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38 MIÉRCOLES 15 12 2004 ABC Madrid Les he dado un beso y les he llevado regalos dice el transportista que salvó a dos hermanos Acudió al hospital con el Defensor del Menor y recibió el cálido abrazo de toda la familia b Sin dormir tras pasar la noche en ruta y con arañazos en la mano por el arriesgado rescate, aseguró ayer que no quiere perder los lazos creados con esa familia M. J. ÁLVAREZ MADRID. Tengo un nudo en la garganta por la impresión Ésa es la sensación de Santiago Mero López, el transportista ciudadrealeño de 39 años que, poniendo en riesgo su vida, saltó de la cabina de su camión con un extintor en la mano y corrió hacia un vehículo en llamas para tratar de auxiliar a sus ocupantes hace una semana. Con ayuda de otras tres personas pudo rescatar a los dos hijos de la pareja que pereció abrasada tras ser embestido el coche en el que viajaban por otro que circulaba en dirección contraria. El resto del suceso que ha conmocionado a la sociedad es ya conocido. El camionero acababa de salir del hospital de La Paz y no tenía palabras para describir sus sentimientos. Es muy fuerte todo esto que estoy viviendo Santiago quiso cerrar ayer uno de los capítulos pendientes de su odisea particular: acudir al centro sanitario para visitar a los dos hermanos, María, de 6 años, y Daniel, de 4, donde se recuperan de las graves lesiones sufridas, arropados por sus más allegados. El camionero sintió ayer más satisfacción que el día del desgraciado accidente, según confesó al salir del hospital sobrepasado por la repercusión que ha tenido su comportamiento. Cualquiera en mi lugar que escuche los gritos y el llanto desgarrador de los pequeños habría hecho lo mismo. Te hierve la sangre y piensas que tienes que hacer algo, ¡lo que sea! Sorprende su aspecto corpulento y de hombre duro y la ter- JAVIER PRIETO Es muy fuerte todo esto Acompañado por su esposa Carmen, y junto al Defensor del Menor, Pedro Núñez Morgades, recibió el emocionado saludo de los familiares de los pequeños. Fue el momento más intenso de la extraña semana que ha vivido tras su brillante acción. Se abalanzaron a mi cuello literalmente y me estrecharon con fuerza en un cálido y largo abrazo. Sentí una emoción tremenda. Ha sido muy especial aseveró. A la niña, con una muñeca y una rodilla fracturadas, le dio un beso. Ella me lo devolvió y me sonrió cuando le entregué un peluche explica. No quiso ir con las manos vacías al hospital, quizá porque él tiene una hija de cinco años. Por eso llevó caramelos de la empresa en la que trabaja- -DHL- -y algún juguete, en un intento de hacerles más grata su estancia en el centro. Las lágrimas y un agradecimiento muy sentido acompañaron el intenso momento. De un lado, las vertidas por las madres y hermanos del joven matrimonio, que gracias al arrojo y la valentía de Santi han visto aminorado el enorme dolor que sufren por la tragedia que les ha golpeado. Y de otro, el del transportista que sigue pensando que no ha hecho nada y que se siente Santiago Mero manifestó que le hace ilusión que su hija conozca a los dos hermanos cuando se recuperen La DGT atribuye la actitud del kamikaze a sus problemas de salud Problemas de salud y personales pueden ayudar a explicar el comportamiento del hombre que causó la muerte de una pareja y la suya propia en la carretera de Burgos. Así lo afirmó ayer el director general de la DGT, Pere Navarro. Todo apunta a que estamos ante un problema de salud, que afecta a las condiciones o a la capacidad de concentración del conductor, explicó Navarro en declaraciones a la agencia Efe tras presentar un plan de colocación de radares en las carreteras españolas. Concretó que el kamikaze estaba tomando medicación antidepresiva y otra específica para tratarse de la diabetes que padecía. dos que aporte la autopsia y estas características sociológicas del causante del accidente ayudarán a entender qué es lo que pasó concluyó. El hombre, de 40 años de edad y empleado de una sucursal del BBV en Barajas, condujo su Seat Ibiza a lo largo de 12 kilómetros dirección contraria por la Autovía Madrid- Irún sin atender a las alertas de otros conductores y de la Guardia Civil, hasta colisionar de frente con un Renault Safrane en el que viajaba la familia. nura que emana sin cesar. No hay ni héroes ni villanos que valgan recalca Santiago, quien insiste en subrayar que no estaba sólo y que paró un hombre que le ofreció su navaja con la que pude cortar las ataduras; me ayudó a sacar a tirones al niño cuando el extintor se había acabado y corría peligro de morir achicharrado, ya que el fuego le había alcanzado de pleno en uno de sus pies Los peores momentos Este camionero, curtido en mil batallas, relata que ayer entre las paredes blancas del hospital sintió mayor satisfacción que el día en que ocurrió el siniestro al ponerse en la piel de esa familia rota, pero unida en la desgracia. No puede olvidar la impotencia que sufrió al ver cómo se quemaban dos personas sin poder hacer absolutamente nada, y el temor que tuvo por el resto de los ocupantes del turismo, ya que el fuego, que comenzó en la parte delantera, iba hacia atrás a gran velocidad. Aún conserva arañazos en una de sus manos, por el peligroso rescate, y sus ropas quemadas. Confiesa que le haría mucha ilusión que su hija conociera a los dos hermanos cuando se recuperen de sus lesiones y que piensa seguir en estrecho contacto con esa familia extraordinaria Hoy será recibido por la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, quien propuso un reconocimiento a su solidaridad. Diabético y depresivo Ambos extremos unido a sus circunstancias personales podrían explicar lo sucedido. El kamikaze era una persona sin antecedentes de infracciones que tenía su coche asegurado, que llevaba puesto el cinturón de seguridad, y no consumía alcohol. Los resulta-