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36 Internacional DOMINGO 12 12 2004 ABC Ian Paisley PRESIDENTE DEL PARTIDO UNIONISTA DEMOCRÁTICO DEL ULSTER LA SEMANA INTERNACIONAL POR LOS PELOS UNA VEZ MÁS La casi totalidad de razones que han llevado a la absolución de Berlusconi no responden a la veracidad de los hechos sino a triquiñuelas jurídicas y tácticas dilatorias MIGUEL SALVATIERRA Paisley muestra un diario con el título Provos (el Ejército Provisional del IRA) dice no REUTERS La imposición de que se fotografíe el desarme final del IRA ha sido un triunfo de Ian Paisley, con el que gana la iniciativa al Sinn Fein y tapa sus concesiones Míster Nunca gana la partida al IRA TEXTO: EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. El paso era tan grande, en una historia tan dramática como la de Irlanda del Norte, que probablemente alguien tenía que resultar humillado, o el unionismo radical del DUP o el republicanismo del Sinn Fein, brazo político del IRA, los dos partidos antagónicos que el resultado de las elecciones de hace un año obligaba a entenderse. Tras más de tres decenios oponiéndose a cualquier pacto con los católicos, a los que ha combatido durante la mayor parte de sus 78 años de vida, el reverendo Ian Paisley, presidente del Partido Unionista Democrático del Ulster, se ha mostrado dispuesto esta semana a compartir el Gobierno autonómico con el Sinn Fein. El DUP se había opuesto al Acuerdo de Viernes Santo de 1998 y había asegurado tantas veces que nunca, nunca, nunca (a Paisley se le conoce como mister never se sentaría con la panda de terroristas de Gerry Adams y Martin McGuinness, que para tragar esa humillación debía taparla con la de su contrincante. Así, al exigido desarme definitivo del IRA, condi- ción imprescindible para superar el punto muerto del proceso de paz, ha impuesto la existencia de evidencias fotográficas. Humillación por humillación, que en el caso de Paisley venía suavizada por el cumplimiento del sueño de convertirse en ministro principal del Ulster y por la satisfacción de propiciar el fin del IRA, Londres y Dublín han inclinado la balanza a favor del DUP. En el acuerdo presentado en Belfast por los primeros ministros del Reino Unido, Tony Blair, y de Irlanda, Bertie Ahern, quedó incluido el asunto de las fotografías, y el Sinn Fein se negó a firmarlo. Esta partida la ha ganado Paisley y la ha perdido Adams, para quien la baza del punto final del IRA ya no es suficiente. Si el Sinn Fein la hubiera ofreci- Una razón para exigir las fotografías, es que Ian Paisley teme el efecto electoral de un acuerdo con Gerry Adams do hace dos años, el unionismo moderado de David Trimble no hubiera tirado la toalla ni habría habido después unas elecciones que dieron el triunfo a Paisley. Ahora, con el anuncio del IRA de que en Navidad iba a declarar su adiós definitivo a la violencia (lo que existe en la actualidad es una tregua) ¿va a volver a matar por unas fotografías? Pero el juego no ha terminado. Una vez retratada la victoria de Paisley, ahora a ambas partes les toca ceder en algo para lograr un final que, al margen de quién triunfó en cada estadio, suponga la consolidación definitiva del proceso de paz. Es posible que finalmente no haya fotos, o sólo de uso restringido. Si las negociaciones se prolongan hasta después de las elecciones generales de mayo, las polémicas fotografías pueden importarle ya poco al DUP y al Sinn Fein. Una razón para exigirlas es que Paisley teme el efecto electoral de un acuerdo con Adams, por lo que pidió algo imposible por el momento. Pero al hacerlo, aceptó todas las demás bases del acuerdo, que es mucho. erlusconi se salvó por los pelos Con estas palabras definía el fiscal de Manos Limpias, Antonio di Pietro, el último episodio de la larga historia del primer ministro italiano con la Justicia. Pese a declarar probado el soborno a un juez de Roma con más de 400.000 dólares, las atenuantes y el tiempo transcurrido desde los hechos de 1991 hicieron finalmente que el tribunal de Milán absolviera, por prescripción, al Cavaliere Menos suerte tuvieron el juez sobornado, Renato Squillante, que deberá cumplir ocho años de cárcel y Cesare Previti, el abogado de Berlusconi que actuó como intermediario, condenado a cinco años de prisión. Este último tampoco parece que vaya a pasar su futuro entre barrotes, ya que no hay dudas de que se beneficiará de una ley de prescripción que su mentor está preparando a su medida. Ayer, el senador Marcello Dell Utri, otro de los más estrechos colaboradores del primer ministro italiano y fundador de Forza Italia, era condenado a nueve años de prisión por colaboración externa con la mafia. La Fiscalía de Palermo, que pidió para él once años de prisión e inhabilitación a perpetuidad para cargo público- -a la que también fue condenado- sostiene que los capos de Cosa Nostra ayudaron al colaborador de Berlusconi a cambio de sus servicios como embajador de Cosa Nostra en Milán Las raíces del expediente judicial de Berlusconi se remontan hasta el escándalo judicial que acabó en 1993 con la Primera República y supuso la voladura de un partido, la Democracia Cristiana, que gobernó Italia ininterrumpidamente desde 1946. Es un secreto a voces que Berlusconi, dueño entonces del Grupo Fininvest, financiaba a finales de los años ochenta la actividad política del presidente del Gobierno, Bettino Craxi. Lo más sangrante del caso es que la casi totalidad de razones que han llevado a la absolución de Berlusconi no responden a la veracidad de los hechos sino a triquiñuelas jurídicas y tácticas dilatorias obtenidas gracias a los privilegios obtenidos a través del poder político y de leyes a favor propio en el Parlamento. Quizá pueda haber algún componente partidista en la actitud de determinados jueces hacia Berlusconi, pero la variedad de casos, procesos y acusaciones hace sospechar que la materia delictiva existe al margen del fragor de la lucha por el poder. En un principio resultó inquietante que el hombre más rico de Italia se convirtiese en jefe de Gobierno. Luego preocupó que ese tremendo poder económico y audiovisual se hubiera beneficiado de prácticas, al menos poco transparentes. Hoy, el jefe del Gobierno italiano es un político bajo sospecha en Europa. Su actitud ya ha provocado varios altercados, desde su pelea verbal con un diputado alemán en el Parlamento de Estrasburgo hasta su enfrentamiento con el semanario The Economist. En Italia, las cosas son diferentes. Berlusconi lucha por vencer a su antiguo rival, Romano Prodi, el ex presidente de la Comisión Europea, y las últimas sentencias como ha dicho un medio italiano se pueden ver como un vaso medio lleno o medio vacío. Al fin y al cabo, en la política italiana todo es relativo. B