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ABC JUEVES 16 12 2004 Internacional 33 La dimisión del ministro Blunkett pone a Blair en aprietos ante las elecciones La lucha por su supuesta paternidad, una de las causas de su renuncia dimitir es liberar a Blair de la carga que comenzaba a suponer su permanencia en el Ejecutivo, empeñado en la lucha por defender su honestidad EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Tony Blair sufrió ayer un serio revés en el momento de encarar la campaña electoral de las próximas elecciones generales, estimadas para mayo, con la dimisión de David Blunkett, su ministro del Interior. Blunkett anunció a última hora de ayer su renuncia, después de que se conociera la tramitación con inusitada celeridad de un segundo visado para la criada de su ex amante, y tras perder el apoyo de otros compañeros de Gabinete por las críticas que vierte contra ellos en una biografía que acaba de publicarse. Los analistas atribuyen a este segundo motivo la verdadera razón de la precipitación de la crisis. En su anuncio, el ministro defendió su honestidad e integridad y rechazó cualquier abuso de autoridad, pero reconoció que las acusaciones de que estaba siendo objeto suponían un daño objetivo al Gobierno y al primer ministro. Su intención al dimitir, según aseguró, era liberar a Blair de la carga que comenzaba a suponer su permanencia en el Ejecutivo y poder seguir, sin la presión mediática, en la lucha por defender su honestidad. b Su intención al Derecha y centro irán por separado a las legislativas de Portugal b En caso de que ambos grupos no logren la mayoría absoluta en coalición, ninguno de los dos formará parte del próximo Ejecutivo asociado a los socialistas BELÉN RODRIGO. CORRESPONSAL LISBOA. El Partido Socialdemócrata (PSD) y el Partido Popular (CDS PP) en coalición en el actual Gobierno portugués, prepararán por separado las próximas elecciones legislativas de febrero de 2005. Los líderes de ambos grupos políticos, Pedro Santana Lopes y Paulo Portas, anunciaron ayer en una declaración conjunta su decisión de aparecer por separado en las listas electorales. Los dos partidos han hecho un pacto de no agresión mutua durante la campaña electoral y en caso de que ambos grupos no logren la mayoría absoluta en coalición, ninguno de los dos formará parte del próximo Ejecutivo asociado a los socialistas Blunkett (a la derecha) y Blair en una imagen reciente AFP Blunkett, ciego de nacimiento, era una figura estimada por su esfuerzo de superación de su discapacidad, y contaba con el favor de las encuestas, en las que se le veía como un hombre bueno Igual que en 2002 Esperamos que se repita la misma situación que en 2002 resaltó anoche el primer ministro luso, Pedro Santana Lopes, cuando anunció que su partido (PSD) preparará por separado los comicios del 20 de febrero de 2005. Fue hace dos años y medio cuando el PSD se presentó con listas propias para las elecciones y sin conseguir la mayoría absoluta hizo un pacto de coalición post- electoral con la derecha para poder gobernar con estabilidad en el Parlamento. Ambos políticos se desearon mutua suerte para las elecciones y resaltaron el sentido de responsabilidad del actual Gobierno en gestión. Irresponsables son los que huyeron e incompetentes son los que huyeron y dejaron el país en pantano puntualizó el jefe de Ejecutivo luso. He sido demasiado honesto E. J. BLASCO Dos hijos Además, Blunkett podrá combatir con mayor libertad por el reconocimiento de la paternidad de los dos hijos que asegura haber concebido con su ex amante, Kimberley Quinn, la mujer casada con la que mantuvo una relación de tres años, que concluyó el pasado verano. El martes por la noche saltó a la opinión pública que Leoncia Casalme, la filipina que había sido empleada de Quinn, logró en sólo tres días un visado para Austria que suele tardar cuatro semanas en concederse. Esta segunda presunta tramitación irregular se suma a la ya conocida hace unas semanas, en la que Casalme recibió también en un tiempo récord su permiso de residencia indefinida en el Reino Unido, cuando las autoridades de inmigración del Ministerio del Interior le habían advertido que tardaría aún unos cuantos meses. En ambos casos, Kimberley Quinn se puso en contacto con Blunkett para pedirle su mediación. Blair pierde una pieza clave para las próximas elecciones, cuya campaña pensaba basar especialmente en las cuestiones de seguridad, y Blunkett era una figura que combinaba la dureza contra la violencia y el terrorismo con la sensibilidad que transmitía su discapacidad física. La suerte de David Blunkett, divorciado hace unos años, se torció este verano cuando se rompió su relación sentimental con Kimberley Quinn, una rica norteamericana que trabaja como editora de la publicación conservadora The Spectator. La lucha por la paternidad de un hijo de Quinn, que está embarazada de otro que también Blunkett asegura ser suyo, supuso una guerra abierta por parte de la ex amante y su marido. Éstos filtraron el presunto trato de favor que, como ministro del Interior, Blunkett tuvo con la criada del matrimonio en la tramitación de sus visados. Blunkett, ciego de nacimiento y una figura estimada por los ciudadanos por el ejemplo dado en el esfuerzo de superación de su discapacidad, contaba con el beneficio de las encuestas, en las que se le veía como un hombre bueno. Pero las miles de cartas y correos electrónicos de apoyo que el ministro asegura haber recibido fueron papel mojado ante la rebelión de sus compañeros de Gabinete. Una biografía sobre Blunkett publicada esta semana recoge declaraciones del ministro muy críticas con buena parte de sus colegas, como el canciller del Tesoro, Gordon Brown, y el titular del Foreign Office, Jacques Straw. Párrafos de la biografía corrieron la pasada sema- na por todas las oficinas del Gobierno y obligaron a Blunkett a llamar a sus compañeros para pedirles perdón y asegurarles que esas declaraciones las había realizado en un momento de enojo. Pero las disculpas sirvieron de poco, porque los diputados laboristas próximos a los distintos ministros comenzaron a generar un ambiente contrario a Blunkett. Cuando el Daily Mail publicó el segundo caso de posible favor hacia la criada, la revuelta ya no pudo pararse, y el titular de Interior se vio forzado a acudir a Downing Street para presentar su dimisión. Blunkett se despidió ayer públicamente con un discurso sentimental. En ocasiones he sido demasiado honesto. La tristeza de la dimisión no es nada comparada con la alegría que será en el futuro estar con mis hijos afirmó. Ya inusual había sido que procurara el reconocimiento de la paternidad de hijos presuntamente concebidos con una mujer casada, cuando lo normal, para no dañar su carrera, hubiera sido escurrir el bulto. Ese perfil de persona responsable ha sido valorado por los británicos, y en ella insistió Blair en la carta que le ha enviado. Valoro tu honestidad e integridad, y estoy de ello muy orgulloso, como también los ciudadanos de este país. Éstas son cosas que pasan en la política le escribió anoche.