Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
62 Sociedad VIERNES 10 12 2004 ABC Ciencia ginal mucho más antiguo. Otros equipos han seguido esa estrategia para recrear antiguos genes formados por secuencias de varios miles de unidades de ADN (nucleótidos) Sin embargo, este equipo estadounidense trabajó con un fragmento mucho más grande, una cadena de 1,1 millones de nucleótidos. En esa secuencia de ADN elegida están el gen causante de la fibrosis quística y otros nueve más. Se seleccionó porque ya ha sido descifrada en muchas especies para un proyecto de genómica financiado por los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. Uno de los hallazgos inesperados de esta investigación se produjo al comparar ese fragmento genético en humanos y roedores. Los científicos comprobaron que en el genoma de los ratones hay dos veces más ADN que no estaba presente en el ancestro de los mamíferos. Eso significa que el linaje que condujo a los humanos modernos sufrió cambios muy importantes con un número de mutaciones mucho menor que el experimentado por ratas y ratones. Otro hallazgo interesante es que en esas 19 especies de mamíferos se ha conservado material genético que no codifica proteínas, lo que abona la hipótesis de que el llamado ADN basura debe desempeñar una función biológica importante aún desconocida. Reconstruido el genoma del animal que precedió a todos los mamíferos, incluidos los humanos Nuestro ADN y el de otras 18 especies permiten recrear el material genético del ancestro común b Los científicos aplicaron programas bioinformáticos con una estrategia similar al análisis comparativo de manuscritos medievales para conocer textos más antiguos A. AGUIRRE DE CÁRCER MADRID. En la película Parque Jurásico los dinosaurios volvían a la vida 65 millones de años después de su extinción. Era una resurrección posible con ADN recuperado de insectos que, tras succionar sangre de dinosaurios, quedaron atrapados en burbujas de resina que fosilizaron y se convirtieron en ámbar. La realidad, sin embargo, está trufada de obstáculos que no pueden sortearse tan fácilmente como en la ficción: con el tiempo, las moléculas de ADN se rompen y no es posible recomponerlas si tienen más de 50.000 años. Reactivar el ADN de especies primitivas no es posible, pero en pocos años se podrán reconstruir sus genomas de principio a fin con programas bioinformáticos ejecutados en superordenadores. Esta estrategia llamada paleogenómica computacional acaba de demostrar una sorprendente capacidad para reproducir, con una precisión del 98 cómo era parcialmente el genoma de una especie que vivió hace decenas de millones de años. Esa suerte de viaje al pasado, con parada final en el punto evolutivo donde arranca la historia de los mamíferos, hace unos 80 millones de años, fue conducida por un grupo científico liderado por David Haussler, que investiga y da clases sobre biología computacional en la Universidad de California. En un estudio destacado en la revista Genome Research Haussler y sus colaboradores detallan que lograron descifrar una larga secuencia de 1,1 millones de unidades de ADN del ancestro común de todos los mamíferos con placenta, una musaraña nocturna y arbo- rícola que vivió hasta hace más de 80 millones de años en bosques de Asia. Como no hay ADN recuperable de esa especie llamada Eomaia scansoria Haussler dedujo cómo era su material genético comparando el de 19 mamíferos actuales, incluidos seres humanos. La idea es la siguiente: si una secuencia similar de unidades de ADN está presente en un grupo diverso de mamíferos actuales, también debía estarlo en el ancestro común. En caso de aparecer grandes diferencias, el programa informático da preferencia a las especies más próximas en el árbol evolutivo al antepasado común, por ejemplo al lémur sobre el erizo. El concepto es similar a la comparación de manuscritos medievales para desvelar, a través de los errores y coincidencias, el contenido de un texto ori- Comedores de insectos A través de fósiles hallados en Asia, los científicos sabían con anterioridad que los mamíferos con placenta descienden de pequeñas especies que vivieron decenas de millones de años antes de la extinción de los dinosaurios. De todas esas especies primitivas, la más antigua y mejor documentada con fósiles es la que, bajo el nombre de Eomaia scansoria agrupa a mamíferos del tamaño de ardillas y aspecto similar a las musarañas. Se sabe que esos remotos antepasados de los mamíferos modernos pesaban menos de 25 gramos y medían 14 centímetros de largo. Coexistieron con los dinosaurios del Cretácico y se alimentaban de insectos en las ramas de arbustos, donde pasaban la mayoría del tiempo. El ancestro de vacas, perros, chimpancés y caballos era un animal arborícola que se alimentaba de insectos Porcentaje de ADN del ancestro común que se ha perdido en las distintas especies de mamíferos Perro Gato Erizo Ratón Rata Conejo Lemur Caballo 35 30 Cerdo 55 %54 55 Babuino 42 %29 %28 %25 %25 Humano Chimpancé 24 %36 Vaca 35 Científicos de Estados Unidos han reconstruido parcialmente el genoma del ancestro común de los mamíferos, que vivió hace 125 millones de años, comparando el material genético de 19 especies contemporáneas de mamíferos Ancestro común (Eomaia scansoria) Carlos Aguilera