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34 Internacional CHILE, FRENTE A LA VERDAD SÁBADO 11 12 2004 ABC Actos de protesta en Santiago, en marzo pasado REUTERS Empleados y funcionarios de la Presidencia, sacados de La Moneda por la fuerza durante el golpe REUTERS La Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, creada a instancias del presidente chileno, Ricargo Lagos, acaba de sacar a la luz los testimonios de suplicios y aberraciones sufridos por cerca de treinta mil personas durante la dictadura del general Pinochet Recuerdos del dolor TEXTO: CARMEN DE CARLOS. CORRESPONSAL BUENOS AIRES. A treinta años del golpe militar de Augusto Pinochet (11 de septiembre de 1973) Chile se retuerce en el vómito de su memoria. La Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, creada por el presidente Ricardo Lagos, ha sacado a a la luz lo más oscuro de la dictadura: un informe con testimonios de suplicios y aberraciones que bien podría estar fechado en la Argentina de las Juntas Militares (1976- 83) o en cualquiera de los regímenes de los años 70 en el Cono Sur. Embarazada de cinco meses, fui detenida y hecha prisionera... Colocada en el suelo con las pierna abiertas, ratones y arañas fueron instalados y dispuestos en la vagina y ano. Sentía que era mordida. Despertaba en mi propia sangre. Se obligó a dos médicos prisioneros a sostener relaciones sexuales conmigo. Ambos se negaron. Los tres fuimos golpeados brutalmente. Fui conducida a lugares donde era violada incontables veces. En ocasiones debía tragarme el semen de los victimarios, o era rociada con sus eyaculaciones en la cara, obligada a comer excrementos mientras era golpeada y pateada en cuello, cabeza y cintura En octubre de 1973, esta mujer padeció otros sufrimientos: simulacro de fusilamiento descargas de electricidad uñas de las manos y pies arrancadas ingestión de medicinas e inyección de pentotal en vena Todo sucedió en mes y medio, en el Regimiento de Arica, en La Serena (IV Región) Ni siquiera en el informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep) que presidió el escritor Ernesto Sábato en Buenos Aires, o durante el juicio a las Juntas Militares argentinas, se recogió un testimonio que concentrara tal cantidad de brutalidades, pero no es el único. Han tenido que pasar más de tres dé- Un grupo de soldados apostados frente al bombardeado Palacio de La Moneda. Era el 11 de septiembre de 1973 cadas para que un presidente chileno ordenase abrir la historia negra de su país. El informe abarca suplicios y detenciones, así como una reparación moral, social, psicológica y material de las víctimas de un régimen que se mantuvo en el poder durante diecisiete años. También ha hecho falta todo ese tiempo para que las Fuerzas Armadas reconocieran su responsabilidad. de un camino que quedó impreso en la Comisión Rettig, el valiente antecedente de este informe, que fue rebautizado con el apellido del senador que coordinó los trabajos por orden de Patricio Aylwin, el presidente de la transición chilena. Un carabinero con un martillo de madera procede a darme un fuerte golpe en el dedo meñique de ambas manos para luego, con un alicate, sacarme las uñas. En ese momento ingresa el sargento, el cual quita al carabinero el alicate y procede a arrancarme con éste el bigote... Logro morder la mano de este personaje, que debe ser socorrido por un carabinero que me da un culatazo en la cara... Pierdo el conocimiento y, al despertar, me doy cuenta de que sangro mucho de cabeza, nariz y boca... Luego me doy cuenta de que me AFP Miles de vidas destrozadas Como resultado de aquella batalla fuera de la ley quedaron destrozadas miles de vidas rebeldes, culpables, sumisas, inocentes, jóvenes, viejas, infantiles, letradas, indocumentadas... Casi todos los que padecieron pero todavía están vivos, más de 35.000 personas, lo han contado. Más de 2.000 no lo lograron, desaparecieron en algún lugar faltan ocho dientes. Había procedido a sacármelos con el alicate... o a golpes, no sé Hace falta tener mucho estómago para resistir la lectura completa de unos documentos escalofriantes. Las atrocidades superan en número y en brutalidad a las recogidas en la Conadep y, a diferencia de ésta, no figuran ni las identidades de las víctimas ni las de los verdugos. Esto último provocó airadas protestas entre los afectados que acaban de hacer pública su lista con nombres de torturadores. Ingerir excrementos Hay que tomar aire para poder leer algunas de las humillaciones y vejámenes que se relatan en más de 600 páginas. Obligar a ingerir excrementos, orina y vómitos, de humanos o animales, además de líquidos pestilentes,