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14 Nacional TRAS LOS ATENTADOS DEL 11- M SÁBADO 11 12 2004 ABC PILAR MANJÓN Portavoz de la Asociación de Víctimas del 11- M ante la Comisión parlamentaria Alargar en el tiempo la comisión no merece la pena, sólo nos queda pedir justicia MADRID. A Pilar le espera en diciembre un Everest de dolor. El próximo 15, si el lunes no se decide lo contrario, tiene una cita en el Congreso para explicar las razones de las víctimas del 11- M y contestar a las preguntas de los comisionados. No será una experiencia agradable. Cuatro días después, el 19, es la fecha del cumpleaños de su hijo Daniel, que ya no está: la bomba que estalló en el cuarto vagón del tren de la estación de El Pozo se lo llevó para siempre. Y después vienen las fiestas donde las ausencias se agigantan. Y luego el primer aniversario de los atentados... Y, más tarde, el resto de mi vida Pilar, trabajadora de la Administración General del Estado, sigue de baja y necesita asistencia psicológica como el comer. No vislumbra en el horizonte la salida del túnel, auque se confiesa una mujer de carácter fuerte, aunque se me quiebre la voz Su elección como portavoz de la Asociación de Víctimas del 11- M se produce por unanimidad dentro de la gestora que rige los destinos de la organización, después de que dimitiera la presidenta, Clara Escribano, por discrepancias con miembros de la junta directiva. ¿Qué pueden aportar las víctimas a la comisión? -En principio, no comprendo los motivos de la llamada, porque a nosotros nos lo tendrían que dar todo investigado. Pero si los parlamentarios tienen interés en escucharnos, nuestra aportación son 192 muertos, 1.500 heridos y mucho dolor. Estamos preparando un alegato consensuado, porque no pretendo que sea mi voz la que se escuche en el Congreso, sino la voz de todas las víctimas. ¿Qué espera de los comisionados? -Como mínimo, exijo respeto. Sería muy triste que jueguen con nuestro dolor bajo sus banderas partidistas, que me utilicen. Eso sería muy humillante. Aunque no me sorprendería, porque es lo que han estado haciendo desde el comienzo de este circo mediático. Detrás de los 192 muertos de los trenes hay nombres y rostros que jamás olvidaremos, y por todos ellos vamos a pedir a los políticos dignidad y responsabilidad. ¿Qué balance hace de los trabajos de investigación hasta el momento? -La comisión ha sido decepcionante, y absolutamente irrespetuosa con las víctimas. Parte de un error muy grave al situar el foco entre el 11 y el 14 de marzo, los días en que nosotros estábamos buscando a los muertos y curando a los heridos. Para mí, fueron días espantosos, y tengo muy claro lo que pasó, así que no hace falta que me lo aclaren. Después de estar en el Ifema haciéndome pruebas de ADN no recupe- Pilar Manjón está designada, en principio, para comparecer el miércoles ante la comisión del 11- M. Defenderá, ante todo, la dignidad de las víctimas, y exigirá las respuestas que aún no han llegado TEXTO: MIGUEL ÁNGEL BARROSO FOTO: IGNACIO GIL Manifestación en el Congreso el día de la comparecencia de Aznar en la comisión ré a mi hijo hasta seis días después del atentado. No me importa quién ha perdido el sillón. En realidad, me parece intrascendente gran parte del debate planteado. Lo que de verdad me interesa es que se investigue qué diablos ha pasado antes del 11 de marzo, qué ha fallado en este país para que unos terroristas actúen de una forma tan salvaje e impune. Me da igual que sean extremistas islámicos o miembros de ETA, porque son la misma escoria. Pero quiero que se investigue y que se tomen las medidas necesarias para que nadie en este país pueda pasar por un trance semejante en el futuro. De los comisionados exijo, como mínimo, respeto. No quiero que me utilicen bajo sus banderas partidistas La comisión ha sido decepcionante de partida, al situar el foco entre el 11 y el 14 de marzo, en vez de antes ¿Son ustedes partidarios de que la comisión dé carpetazo en diciembre, o preferirían que continuara investigando? -Tenemos claro desde hace tiempo que nosotros cerrábamos el turno de comparecencias. Vistos los resultados, alargar en el tiempo la comisión no merece la pena, ya que a las víctimas nos haría más mal que bien. No parece probable que se sepan más cosas en ese foro. Ahora nos queda la batalla de pedir justicia ante los tribunales. -La Asociación de Víctimas del 11- M pasó recientemente por una crisis que se saldó con la salida de la presidenta. Usted era la vicepresidenta, así que debe tener su particular versión del asunto. -Lo único que ocurrió es que había dos puntos de vista diferentes sobre qué papel debía cumplir la asociación en el futuro. Varios miembros de la junta directiva eran partidarios de abrir horizontes, una opinión que yo comparto. La iniciativa surgió en Santa Eugenia, pero con el paso de los meses nos dimos cuenta de que había muchas personas que se habían quedado al margen, así que pensamos en un proyecto aglutinador. Nuestra idea es coger todo el corredor del Henares, y también Getafe y Parla, donde viven numerosas víctimas de los atentados. Por otra parte, nos parecía injusto circunscribir la asociación a los heridos. A los familiares de los muertos este terrible suceso nos ha convertido en enfermos y necesitamos todo el apoyo que nos puedan prestar. Habrá elecciones en enero, y espero que la junta directiva resultante apueste por la integración. -Han pasado nueve meses desde los atentados. ¿Cómo los ha sobrellevado? -Mi familia y yo hemos vivido un auténtico infierno. Al margen del dolor, he luchado con todas mis fuerzas para mantener la dignidad de mi hijo, para que nadie mercadeara con su imagen- -me pareció aberrante que dos empleados de ambulancias colgaran de internet imágenes de los fallecidos- -y para que el mundo supiera que, detrás de una fría cifra, había una persona, un joven que estudiaba Educación Física y que tenía un montón de sueños que se han visto truncados. ¿Se ve capaz de sonreír en el futuro? -Quizás, pero es demasiado pronto para asegurarlo. Para mí, el 11- M fue ayer. Al margen del sufrimiento por mi pérdida, sigo instalada en el desconcierto. Es muy difícil seguir adelante si todavía nadie ha sabido explicarme por qué ocurrieron aquellas muertes.