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ABC VIERNES 10 12 2004 11 La Policía de Vigo investiga si el asesino en serie detenido en Lérida mató también a Sara Alonso Los populares advierten que bloquearán por tiempo indefinido la renovación del CGPJ Sin el PP es imposible sumar la mayoría necesaria para cambiar a los jueces b Astarloa dice que la ley nace Esta vez, no faltó casi nadie Por 194 votos a favor (PSOE, CiU, ERC, PNV, IU y Grupo Mixto) 137 en contra (PP) y una abstención (la diputada socialista Carmen Hermosín) el Gobierno logró sacar el proyecto adelante quince días después de que la Cámara rechazara el texto al no alcanzar los 176 votos a favor necesarios para aprobar una ley orgánica. La indisciplina del grupo socialista- -faltaron 18 diputados, Zapatero incluido- -fue el origen de la derrota parlamentaria. El siguiente paso para que el proyecto sea ley lo dará el Pleno del Senado, probablemente el día 22 de este mes. En la Cámara Alta, el PP está a sólo 4 escaños de la mayoría absoluta, por lo que socialistas tendrán que extremar sus previsiones y contar con todos y cada uno de los grupos nacionalistas para no sufrir otra derrota. Tras un debate repetido, pero de tono más elevado en la descalificación del proyecto por su fondo y por las violaciones de reglamentos, normas y tradiciones parlamentarias forzadas por el Ejecutivo, el proyecto de ley orgánica pudo salir adelante porque esta vez hubo disciplina y los diputados socialistas cumplieron con su obligación de ir a votar. A la mayoría que respalda al Gobierno o se apunta al aislamiento parlamentario del PP le sobraron 18 votos, el mismo número de diputados socialistas que hace 15 días, con su ausencia, hizo que la Cámara devolviera el proyecto al Ejecutivo. No faltó casi nadie. Estaban llenos hasta escaños del Gobierno. Con 194 votos a favor, 137 en contra y una abstención- -de la socialista Carmen Hermosín, por error- -el texto tomó el camino del Senado, donde será votado en el Pleno, posiblemente el día 22. muerta por ir contra los jueces y el ministro sostiene que servirá para reforzar la independencia de los magistrados ÁNGEL COLLADO MADRID. La ruptura de relaciones entre las dos principales fuerzas políticas del arco parlamentario en materia de Justicia se consumó ayer en el Congreso al lograr los socialistas, -con el apoyo de todas las minorías de la izquierda, nacionalistas e independentistas- -sacar adelante la reforma del sistema de nombramientos de jueces por el Consejo General del Poder Judicial con el objetivo de corregir el predominio de la mayoría conservadora en el ámbito de la magistratura. Además del anunciado recurso al Constitucional, el Grupo Popular advirtió al Ejecutivo que se desentenderá de cualquier renovación del CGPJ hasta que no se vuelva a respetar la voluntad de los jueces. Al requerir los nombramientos de los miembros del CGPJ mayorías en ambas Cámaras de tres quintos de sus miembros, el PP tiene en su mano la posibilidad de vetar cualquier nombramiento ya que tiene el 45 por ciento de los votos en el Senado y 164 de los 350 diputados del Congreso. Es decir, que el PP podría bloquear durante meses, durante toda la Legislatura incluso, la nueva composición del órgano de gobierno de los jueces. JAIME GARCÍA APM: Apetencias políticas inconfesables MADRID. La Asociación Profesional de la Magistratura aseguró ayer, en relación con la reforma de la LOPJ, que la inmensa mayoría de la judicatura española se opone a ser el instrumento de apetencias políticas inconfesables y advirtió de que la estructuración del Poder Judicial no puede realizarse al margen del consenso A través de un comunicado, la APM sostiene que la reforma aprobada en el Congreso supone la culminación preparada conscientemente de la voladura del Pacto de Estado de la Justicia y denuncia el cúmulo de tropelías e infracciones legales en las que ha incurrido el Gobierno para conseguir sacarla adelante. El portavoz del Grupo Popular, Ignacio Astarloa, repitió con contundencia sus argumentos políticos, jurídicos y de procedimiento contra la cacicada la patraña y el acta de defunción del talante que se iba a votar. Los socialistas le escucharon en silencio- -cosa rara en esta legislatura- -pese a las cargas de profundidad que lanzaba contra la ley, mientras que los populares se pusieron en pie para aplaudirle cuando redondeó su faena ante el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar. Astarloa acusó al Gobierno de llevarse por delante al poder judicial y también al legislativo, de romper el pacto de la Justicia suscrito por el propio Zapatero y hasta de cambiar las reglas del juego de la democracia con tal de conseguir que los nombramientos de magistrados del Supremo, por ejemplo, no se puedan hacer sin el beneplácito del Ejecutivo Y como el ministro se regodeaba en el dato de que el PP estaba solo frente a los demás grupos de la Cámara, el portavoz del Grupo Popular le recordó que él se amparaba en partidos con proyectos de quiebra constitucional en marcha. La ley nace muerta Para Astarloa la ley orgánica nade muerta porque se ha violentado el trámite legislativo y también porque tiene la oposición de sus destinatarios: los jueces. El portavoz del PP concluvó con la advertencia de que en cuanto su partido vuelva al poder se volverá al sistema de nombramientos de 1985 y que cuando toque la renovación del CGPJ- -otoño de 2006- -el PP se quedará al margen. El ministro de Justicia defendió que la reforma es constitucional y que la independencia judicial saldrá reforzada. Además, acusó a Astarloa de amenazar con romper la lealtad institucional por su aviso de ruputura total de relaciones en materia de Justicia. Falta el Senado El Gobierno impulsa el cambio en las reglas del juego- -todavía falta el trámite del Senado- -a mitad de partido y a toda prisa para conseguir que los nombramientos previstos para el mes próximo se hagan por una mayoría de tres quintos y no por la simple, como ocurría desde 1985 en tiempos de Felipe González.