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18 Nacional LA INVESTIGACIÓN DEL 11- M VIERNES 10 12 2004 ABC El sirio detenido en Irún compartió un móvil hallado en Leganés con tres de los suicidas Adnan Waki dio como suyo el domicilio de El Tunecino ante el Registro de Extranjería b Según fuentes de la investiga- ción, el arrestado se dedicaba a falsificar documentos para los yihadistas y a recaudar dinero para los integristas islámicos D. MARTÍNEZ P. MUÑOZ MADRID. El sirio Adnan Waki, detenido el pasado miércoles en Irún (Guipúzcoa) mantuvo numerosos contactos con dos de los máximos responsables de la célula terrorista del 11- M: Jamal Ahmidan, El Chino jefe operativo, y Sarhane ben Abdelmajid Fakhet, El Tunecino líder espiritual. Además, según fuentes del Ministerio del Interior, el arrestado se dedicaba presuntamente a recaudar fondos con los que financiar atentados, así como para ayudar económicamente a personas vinculadas a la Yihad. También facilitaba documentación falsa a islamistas integristas, tanto en España como en otros países de Europa. En total, el arrestado estuvo relacionado con seis integrantes del grupo criminal- -cinco de ellos se quitaron la vida en la vida en el piso de Leganés- -y el sexto, Basel Ghalyoun, que está en prisión, es un hombre vinculado a Rabei Osman el Sayed, El Egipcio El ministro del Interior, José Antonio Alonso, definió ayer a Waki como una persona importante en la estructura terrorista que organizó la matanza de Madrid. Una vez más, los teléfonos móviles han sido las líneas de investigación seguidas para determinar las conexiones que tenían los integrantes de la célula del 11- M. Así, una terminal encontrada por la Policía en el piso de Leganés ha sido la pista que ha conducido a la detención, el pasado miércoles, de Adnan Waki, de nacionalidad siria, y de Ahmed Ibrahim Kaseem Ahmed, nacido en Sharkia (Egipto) El primero tenía su residencia en la calle Barrio Zikuñaga Bailara, 42, en Hernani (Guipúzcoa) y el segundo en la avenida Felipe IV de San Sebastián. Ambos regentaban una carnicería islámica en Irún. En las viviendas de los arrestados, la Policía requisó abundante documentación escrita en árabe. Asimismo, se intervenieron dos ordenadores que se encontraban en una tienda de informática a la que los detenidos se habían dirigido para que fueran reparados. Las investigaciones realizadas por la Policía sobre el teléfono móvil- -marca Panasonic- -recuperado entre los restos del piso de Leganés han concluido que esta terminal utilizó Carnicería de Irún regentada por los dos detenidos por la Policía una tarjeta SIM empleada por Adnan Waki hasta el 9 de enero de 2004. El mismo aparato estuvo en manos de Basel Ghalyuon entre el 5 de noviembre del año pasado y el 4 de enero. Este individuo, que también es sirio, se encuentra en la cárcel por su implicación en los atentados del 11- M y, además, es uno de los hombres que estuvo bajo la órbita espiritual de El Egipcio EFE Estuvo con tres de los suicidas Las indagaciones sobre este terminal han revelado también que el pasado 9 de enero Waki debió estar con Abdennabi Kounjaa, Anwar Asrih Rifaat y Mohamed Oulad, tres de los siete terroristas que se suicidaron en el piso de Leganés. Y se piensa que estuvieron juntos porque ese día el terminal que tenía la tarjeta SIM de Waki también fue utilizado por los tres integrantes de la célula del 11- M ya citados. El análisis del tráfico de llamadas rea- lizadas desde este teléfono móvil ha revelado que Waki mantuvo numerosos contactos con El Chino jefe operativo del grupo terrorista, que también se dedicaba al tráfico de hachís. En concreto, una de sus zonas de acción en cuanto al narcotráfico era Bilbao. Las relaciones entre Adnan Waki y El Tunecino líder espiritual de la célula islamista, se remontan al verano de 2003, según las investigaciones realizadas por la Policía. Waki había efectuado una gestión en el Registro Central de Extranjeros y proporcionó como su dirección una vivienda situada en el piso primero derecha del bloque número 41 de la calle Francisco Remiro, de Madrid. Esta dirección correspondía al domicilio de El Tunecino En ese piso, la Policía encontró una factura telefónica, fechada en el mes de agosto de 2003, que correspondía a la tarjeta SIM de un móvil utilizado habitualmente por Adnan Waki. Los vecinos de la carnicería de Irún que regentaban los dos detenidos no ocultan su sorpresa por el arresto de dos chicos muy trabajadores además de educados y correctos Estaban al frente del negocio desde el pasado mes de mayo IRÚN. El establecimiento de productos árabes de la calle Sebastián Errazu de Irún permaneció durante todo el día de ayer con las persianas bajadas. De su interior, salieron esposados en la tarde del miércoles el sirio Adnan Waki y el egipcio Ahmed Ibrahim Kassem Ahmed. Ambos fueron detenidos por agentes de la Comisaría General de Información por su presunta relación con los suicidas de Leganés, supuestos autores de la masacre del 11- M. El negocio que acababa de registrar la Policía había cambiado en octubre de 2003. Se mantuvo la palabra carnicería en el toldo, pero al lado se le añadieron otras en árabe. El propietario del local, el carnicero José Miguel Bergara, se había jubilado hacía poco y decidió alquilar el establecimiento. Lo arrendó a una persona llamada Nasr Mehemed Nasr. Me explicó que quería poner una carnicería con carne elaborada especialmente para los musulmanes, porque en Irún no había ningún negocio parecido re- La cara oculta de dos buenas personas M. J. ATIENZA J. GUILLENEA cuerda Bergara. Mehemed Nasr estuvo al frente del comercio casi ocho meses, hasta que desapareció sin previo aviso. Fue entonces, dos meses después de los atentados de Madrid, cuando apareció en escena Adnan Waki. En mayo de 2004 se puso en contacto con el dueño del local y le preguntó si podía cogerlo en alquiler. Nos dijo que Nasr se había ido y que quería seguir al frente de la carnicería Waki tenía buenas referencias. Afirmó que tenía empleo fijo en una empresa de butano de Hernani y que su intención era traer desde su país a su hermano para ayudarle en el negocio. Cuando pregunté a Waki por Nasr, me aseguró que no sabía dónde andaba, pero que conocidos suyos le habían visto fuera de España asegura el dueño de la carnicería, que no vio ningún inconveniente para traspasar el alquiler. Me pareció una buena persona dice. Al hacer el contrato, Waki indicó que su domicilio se hallaba en la calle Virgen del Carmen, en el barrio donostiarra de Egia, donde el miércoles la Policía detuvo a varios magrebíes acusados de no tener sus papeles en regla. Los vecinos del inmueble en el que se encuentra la carnicería todavía estaban sorprendidos por la operación policial y por las noticias que se iban dando a conocer, según avanzaba la maña- na. El grueso de la clientela del establecimiento pertenecía a la comunidad islámica, que acudía a comprar carne sacrificada según el ritual musulmán y productos como cuscús, sésamo o aceite de palma. A través del escaparate, se veía ayer sobre el mostrador una bandeja con vasos de té. Ha sido una sorpresa tremenda decía una vecina del portal contiguo al establecimiento. He oído lo del 11- M y no me lo puedo creer. Yo conozco a los dos chicos que han detenido. Uno de ellos, el que hablaba peor español, estaba siempre en la tienda. El otro, el que parece que era el dueño, también repartía butano. Para mí, no eran mala gente. Eran chicos educados y correctos y parecían trabajadores. Todavía estoy impresionada Yusef, un joven marroquí empleado en un locutorio de la calle Sebastián Errazu, es cliente habitual de la carnicería. Conocía a los detenidos y albergaba la esperanza de que fuera un error. Al parecer, en vano.