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4 Opinión MARTES 14 12 2004 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca Jefes de área: Jaime González (Opinión) Alberto Pérez (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Mayte Alcaraz (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Pablo Planas (Reportajes- corresponsal político) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Ignacio Sanz IGNACIO CAMACHO UNA COMISIÓN A CONVENIENCIA DE PARTE A comparecencia del presidente del Gobierno ante la Comisión del 11- M refrendó el rumbo de estainiciativa parlamentaria haciaun viaje circular por el terreno de los prejuicios y los enrocamientos, tal y como venían siendo expuestos desde hace meses. El jefe del Ejecutivo anunció, como es habitual en él, que su comparecencia tendría un tono amable y conciliador y que buscaría dar consuelo a las víctimas. Una programada campaña de filtraciones acompañó los días previos a Rodríguez Zapatero para allanar la estrategia que más le agrada: forzar continuos contrastes con su predecesor en el cargo, José María Aznar. Su larga comparecencia, reflejada en un cansancio que se acentuó en los últimos interrogatorios, estuvo orientada a ratificar el mismo mensaje que instaló el PSOE en la jornada de reflexión. Zapatero no se recató en hablar de un engaño masivo por parte del Gobierno del PP al manifestar que la autoría de ETA era la primera opción de los investigadores hasta el mediodía del 13 de marzo, en contra de las evidencias que, a juicio del jefe del Ejecutivo, apuntaban al terrorismo islamista. MODELO VALENCIANO L ODRÍGUEZ Zapatero prodigó con soltura su apariencia amable y correcta, amplificando aquellos aspectos con los que se sentía más seguro en su discurso de reproche al PP: faltó empatía con la oposición socialista y nunca hubo un vínculo claro con ETA. El interrogatorio (de menos a más y de lo general a lo conque abriera puertas a un N primer lugar, queda sacreto) que realizó el portavoz pober cómo repercutirá esta pular, Eduardo Zaplana, tammayor sosiego comparecencia en las relaciobién contribuyó a que el presines entre el Gobierno y la oposidente se adornara con extensos ción. Desde luego, la intervención de Zapatero, bajo circunloquios, sin entrar en el cuerpo a cuerpo, aunla apariencia formal del talante, tuvo poco de concique por la tarde el cruce de reproches aumentó la tenliadora, porque no quiso equilibrar los ataques con sión de una sesión de nuevo maratoniana. Zapatero una actitud institucional que abriera expectativas papara su intervención jugó con la ventaja de analizar lo ra un mayor sosiego. Realmente no mostró interés en ocurrido aquellos días con los datos ahora conocidos, normalizar la relación con el PP, al que acusó de perrealizando afirmaciones que, por convencido que esté, petrar un engaño masivo por lo que el pronóstico debería haber manifestado con fórmulas más moderano invita a ser optimista. El presidente del Gobierno das. Se caracterizó por un exceso argumentativo y reidejó sobre la mesa una propuesta muy genérica para teró demasiadas veces opiniones arriesgadas, como un pacto contra el terrorismo internacional, que preque nunca existió una línea de investigación sobre la tende llevar al Consejo Europeo de este fin de semaautoría etarra. Muchos son los funcionarios policiales na, y ofreció consenso para ampliar el Pacto por las que se habrán sentido desmentidos gratuitamente por Libertades a otros partidos. Algunos, como ERC, reciel presidente del Gobierno, quien, sin datos concretos, bieron con indisimulada satisfacción una propuesta dejóen evidenciaa los mandosy expertosque han comque debería contar con el visto bueno del PP. Cabe parecido ante la comisión y que afirmaron lo contrapreguntarse, a la vista de la postura de cada una de rio. Zapatero se escudó en varios informes policiales las fuerzas políticas, si la Comisión de investigación que llegaron justo a tiempo para que el presidente del ha servido para algo más que reafirmar las posicioGobierno tuviera ocasión de leerlos en tiempo real nes de partida. Porque si las revelaciones y los datos ante la comisión. Porsupuesto, ambos informes, relatiofrecidos durante meses por los distintos comparevos a la coincidencia de las caravanas de la muerte cientes sucumben a apriorismos y a interesados juide ETA y los islamistas del 11- M y al robo de un coche cios de valor, la verdad que salga de la comisión será por los etarras en la misma calle donde vivía el confiuna verdad a la medida de cada una de las partes, dente Trashorras- -episodios ambos atribuidos ofipero no la que merecen las 192 víctimas mortales del cialmente al azar eran favorables a la tesis de Ro 11- M. dríguez Zapatero, que se parapetó tras los documentos R policiales para negar conexión alguna entre ETA y los autores del atentado. Algunospasajes del testimonio deljefe del Ejecutivo resultaron inverosímiles, como cuando negó que hubierarecibido información procedentede fuentes policiales o relacionadas con la investigación, lo que deja sin explicar el privilegiado y erróneo conocimiento que tenía su partido sobre supuestas revelaciones; o cuando se mostró dubitativo acerca de sus conversaciones con determinado medio de comunicación al que transmitió la posible existencia de terroristas suicidas. En definitiva, no explicó la conducta de su partido en los días investigados, eludiendo incluso una condena explícita de las manifestaciones que acosaron las sedesdel PP en la jornada de reflexión, llegando a deslizar alguna connotación comprensiva hacia los motivos de los manifestantes. Ciertamente, sí hubodiferenciascon la comparecencia de Aznar, pero no en cuanto al fondo y la forma de las intervenciones, sino en el escenario creado por los interrogadores. No hay más oposición que el PP. Los grupos minoritarios, en mayor o menor intensidad, se limitaron a Zapatero, bajo la facilitaralpresidente del Gobierapariencia formal del no sus ataques al PP. Tras oír a todos los portavoces cabría pentalante, tuvo poco de sar que no son los populares los conciliador, porque no quiso que tienen que asumir el resultado electoral del 14- M, sino los demás grupos parlamentarios, que equilibrar los ataques con actúancomo si el PP aúnestuviera en el poder. una actitud institucional E E N su comparecencia, ayer, en el Foro ABC, Francisco Camps trazó un balance de la situación y las perspectivas de una Comunidad, la Valenciana, con un alto nivel competencial y cuyas aspiraciones estatutarias se enmarcan dentro del modelo territorial que define la Constitución española. La Comunidad Valenciana se dispone a ser la primera de España en reformar su Estatuto de Autonomía, previsto para la próxima primavera. Una reforma que puede constituir una pauta para Rajoy en sus negociaciones con el Gobierno de Zapatero, ya que sus líneas generales han obtenido un consenso próximo al cien por cien y se basan en el respeto al principio de la solidaridad entre las nacionalidades y regiones, establecido por la Constitución. El Partido Socialista de la Comunidad Valenciana ha expresado su acuerdo con el borrador elaborado por el Gobierno autónomo. El bienestar de una región no sólo es compatible con el de las restantes, sino que además contribuye a él. El Estado de las Autonomías es compatible con la igualdad de los ciudadanos. Los impuestos que han de pagar los ciudadanos han de ser iguales en toda España. En este sentido, el presidente valenciano reiteró su firme apoyo al fomento de las infraestructuras en las demás regiones, pero alertó de la vulneración del principio de solidaridad entre territorios. Y puso como ejemplo el decretazo que derogó el trasvase del Ebro sin que el Gobierno tenga una alternativa eficaz. Cualquier eventual reforma de la Constitución y de los Estatutos debe ir precedida por ideas claras sobre el modelo de Estado y el económico. En este sentido, la iniciativa valenciana puede erigirse en un ejemplo para los procesos que previsiblemente se van a abrir en otras Comunidades Autónomas, tanto por el grado de consenso alcanzado como por su fidelidad al sistema diseñado por la Constitución. El conflicto planteado en el seno del PP valenciano ha sido resuelto mediante un proceso, sustanciado, como quería Mariano Rajoy, en el Congreso Regional del partido. Valencia es hoy una región en auge que puede incluso servir de modelo para otras. Así lo confirman su crecimiento económico (2,8 por ciento en 2004) y el aumento del empleo, que permiten contemplar el futuro con optimismo y confianza, quizá los dos términos más utilizados por el presidente de la Comunidad. Valencia se encuentra en el centro de un doble eje de prosperidad: los que componen la vertical ribera del Mediterráneo y la línea horizontal Madrid- Valencia- Baleares. El factor principal de su desarrollo se encuentra en la inversión en infraestructuras, en I+ D y en energía, un modelo que puede servir de plataforma y de motor para toda España.