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ABC JUEVES 9 12 2004 Cultura 61 Álamo bordea los frágiles límites de la cordura en su última novela b Galardonada con el premio Jaén CLÁSICA El cimarrón Música: Henze. Int. M. Lombardero, bar. P. Constancio, flauta. N. Daza, gui. J. J. Rubio, perc. Dir. A. de Ridder. Lugar: Café de Palacio, Teatro Real. Madrid. Fecha: 6- XII de Novela 2004, El incendio del paraíso describe la ruptura forzosa de una pareja y aborda temas como el poder del dinero A. LARREA MADRID. El amor es un territorio hermoso, pero ninguna ley puede aplicarse en él. Eso es lo bueno, y también lo peor. Es la fuerza que crea y que luego destruye. La fogata que escapa a tu control y ya es un incendio que convierte tu hogar en cenizas sentencia Antonio Álamo (Córdoba, 1964) en su último libro, cuya primera intención era describir la ruptura forzosa de una pareja que no sabe renunciar Galardonada con el premio Jaén de Novela 2004, El incendio del paraíso aborda la complejidad de las relaciones humanas que bordean los frágiles límites de la cordura Para el autor, que tardó tres años en escribir la obra, ésta representa un viaje literario intenso y dilatado que le obligó a recurrir a documentación vital para construir un relato de ficción consistente. El amor no es lo más importante, es lo único importante matiza un proverbio tibetano que Álamo recoge al comienzo, puntualizando que cada ser humano tiene su forma de quebrarse Pero la historia también aborda las consecuencias de especular mucho con la mente y poco con el corazón y el poder perverso del dinero (sin él, la civilización se desintegraría) cuestiones que se entremezclan con el vértigo que produce la pérdida de la última inocencia, la de la razón Todo ello, plasmado en una trama que alterna vivencias de los personajes con entrevistas a los médicos y pacientes del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla, a quienes el autor mostró su agradecimiento organizando un taller de teatro protagonizado por un grupo de reclusos llamado Estrellas del silencio HENZE PROPAGANDISTA A. G. L. H Segi Doria, durante la presentación de la obra ELENA CARRERA Sergi Doria revive el día a día de la Barcelona de 1930 a partir de Imatges El libro reivindica el papel histórico y la importancia del semanario gráfico b El periodista y colaborador de ABC se introduce en los reportajes originales de la publicación para trazar con ánimo literario un centenar de historias que no son ficción Novelista y dramaturgo La novela es un instrumento para adentrarse en el alma humana indica Álamo, que también ha ejercido de periodista y en la actualidad es director del teatro Lope de Vega de Sevilla. A fin de cuentas, la sustancia con la que trabajamos es la misma: las palabras subraya. Novelas como Breve historia de la inmortalidad (premio Lengua de Trapo 1996) Una buena idea (1998) y Nata soy (2001) así como un libro de cuentos titulado ¿Quién se ha meado en mi cama? (1999) jalonan su trayectoria literaria. Destaca, asimismo, su faceta de dramaturgo, con estrenos como Los borrachos (premio Tirso de Molina 1993) Los enfermos (premio Born 1996) o Caos DAVID MORÁN BARCELONA. Amparándose en los resultados de su tesis doctoral y buceando en la breve pero intensa singladura del semanario gráfico Imatges el periodista y colaborador de ABC Sergi Doria reconstruye en Imatges 1930. Barcelonins i moderns (La Campana) el día a día de su ciudad en un año en el que, según recuerda Doria, parece que no hubiese ocurrido nada Todo el mundo habla de 1929, porque fue el de la Exposición Universal, y de 1931, año en que llega la República añade. Él ha decidido centrarse en 1930 para reinvindicar la labor de las revistas gráficas, publicaciones menosprecidas en los gruesos volúmenes de Historia del Periodismo y en las que, tal y como explica Doria, se puede descubrir la realidad vista desde dentro, no desde fuera Así, Imatges 1930. Barcelonins i moderns es un libro que, tomando prestada la voz de periodistas y fotógrafos de la revista, como Irene Polo, Josep M. Planes y Casas, pasa revista a la moda, la radio, la feminidad desinhibida, las competiciones deportivas multitudinarias... Todos los reportajes describen muy bien el trabajo del redactor y el fotógrafo observa Doria, quien no escatima elogios para la que considera una de las mejores generaciones de periodistas que ha existido. Ahora a los periodistas les pasa como a los hombres del tiempo: en lugar de mirar por la ventana se limitan a mirar máquinas- -asegura- Como decía McLuhan, la tecnología se ha convertido en una extremidad, y parece que ya no haga falta salir a la calle para ver las cosas Antes un periodista era alguien que trabajaba y jugaba y ahora sólo trabaja añade. Prólogo de Ruiz Zafón Al margen de la materia prima periodística, la labor de Doria ha consistido en introducirse en los reportajes para crear una narración literaria de un tema que no es ficción reelaborando así un centenar de historias que son como un paseo por Barcelona y en las que se ha aprovechado la riqueza expresiva de cada periodista, dejando que se oiga la voz de quien escribió el reportaje Imatges 1930. Barcelonins i moderns cuenta, además de con una cuidada edición, con un invitado de excepción: el escritor Carlos Ruiz Zafón, responsable de la elaboración del prólogo. Él considera que su obra también supone la recuperación de una Barcelona que estamos perdiendo y cuya memoria hay que salvar relativiza. El autor del exitoso La sombra del viento será el encargado de presentar el libro en sociedad el próximo 21 de diciembre en un acto en La Casa del Libro. ay otro Henze distinto al de La abubilla o el triunfo del amor filial que estos días se representa en Madrid. En realidad son varios los que cabe encontrar a lo largo de más de cincuenta años de oficio, pero el Teatro Real ha querido completar las representaciones de esta ópera con la interpretación, durante tres días, de una obra fundamental en el catálogo de un creador convencido de que la música puede producir algún efecto en la vida real de la gente El compositor con conciencia, el hombre político que sigue siendo Henze es, además, a finales de los sesenta, un militante que quiere ver en el arte un elemento de propaganda. Son varios los que entonces se implican en la causa marxista y se acercan a Cuba con convicción y esperanza. Luigi Nono, por ejemplo, lo hará buscando el límite de la especulación musical; Henze imbricando vanguardia y cultura. El cimarrón que ahora se ha escuchado, es la culminación de ese pensamiento. El acierto de la experiencia de Henze se comprueba ahora. El cimarrón mantiene fresco su interés por encima de su propia condición; al margen de que se pueda reconocer en la obra el valor circunstancial de su planteamiento político, que siga perturbando la dureza de un relato basado en la autobiografía del esclavo Esteban Montejo o, incluso, que algunas proclamas parezcan dignas de este tiempo. Quizá sea por la hábil mezcla de procedimientos y elementos quintaesenciados de la música cubana, y hasta religiosa (es digno de escucharse el retrato distorsionado titulado Los curas La música se integra en la narración de tal manera que El cimarrón es toda una glosa al texto en la que importa la variedad de los recursos, muchos de ellos responsabilidad de los propios intérpretes. A la cabeza de todos el barítono, aquí Marcelo Lombardero, quien durante la casi hora y media de duración de la obra no deja de colocar la voz en los lugares más insólitos. La interpretación que hace es apabullante. También es muy meritoria la del resto, Pilar Constancio, Nicolás Daza y Juan José Rubio, flauta, guitarra y percusión, quienes guiados por el blando gesto de André de Ridder hicieron alarde de imaginación desde sus puestos o utilizando la amplia maquinaria de percusión que se despliega en el escenario. Henze, presente en la sala, aplaudió con el mismo entusiasmo que el resto de los espectadores.