla, con caligrafía dolorida, con el ordenador renqueante. Ayer, en la Comisión del 11- M al fin (aunque algunos intentaron silenciarla) se escuchó la voz de las víctimas, la voz de los que lo perdieron todo, más allá de la vida. Las mismas víctimas a las que los hooligans de la banderita española en la solapa le dijeron hace unas semanas a las puertas del Congreso meteros vuestro dolor por dónde os quepa (por no decir otra cosa) Las mismas víctimas que como nosotros, sus conciudadanos, hemos tenido que asistir atónitos (por no decir otra cosa también) a la pesadilla televisada, a la pesadilla radiada de que sus sentimientos y su desgarro fuesen usados como un balón de reglamento por políticos, columnistas, tertulianos, soplagaitas, tele y radiopredicadores, y hasta algún premio Cervantes: ha ganado Zapatero, ha ganado Zaplana; ha ganado el PP, ha ganado el PSOE. Porca miseria. Un homenaje Afortunadamente, hoy, esas mismas víctimas, las nuestras, recibirán en su ciudad, la capital del dolor, la capital de la gloria, un homenaje, el de un pu- ñado de cineastas que tras intercambiarse unos e- mail, después de las explosiones en las estaciones de cercanías de Santa Eugenia, El Pozo y Atocha, se echaron a la calle, entre los suyos, entre los nuestros, entre los cristales rotos, entre los escombros y los llantos, entre los gritos de ¿Quién ha sido? de No está lloviendo, Madrid está llorando entre los deseos de paz, entre los gritos unánimes contra el terrorismo. El resultado de su trabajo se presenta esta noche en una gala (cine Capitol, 21: 30 h. a beneficio de todos los afectados por aquellos atentados que nos trituraron el alma. Su título, Todos íbamos en ese tren Sus pasajeros, veintitantos cortometrajes realizados por otros tantos directores que recogen muy especial y emocionadamente lo ocurrido en aquellas cien horas amargas que siguen dando sus terribles campanadas en cada amanecer. Sobre todo- -dice Miguel Ángel Rolland, autor de De- mo- cra- cia -lo que hemos querido hacer ha sido no tanto reflejar el dolor de aquellos días, el dolor de las víctimas, sino rendirles homenaje, a todas ellas y a sus familias. Un homenaje de solidaridad y de apoyo La iniciativa fue asumida desde el principio por Docus, una agrupación sin ánimo de lucro dedicada al mundo de los documentales: En la mañana del 11- M- -explican en Docus- a poco de saberse las noticias del atentado, algunos de los miembros de la asocia- Todos íbamos en ese tren Autores: Pedro Barbadillo, Sergio Cabrera, María Campuzano, Carlos Carmona, Jaime Chavarri, Leslie Dann, Alfonso Domingo, José F. Echevarría, Javier Fernández, Ángeles González- Sinde, José Heredia Moreno, Twiggy Hirota, Jorge Iglesias, Estela Ilárraz, Octavio Iturbe, Guido Jiménez, David Lara, Borja Manso, Manuel M. Cuenca, Nacho Maura, Vicente Mora, Miguel Ángel Nieto, Daniel Quiñones, Miguel Rolland, Miguel Santesmases, Rocío Sierra, Gonzalo Tapia, Catherine Ulmer, Ángeles Vacas, Óscar Villasante y Gonzalo Visedo. Música. Alegato contra las armas de Beethoven. Con Enrique Morente. Magerit de Marcos Vidal. Duración: 110 minutos. mail: info todosibamosenesetren. org Web: www. todosibamosenesetren. org ción se acercaron individual y espontáneamente a Atocha a grabar lo que estaba sucediendo con sus cámaras personales y siguieron haciéndolo hasta el día 14. Otros estuvieron cubriendo los hechos para cadenas de televisión nacionales y extranjeras y como muchos ciudadanos, enviaron y recibieron sms con sus móviles, buscando informaciones suplementarias en internet o en las cadenas de televisión que emitían noticias del suceso en directo Diego Mas, su presidente, rememo- ra aquellos primeros pasos, las actividades posteriores al cruce de e- mail entre los miembros de la asociación. El lunes siguiente al atentado, nosotros teníamos una reunión ordinaria para tratar asuntos cotidianos de la asociación, pero cuando llegó el momento de celebrarla las proposiciones de la gente sobre este asunto de los atentados nos desbordaron completamente. Todo el mundo quería hacer algo. Y desde el principio nos dimos cuenta de que debíamos trabajar desde distintos puntos de vista, a través de distintas miradas. Por eso, más adelante hicimos una convocatoria pública y fueron llegando las colaboraciones. Al final, en el proyecto se han visto involucradas más de quinientas personas, y todo el mundo ha trabajado de forma desinteresada Lidiar con el dolor En algunos rodajes, los propios autores quedaban conmocionados ante lo que filmaban, hasta el punto de que es difícil saber cómo muchos pudieron aguantar con la cámara al hombro. Yo no soy operador- -continúa Rolland- -y no era yo el que llevaba la cámara al hombro, pero la verdad es que cada vez que miraba por el visor sentía una mezcla terrible de emociones, no me sentía preparado para lidiar con ese dolor También se encontraron con dificultades técnicas por el medio en el que se movían, por esos terribles páramos de