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10 La Entrevista DOMINGO 12 12 2004 ABC CARLOS WESTENDORP Embajador en Washington A mí no me consta el apoyo al golpe en Venezuela Apoyado en su dilatada experiencia política, Carlos Westendorp afronta la complicada tarea de reconducir las hoy frías relaciones España- EE. UU. y se marca el objetivo de recuperar el nivel que tenían en 1995. También se refiere a una cuestión espinosa para el Gobierno Zapatero, al admitir que no le consta que hubiera apoyo al golpe contra Chávez en Venezuela. TEXTO: RAMÓN PÉREZ- MAURA FOTOS: EDDIE ARROSSI WASHINGTON. Secretario de Estado para la Unión Europea, Ministro de Asuntos Exteriores, embajador en la ONU, Alto Representante de la UE en Bosnia, Eurodiputado, diputado en la Asamblea de Madrid. La sucesión de cargos y responsabilidades de Carlos Westendorp y Cabeza en los últimos diez años abarca un muy amplio espectro. Ahora, como embajador en Washington, intenta reconducir unas relaciones bilaterales que en los últimos seis meses han sufrido una grave crisis. Desde el salón principal de la nueva residencia de la embajada española levantada por Moneo- -que con una sonrisa es denominada por Westendorp y su mujer la catedral -intenta ver el vaso medio lleno en casi todo lo bilateral. ¿Cómo definiría el momento en que se encuentran las relaciones bilaterales? -Es un momento de expectativa, de esperanza de que esas relaciones sean en el futuro mejores de lo que han sido en los últimos seis meses. Cuando España tuvo que retirar sus tropas de Irak por un compromiso electoral, los americanos tuvieron una decepción- -según sus propias palabras- Pero en todo momento se nos ha hecho notar que las relaciones con España son, en lo fundamental, necesarias. De aliado y de amigo, Y hay que mirar al futuro y no al pasado. Hay que materializar las buenas intenciones de ambas partes en actos concretos y diálogo. Y también que no existan fricciones innecesarias. Sólo las que puedan producirse por una percepción diferente en algunos temas y que son más bien fruto de las formas de alcanzar objetivos comunes. -Y en esa búsqueda del diálogo, ¿qué pensó cuando escuchó al ministro Bono decir que no hay que postrarse ante ninguna bandera extranjera? -Éstas fueron declaraciones hechas en determinadas circunstancias que muchas veces se sacan de contexto. Como alguna declaración hecha en Túnez, en la que se fija la atención en una parte de lo dicho y no en el conjunto de la intención de la declaración. Una vez que se explican las cosas, se entienden mejor. Ese tipo de declaraciones aparenta una diferencia que en realidad no existe. Esas declaraciones, que se hacen pensando que no van a tener repercusiones internacionales, se interpretan de una manera que no facilita las cosas. Lo que está claro es que en los últimos dos meses sólo ha habido signos positivos. Por parte de España está clara la voluntad de que recuperemos las relaciones con la UE, que eran una prioridad, pero al mismo tiempo con una excelente relación transatlántica. De hecho, se firmó la Carta Transatlántica en diciembre de 1995 bajo un Gobierno español. Hay que encaminarse a mantener las relaciones en el nivel que estaban en diciembre de 1995. -Cuando dice que no hay que sacar de contexto, ¿cómo se le da contexto a la declaración de Túnez del presidente Zapatero al pedir a todos la retirada de Irak? -No era una declaración que realmente sugiriera lo que me está preguntando. No se anima a otros a hacer lo mismo. España y otros países europeos no creían que aquella operación debiera haberse llevado a cabo. Una vez explicado eso, y en una situación difícil como la de Irak, hay que reconocer que hay un problema, que es común y afecta a todo Occidente, y tenemos entre todos que ayudar a salir de allí de una manera correcta. Que se sienten las bases de una democracia. España está dispuesta a ayudar en todo lo posible a ello, sobre todo en la manera en que puede hacerlo: con influencia en la zona y con un compromiso económico importante. ¿El almuerzo del Rey con el presidente Bush cambió en algo el estado de nuestra relación? Carlos Westendorp, en su despacho de la Embajada de España en Washington