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104 Economía DOMINGO 12 12 2004 ABC Anna Birulés VICEPRESIDENTA DE RENTA CORPORACIÓN LA SEMANA ECONÓMICA IBERIA, PREPARADA PARA DESPEGAR La empresa española atraviesa un momento mejor que el de sus competidoras y, si lo aprovecha, puede eludir los augurios que la situaban bajo la órbita de British, ya accionista suya ÁNGEL LASO D LOM I Birulés es el motor del proceso de internacionalización de Renta Corporación La ex ministra ha dirigido la incorporación del grupo británico de capital riesgo a esta inmobiliaria especializada en la rehabilitación y transformación de edificios Renta Corporación acelerará su crecimiento con la entrada de 3i POR M. PORTILLA FOTO: JULIÁN DE DOMINGO Renta Corporación ha dado esta semana el paso definitivo hacia su internacionalización y su futura salida a Bolsa. Si bien la compañía estudiaba emprender este camino, consideró que era imprescindible incorporar- -como apoyo al presidente, Luis Hernández de Cabanyes- -a una persona de reconocido prestigio y experiencia en el mundo económico- financiero y con excelentes contactos y conocimiento del mercado. El pasado mes de mayo, Renta Corporación eligió como motor de su proyecto de institucionalización y de proyección internacional a la ex ministra Anna Birulés, en calidad de vicepresidenta de la empresa. A pesar de que su popularidad se deba, principalmente, a la cartera ministerial que ocupó al frente de Ciencia y Tecnología, no ha sido precisamente este cargo el que ha llevado a esta brillante economista a Renta Corporación. Su paso por un ministerio mal concebido y sacado de la nada según los expertos, y que por ese motivo fue llamado por algunos de Cienciología no fue más que un parén- tesis de dos años en su destacada vida profesional, ligada primero a la universidad, de la que es profesora en excedencia, y después a la Generalitat, donde a través de la consejería de Industria impulsó la atracción de inversiones del exterior, sobre todo de Japón. En el Banco Sabadell inició el cambio institucional, y como directora general de Retevisión rompió el monopolio de Telefónica. La incorporación del grupo 3i al accionariado de Renta Corporación con un 10 no es vista solamente como la entrada de un socio financiero, que está considerado como uno de los mayores grupos de capital riesgo del mundo. El nuevo socio se viste como un compañero de El nuevo socio no intervendrá en la gestión diaria, pero tendrá un puesto en el consejo de administración viaje que permitirá acelerar el proceso de crecimiento con una capacidad de apalancamiento mayor, ya que aporta valor añadido, fruto de sus 50 años de experiencia y de su reputación internacional. La entrada de 3i en Renta Corporación no es producto de la casualidad. Su política de inversiones se dirige a empresas no cotizadas y en fase de expansión, pero que se encuentran en transición hacia una institucionalización accionarial. Asimismo, buscan empresas con retos imaginativos y que generan valor en su actividad de negocio, y en la rehabilitación o transformación de edificios, Renta Corporación es líder en España y espera que a medio plazo París y Londres le aporten el 20 de la cifra de negocio y de los beneficios. Por otro lado, 3i no intervendrá en la gestión diaria de Renta Corporación, y su presencia se limitará a incorporar al consejo de administración a Carlos Tusquets, miembro del consejo asesor de 3i, que además ha adquirido a título individual un 1,5 de la inmobiliaria. beria atraviesa una razonable situación económica en un momento de crisis generalizada del transporte aéreo mundial por la fuerte subida de los carburantes. Por su propia estructura, un mercado interior razonable y una gran parte de su red internacional orientada hacia el centro y el sur de América, la crisis de la aviación comercial le ha pasado a Iberia rozando, a diferencia de sus mayores competidoras, como las tres grandes norteamericanas, American, United y Delta, y los mayores grupos europeos, como British, Lufthansa o Air France, esta última en menor grado, que han sido golpeadas de lleno por su alta concentración de vuelos en las rutas del Atlántico Norte. La realidad es que las aerolíneas no han dejado de sufrir desde el 11- S. Desde entonces casi todo han sido desgracias, incluida la subida de los carburantes de este año, que ha pillado a muchas con el paso cambiado, según tuvieran asegurado el combustible. La situación se ha complicado más por la competencia de las aerolíneas de bajo coste, de forma que este año las grandes líneas pueden perder hasta 3.100 millones de euros, según previsiones de la asociación internacional IATA. Sin embargo, en medio de todo este caos, Iberia está consiguiendo sacar la cabeza, al punto que parece que ha dejado de ser objeto de deseo de grupos más grandes, porque éstos atraviesan gravísimas dificultades, y la empresa española es la que se ha convertido en posible compradora de otras compañías. Hace mucho que salió, y además de mala manera, de Aerolíneas, Viasa y Ladeco, y, al parecer, ahora hay compañías al alcance en buenas condiciones. El pasado mes de septiembre Iberia acumulaba una caja de más de 1.500 millones de euros y la próxima venta de parte de sus acciones en Amadeus le puede reportar por encima de otros 800 millones. Mucho dinero, que puede crecer si se invierte con sentido. Por seguir con las buenas noticias para la empresa, finalmente, con ayuda de la nueva ministra de Fomento, se ha salido con la suya y parece que podrá operar a solas con su alianza Oneworld desde la nueva terminal de Barajas. Además, tras cerrarse un ERE voluntario de más de 2.000 trabajadores, ha pactado con los sindicatos ampliar por dos años los objetivos de este plan de bajas incentivadas y jubilaciones anticipadas. Pero no es oro todo lo que reluce. Tiene también algún problema grave a la vista. Sobre todo, el vencimiento del laudo arbitral con el sindicato de pilotos Sepla el próximo 1 de enero y el reciente rechazo de este colectivo a una propuesta de nuevo convenio, que puede abrir un horizonte de conflictos a menos que se reconduzca la situación. Por todo esto, si la compañía que dirigen Fernando Conte y Ángel Mullor sabe jugar bien sus cartas en el futuro próximo, puede consolidarse por encima de alguna de sus competidoras y dejar atrás esos malos augurios que decían que como máximo su futuro era ser un compañía regional integrada en un grupo mayor, previsiblemente controlado por British, que ya participa en su accionariado. Si estos son sus objetivos, los de la independencia, apoyo del Gobierno actual no le faltará, y ya se ha visto con lo de Barajas; si son otros, habrá conflicto seguro.