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12 La Entrevista DOMINGO 12 12 2004 ABC GOBIERNO BUSH El presidente prima a personas con las que se siente a gusto, colaboradores suyos, de acreditada lealtad y buena química personal, como en el caso de Condoleezza Rice. No busca grandes figuras (Viene de la página anterior) MADRID No me arrepiento de haber dado tiempo para la reflexión cuando presidía la Mesa de la Asamblea de Madrid a la espera de que apareciera Tamayo. Me cogió por sorpresa y fue muy duro, durísimo CONSTITUCIÓN EUROPEA Si no se ratificase nos quedaríamos en el Tratado de Niza, corto respecto a la toma de decisiones en los derechos fundamentales que recoge la Carta. Debe ratificarse aunque no sea la solución ideal BOSNIA Sin duda alguna, Estados Unidos fue líder en lo que había que hacer: parar aquella guerra. Tardó tiempo en decidirse, pero lo hizo. EE. UU. también fue determinante en la paz de Dayton aportando mucho: 2.500 hombres en misiones de paz hoy. Seguiremos con una estrecha colaboración en el desafío común de la amenaza terrorista; ahí la cooperación es excelente. Si se aprueba el Tratado Constitucional, Europa tendrá más voz en Seguridad Interior y Justicia. Nosotros somos un país con el que hay que contar y Estados Unidos sabe que debe hacerlo. Y hay asuntos en los que podemos colaborar estrechamente con los americanos para estrechar los lazos entre las dos orillas. Tenemos en Estados Unidos un activo: la comunidad hispánica, creciente, pujante, de 40 millones de personas, con una renta per cápita semejante a la española, que están deseando mantener su lengua a la vez que se integran plenamente. Tenemos la obligación de mejorar el conocimiento de los dos pueblos. Padecemos estereotipos a uno y otro lado, visiones deformadas. Ahí hay muchísimo que hacer. Y en el terreno económico no hemos aprovechado el potencial que uno y otro representamos. -El presidente Zapatero pilló a Bush en un pasillo en Estambul; el ministro Moratinos ha pillado al secretario Powell esta semana en un pasillo en Bruselas. ¿Estamos en una política de encuentros condicionada por los encontronazos? -Cuando un presidente de los Estados Unidos viaja a Europa y se va a encontrar con 25 jefes de Estado o de Gobierno distintos, normalmente no dedica a cada uno un trato especial. Eso crearía celos. Los encuentros son siempre al margen de esa reunión. Así ocurrió en Estambul. Y en el caso de Moratinos, se nos dijo que Powell no iba a tener encuentros bilaterales. Ha habido un encuentro de diez minutos entre el ministro y el secretario de Estado que para el formato de aquella reunión ha sido bastante positivo. Hay que ver la botella medio llena. -En los cuatro meses que lleva aquí, ¿le parece que tiene España el mismo peso que tenía hace un año? -Hace un año había un sinnúmero de visitas y contactos bilaterales. España había apostado por Estados Unidos frente a Europa. Washington, al recibir ese regalo, inesperado, insólito, facilitaba esos contactos. Pero no se percibe que de esos contactos se derivara ningún beneficio tangible de aumento de nuestro peso en nuestras relaciones internacionales. Ni en América Latina ni en Oriente Medio ni tampoco en Europa. Ni beneficios empresariales o contratos. Lo importante es que España mantenga unas coordenadas de política exterior consistentes con el consenso tradicional. Carlos Westendorp, en un momento de la entrevista concedida a ABC en la capital estadounidense No sé si lo de Tamayo pilló por sorpresa a todos La Asamblea de Madrid, Bosnia y la Unión Europea son tres jalones de la carrera de Westendorp. De cada uno, un apunte. ¿Se siente incómodo cuando recuerda la alcaldada que cometió el día que paró el proceso de elección de la mesa de la Asamblea de Madrid para esperar la aparición de Tamayo? -No, en absoluto. La verdad es que nos cogió a todos por sorpresa. Digo que a todos, y supongo que a él no, y no sé si a otros tampoco. Cuando ocurre una cosa de esa envergadura se pueden hacer muchas cosas. El presidente de la mesa y los diputados de la mayoría se podrían haber marchado para que no hubiera quórum. No lo hicimos. Yo pedí un poco de tiempo para que los grupos reflexionaran sobre lo que estaba pasando. Era algo serio. No me arrepiento de haber dado tiempo para la reflexión. Debieron ser quince minutos, no más. Creo que hice lo que debía. Me cogió de sorpresa, no lo tenía en el guión y fue muy duro, durísimo. Me llamaron de todo. ¿Sería Bosnia el éxito que es sin la ayuda que prestó USA? -No. Sin duda alguna. Estados Unidos fue líder en lo que había que hacer: parar aquella guerra. Tardó tiempo en decidirse, pero lo hizo... -Quizá esperaba a que los europeos lo hiciéramos solos... -No éramos capaces y lo tuvo que hacer Estados Unidos con el apoyo de los aliados. Fue determinante en la paz de Dayton, un buen tratado. Y en la operación del Alto Representante, al menos en mi época, hubiera sido imposible avanzar hacia la normalidad de ese país sin su apoyo. ¿Corre la Constitución Europea el peligro de ser una causa de disputa en lugar de unificar a los europeos? -Espero que no. Éste es un paso más en el proceso de construcción europea. No es el último, no corresponde a la profundización que todos querríamos, pero es un paso más allá que el Tratado de Niza. Si no se ratificase nos quedaríamos en Niza, que se queda corto respecto a la Constitución en la capacidad de toma de decisiones, en los derechos fundamentales que recoge la Carta... Creo que la Constitución Europea debe ratificarse aunque no sea la solución ideal. El gran fallo es que no se acordara su ratificación por una mayoría importante, quizá tres quintos, y se haya acordado la necesidad de unanimidad. La constitución de Filadelfia no se acordó por unanimidad, hubo estados en contra.