Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 13 12 2004 11 Cuatro personas mueren en Cantabria al chocar una avioneta con un ultraligero en pleno vuelo El estadio del club blanco, objetivo de la banda y de los terroristas islamistas El 1 de mayo de 2002 ETA hizo estallar un coche bomba en Torre Europa papeles intervenidos a la célula islamista de Addila Mimon aparecía el Bernabéu como un blanco contra el que ya estaban preparados para atentar N. V. MADRID. La de ayer no fue la primera vez que el estadio Santiago Bernabéu se convertía en objetivo de los terroristas. ETA intentó una matanza con un coche bomba cargado con 20 kilos de explosivo el 1 de mayo de 2002. Se disputaba el partido de vuelta de la semifinal de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Barcelona, un encuentro para el que estaban acreditados periodistas del todo el mundo. La rápida actuación de la Policía evitó lo que podría haber supuesto una tragedia, que finalmente se saldó con 18 heridos leves, la mayoría por cortes, lesiones en los tímpanos y crisis nerviosas. También en aquella ocasión, la amenaza terrorista se comunicó al diario proetarra Gara Un comunicante anónimo advirtió de la colocación de un coche bomba junto a la Torre Europa, situada en el Paseo de la Castellana, justo enfrente del Santiago Bernabéu. ETA había tardado sólo tres días en dar respuesta a la operación desarrollada contra su entramado financiero. Gracias a la rápida actuación de las Fuerzas de Seguridad se evitó una matanza, porque, aunque el partido no había comenzado todavía, la gente se agolpó, desde primeras horas de la tarde, en los alrededores del estadio. El coche bomba estalló cinco minutos antes del plazo que había dado la banda terrorista, por lo que se pensó que el atentado podría ir dirigido a los efectivos policiales que iban a proceder al desalojo de la zona. La deflagración provocó el incendio del vehículo y una humareda que pudo observarse b En los IGNACIO GIL consta en la documentación intervenida a ETA e incluso en las declaraciones de algunos etarras, como Pedro Alcantarilla, detenido en septiembre en Burgos dentro de la operación contra la cúpula de la banda, que declaró ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que, además de intensificar la campaña de verano de ETA, propuso atentar contra el estadio en un partido internacional del Real Madrid. Más recientemente, Amaia Urizar- -responsable de una red de información del comando Vizcaya detenida el 29 de octubre pasado, reconoció ante la Policía que aprovechaba sus desplazamientos en autobús a la prisión de Almería para recopilar datos sobre objetivos. En dos de las escalas que hizo en la estación de la Avenida de América, merodeó por los aledaños del estadio y, tras recabar información, propuso a la dirección de la banda la comisión de un atentado con coche bomba contra el estadio madridista. futbolistas prefirieron marcharse directamente a sus casas sin volver al estadio. A las diez y media de la noche, la normalidad reinaba en los alrededores del Bernabéu, que había sufrido serias congestiones de tráfico en sus calles adyacentes por unas medidas de seguridad que se mantuvieron parcialmente durante la noche. El SAMUR, que había dispuesto seis ambulancias, un hospital de campaña, focos para iluminar grandes zonas y diverso material para casos de emergencia, mantuvo también un retén de seguridad. La Policía realizó un barrido de ondas en la zona para evitar el uso de un móvil como activador del artefacto, lo que provocó el colapso en ese sistema de telefonía y que cientos de aficionados se agolparan en cabinas telefónicas y algunos bares para intentar comunicar con sus familias. Los papeles de los islamistas Atentado contra el Bernabéu, el 1 mayo de 2002 EFE desde distintos puntos de la capital. El hecho de que la explosión se registrara en un espacio abierto evitó mayores daños, aunque la onda expansiva provocó destrozos en una docena de vehículos estacionados en las inmediaciones y la rotura de cristales, no sólo en Torre Europa, sino también en edificios situados al otro lado del Paseo de la Castellana. Los etarras abandonaron la zona en un Ford Escort que estacionaron en la calle Embajadores y que posteriormente hicieron estallar con un kilo de dinamita. Lo cierto es que ni aquella ocasión ni la de ayer son las únicas veces que los terroristas han puesto el Santiago Bernabéu en su punto de mira. Así El Bernabéu también ha estado en el punto de mira de los terroristas islamistas. El líder de la célula que sustituyó a la que planeaba un ataque suicida contra la Audiencia Nacional, Addila Mimon- -detenido en la primera fase de la operación Nova por orden de Garzón- tenía en su poder documentación en la que aparecían diversos objetivos terroristas, todos en Madrid. Entre ellos figuraba el estadio del club blanco, además del Palacio de Exposiciones- -situado a unos metros- las estaciones ferroviarias de Príncipe Pío o la Torre Picasso. De este extremo dejó constancia el titular del Juzgado Central de Instrucción número 2 en un auto en el que ordenaba prisión para los detenidos en esta segunda fase de la operación Nova y que, según el juez, estaban preparados para volver a atentar.