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4 Opinión JUEVES 16 12 2004 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca Jefes de área: Jaime González (Opinión) Alberto Pérez (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Mayte Alcaraz (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Pablo Planas (Reportajes- corresponsal político) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Ignacio Sanz IGNACIO CAMACHO LAS VÍCTIMAS MUESTRAN EL CAMINO aleja de su causa original y se empantana en una espeE sabía de antemano que las declaraciones de las cie de investigación sobre la investigación. Mientras víctimas ante la Comisión del 11- M representatanto, el PP ha de revisar sus planteamientos estratégiban una forma institucional, no partidista, de tercos como oposición a un mal Gobierno, que ya ha supeminar los trabajos de la investigación parlamentaria. Y, rado hace tiempo el periodo de gracia de los cien días, y ciertamente, el efecto de los testimonios dados por Pilar afrontar la realidad, constatada dentro y fuera de la diManjón y José Alcaraz fue el de abrir la incertidumbre rección popular, de que la Comisión absorbe la mayor sobre el derrotero que ha de tomar la Comisión y hacer parte de su presencia pública y de su energía política. Es una enmienda a la totalidad sobre el rumbo de los trabalógico, sin embargo, que el PP no se resigne a unas conjos desarrollados hasta ahora. Las víctimas dieron ayer clusiones presumiblemente desfavorables, porque la una lección de dignidad a la clase política y a los medios verdad no se establece por mayorías y porque es cierto de comunicación, y desnudaron el canibalismo puesto que no se le han aceptado, sin argumentación convinen práctica por los partidos en estos nueve meses de tracente, un gran número de comparecencias que solicitó. gedia. Tales fueron la contundencia y la arrebatadora sensatez de su alegato que el presidente del Gobierno se ABÍA unos objetivos concretos, de carácter polítivio obligado a anunciar, horas después, la creación del co, que la Comisión puede dar por alcanzados. No Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo. hay que olvidar que una investigación parlamentaria Desde su inicio hasta el día de hoy, las posiciones de no suplanta a los jueces ni declara responsabilidades pePP y PSOE no han variado, transmitiendo una imagen nales. Por eso no ha avanzado en lo que es propio de la de apriorismos que no se ajustaban a la finalidad propia Justicia: la identificación de los autores, sean materiade una Comisión investigadora. Ahora cobra todo su les o sean intelectuales. Su ámbito es el de la responsabisentido la figura del relator independiente, propuesto lidad política, que, en este caso, no se limitaba al enjuipor Rajoy para la elaboración de las conclusiones. El ciamiento del Gobierno del PP, sino también a todos los hecho cierto es que la Comisión se ha situado en el eje de que participaron en las diversas respuestas que se diela discusión política, relegando a planos secundarios la ron al atentado del 11- M. La decladialéctica entre el Gobierno y la Las víctimas dieron ración de Zapatero fue la prueba oposición y, de modo evidente, enevidente dequeno eraAznar el úniclaustrando la actividad del PP ayer una lección de co que debía explicarse en la Comien los márgenes cada vez más essión. Ahora se puede decir, sean trechos de la propia investigadignidad y desnudaron el cuales sean las conclusiones que el ción, con la consiguiente desatenPSOE acuerde con sus aliados, que ción de otros frentes que el Ejecucanibalismo puesto en no hay pruebas que acrediten que tivo abre continuamente con su práctica por los partidos el PP mintió en sus comparecengestión insolvente y que no están cias públicas y que el PSOE se ha siendo tratados como merecen. en estos nueve meses valido de meras conjeturas como Las declaraciones de los resinstrumento partidista para manponsables parlamentarios del de tragedia tener vivo un estado de ánimo en PSOE y de algunos miembros del la opinión pública contrario al anGobierno apuntan a un cierre de terior Gobierno. También queda acreditado que el PP la Comisión, aprovechando el impacto de las declaraciono gestionó bien la relación con la oposición socialista y nes de las víctimas y la intervención de Rodríguez Zapaque erró en la información sobre sus decisiones; así cotero. El PSOE, como partido en el Gobierno, corre con la mo que hay sombras y dudas razonables sobre la autocuenta de clausurar o mantener abierta la Comisión y ría intelectual del atentado. de explicar su posición al respecto, aunque el jefe del Ejecutivo hiciera en su comparecencia algunas afirmaESDE el punto de vista de la contienda política, el ciones que parecían provocar, por su belicosidad innesaldo de la Comisión es favorable al PP. Por tanto, cesaria y por su contradicción, el mantenimiento de la también los populares deben responsabilizarse de hainvestigación parlamentaria. Más allá de las consecuencer una valoración ponderada de lo que puede aportar cias que el cierre o no de la Comisión tenga en las estratela continuidad de la Comisión, no sólo como organizagias de cada partido, PP y PSOE tienen la obligación de ción política que busca legítimamente su vindicación establecer un juicio objetivo y responsable del punto en frente a acusaciones injustas, sino también como alterque se halla la investigación y de qué ha de pasar en lo nativa política de millones de españoles. Es evidente sucesivo. Las declaraciones de los portavoces de las vícque la Comisión, tal y como estaba planteada hasta ahotimas insistieron, cada cual con enfoques distintos, pera, es decir, como el ámbito de la investigación política ro complementarios, en su decepción por el estado acdel 11- M, apenas ofrece nuevos márgenes. Su continuitual de la Comisión, el contenido de sus trabajos y, sedad debería descansar en un cambio de formato, avangún las sinceras palabras de Alcaraz, portavoz de la Asozando a una fórmula de mayor independencia, bien en ciación de Víctimas del Terrorismo, el trato discriminalos comisionados investigadores, bien en los redactores torio que supone su existencia para los cientos de víctide las conclusiones. Las víctimas han puesto sobre la mas de ETA. Hay un riesgo evidente de que el PSOE mesa motivos para una reflexión urgente sobre el futujuegue con la Comisión a su conveniencia, bien para cero de la Comisión, reflexión que ni el Gobierno ni el PP rrar un escenario imprevisible para sus intereses, bien pueden eludir. para mantener encelado al PP con una polémica que se PLANTÓN POR CANSANCIO S L H D A política exterior del Gobierno socialista sigue rizando el rizo. La aplicación por salirse de los cauces normales de la diplomacia de un país occidental desarrollado comienza a superar el nivel de lo inédito para deslizarse por una peligrosa cuesta abajo. El vértigo que produce la recapitulación de los errores acumulados en tan sólo unos meses resulta sorprendente. De hecho, cada vez son más los que se preguntan cuál será el próximo traspié exterior de España y quién lo protagonizará. En este capítulo parece que el ministro Moratinos y el presidente Rodríguez Zapatero han emprendido una competición. Es cierto que los estilos difieren, probablemente debido a los distintos talantes de los protagonistas. Pero los resultados, sin embargo, son los mismos: el deterioro progresivo del crédito internacional de España. Esta semana el Gobierno socialista ha añadido un nuevo agravio a la lista de las ofensas en el exterior. Esta vez le ha correspondido el turno a Polonia, país con el que en los últimos años se han ido tejiendo intereses y afinidades compartidos dentro de un clima de lealtad y respeto mutuos que se ha dañado innecesariamente. Que la cumbre hispano- polaca haya sido suspendida por el cansancio del presidente merece una explicación solvente. No puede ser ese el motivo, al menos si no quiere ofenderse el sentido común y la medida de lo razonable. El desgaste físico y psíquico producido por su comparecencia ante la Comisión de Investigación del 11- M es una excusa demasiado endeble en términos de responsabilidad política. Sobre todo, cuando el resultado es la suspensión de una cumbre entre dos estados que tenía previsto abordar una cuestión tan importante para ambos como es el reparto de los fondos de cohesión, y a dos días de un Consejo Europeo que debatirá en Bruselas sobre ellos. Las autoridades polacas no han ocultado su malestar por el desdén; más explícitas han sido las críticas de la opinión pública de ese país. La complicación de la agenda presidencial y la fatiga que produce en nuestro presidente no pueden provocar un desencuentro bilateral. Si así fuera, sería un asunto muy grave. Sobre todo porque, una de dos: o nuestro presidente del Gobierno tiene una salud muy frágil, o sencillamente le cuesta estar a la altura de la responsabilidad que debe ser exigible al jefe de Gobierno de una democracia que se supone debe tener infinidad de compromisos nacionales e internacionales que atender. Esta última posibilidad más vale no planteársela siquiera, ya que, de ser así, más de uno podría pensar que detrás del cansancio, en realidad, lo que asomaría es la sospecha de algo aún más grave: la desgana.