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ABC SÁBADO 11 12 2004 Internacional CHILE, FRENTE A LA VERDAD 35 La Comisión trabajó un año -35.868 testimonios en seis meses. -27.255 aceptados. -Los organismos humanitarios estiman que los declarantes sólo son un tercio de las víctimas, ya que calculan que cien mil personas fueron encarceladas y torturadas. -44 sesiones ordinarias de la Comisión, y 13 extraordinarias. -Dos miembros de la Comisión, Álvaro Varela Walker y José Antonio Gómez Urrutia, fueron torturados pero excusaron su testimonio para poder seguir con el informe. -1.132 centros de detención. -9 por ciento de las declaraciones pertenecen a exiliados. -23.856 hombres torturados, equivalente al 87,5 por ciento. -3.399 mujeres detenidas, equivalente al 12,5 por ciento de los casos. -229 mujeres embarazadas fueron detenidas, 15 dieron a luz en prisión. -No hay datos exactos sobre el número de embarazadas por sus torturadores, pero se constatan más de una decena. -1.080 menores detenidos, equivalente al 4 por ciento de los casos. por vía oral o nasal, arrojarle excrementos o inmundicias, hacerles correr con los ojos vendados en rutas con obstáculos, para que tropiecen y caigan al suelo eran algunas de las prácticas habituales en los 1.132 centros de detención denunciados. Lo escatológico parecía ser una de las debilidades de los torturadores: La orina y los excrementos debían salir del cuerpo a horarios fijados por ellos. En caso contrario se amenazaba con que si no se controlaba el organismo, te obligarían a comer tus excrementos o a beber tu orina. Cuando me tocó presenciar esta situación con un preso que no logró controlar su diarrea, de forma inexplicable, mi organismo se adaptó a esta exigencia El relato pertenece a una mujer detenida en febrero de 1975 en Villa Grimaldi (Dina) de Santiago. Un soldado vigila a los prisioneros concentrados en el Estadio Nacional REUTERS Hijos de... su padre C. de C. No existe vara para medir la intensidad del dolor. Pero hay un tema que, quizás por encima de otros, eriza la piel: los niños. En ese Chile de la década de los años 70, los testimonios de mujeres embarazadas por sus torturadores se suceden. Me aplicaron electricidad en diversas partes del cuerpo. Me volaron los dientes delanteros de un culatazo. Sufrí abusos sexuales y reiteradas violaciones que resultaron en un embarazo Tuve una fractura de costilla y de los dedos de los pies. Me sacaron las uñas. Estuve en varios lugares. Violada por perros adiestrados Otra de las particularidades del caso chileno es la incorporación de animales a sus suplicios, hecho, salvo error, desconocido en las dictaduras de Iberoamérica. Me amarraron a una camilla, donde unos perros amaestrados me violaron Me hicieron presenciar violaciones con perros Me sacaron a un campo de entrenamiento militar con ocho infantes dando patadas y golpes apoyados por cinco perros, que me mordían las piernas y, cuando caía, también los hombros Los testimonios son de niñas de 14, 16 y 17 años. La presencia de familiares en las torturas o la aplicación de éstas a menores fue práctica compartida en algunos de los regímenes de los 70. Chile, con 957 desaparecidos y 1.068 muertos en 17 años, frente a los más de diez mil comprobados en los 7 años que aguantaron las Juntas Militares argentinas, no es una excepción: Los gritos eran de mi hermano Intenté intervenir contra las torturas de mi padre Nuevamente fui manoseada y obligada a presenciar la tortura de mi esposo Me obligaron a tener relaciones sexuales con mi padre y hermano En todos se repitió la tortura. Escuchaba gritos. Por la violación tuve un embarazo Los relatos continúan pero hay uno, el de una mujer de veintinueve años, que encarna todo el horror imaginable. Es, como otros, hija de una violación a su madre cuando ésta fue detenida a los 15 años de edad. Represento la prueba gráfica, represento el dolor más grande, lo más fuerte que ha vivido mi mamá en su vida... Esto ha marcado mi vida y es para siempre. No puedo nacer en otra familia, ni cambiar mis antecedentes. Tuve que lidiar con la rabia, con la frustra- ción de mi mamá. Pero yo también tuve rabia... ¡Me costaba contárselo a mi mejor amiga! He tenido que cargar con una mochila eterna... Mi mamá fue la hija de la vergüenza, sus padres nunca la perdonaron por haber sido detenida... Yo, soy esto que me pasó, pido que me apoyen, que me entiendan... Siento que nosotros, los hijos nacidos igual que yo, fuimos tan prisioneros y torturados como los que estuvieron presos... Eres víctima y no lo ven. Porque no estás en ninguna parte clasificado. ¿Cuántas madres ven en sus hijos los gestos de sus violadores (y los rechazan)