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20 Nacional JUEVES 9 12 2004 ABC La Policía marbellí cree que hay una guerra abierta por el control de droga b El tiroteo en un establecimiento público, con testigos y armas militares, apunta a las maneras de Cosa Nostra, que ya ha actuado antes en la Costa del Sol JOSÉ MARÍA CAMACHO MÁLAGA. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado trabajan con varias hipótesis para aclarar el doble crimen de Marbella. Entre las líneas de investigación abierta por los agentes encargados del caso se encuentra la de un posible ajuste de cuentas entre bandas rivales mafiosas afincadas en la Costa del Sol que controlan el tráfico de droga y de armas. Estos grupos han protagonizado sangrientos enfrentamientos durante los últimos años en la zona. Las primeras investigaciones de la Policía apuntan a clanes mafiosos relacionados con el tráfico de hachís. No hay que olvidar que estos grupos que actúan en el litoral andaluz se dedican a este comercio ilícito. Algunas fuentes policiales no descartan que se haya abierto una guerra por el control de sustancias como el hachís, la cocaína o la heroína, aunque estas dos últimas están controladas por los clanes colombianos y turcos. Gilbert Antonio Chamba, acusado del asesinato de María Isabel Bascuñana, es conducido a las dependencias judiciales EFE El ecuatoriano que mató a una estudiante en Lérida asesinó a ocho mujeres en su país Trabajaba de taxista en Ecuador y elegía a las víctimas entre sus clientas pudo beneficiarse de una medida que reduce a la mitad las condenas para los internos en su nación, por lo que logró salir de prisión y trasladarse a España ABC LÉRIDA. El detenido como presunto autor del asesinato de la universitaria María Isabel Bascuñana, de 21 años, cuyo cadáver fue hallado el 25 de noviembre en el maletero de su coche, fue condenado en 1993 a 16 años de prisión por la violación y el asesinato de ocho mujeres en su país natal, Ecuador, según informaron ayer dos periódicos de Barcelona, que recogían una noticia aparecida en el diario ecuatiriano El Correo de Machala Al parecer, y a falta de la confirmación oficial, Gilbert Antonio Chamba Jaramillo, de 43 años, vigilante de aparcamiento detenido en Lérida, es el mismo hombre que cometió los crímenes en la localidad de Machala. En el año 2000 salió de la cárcel por una reducción de pena y ese mismo año consiguió un pasaporte para viajar a España. Según el rotativo suramericano, tanto el número del DNI como la forma en que el detenido presuntamente asaltó a la joven de Lérida coinciden con la identificación y la forma de actuar del inculpado por las muertes de ocho mujeres, dos de ellas menores de edad, entre 1988 y 1993, en Machala. En esa época, se cree que el ahora b En 2000 Clanes Pied noir y Santapaola Según las fuentes consultadas, los mafiosos que controlan el tráfico de armas y de droga en la Costa del Sol son, principalmente, ciudadanos de los antiguos países del Este y francoargelinos. Entre los últimos figura el clan Pied noir que podría estar detrás del tiroteo en La Cañada de Marbella, donde murió un marroquí, y otro resultó herido. Los integrantes de esta banda traen el hachís desde Marruecos para distribuirlo por Europa. Uno de los clanes italianos más investigados ha sido el de Santapaola. Los agentes encargados del caso siguen analizando la munición utilizada en el salvaje atentado para encontrar alguna pista. Los asesinos dispararon casi un centenar de balas con armas automáticas, al parecer con un subfusil con munición 5,56 y una metralleta tipo UZI. En cuanto al móvil, todo apunta a un ajuste de cuenta entre clanes rivales de la mafia. El modus operandi en un establecimiento público y a la vista de numerosos testigos, hace recordar los métodos utilizados por Cosa Nostra, que ha actuado ya en otras ocasiones en la Costa del Sol. Durante los últimos años, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han detenido en Marbella a destacados mafiosos, entre ellos a uno de los capos italianos más buscados por la Policía, Gennaro Mazzarela, el señor del contrabando detenido trabajaba como taxista en Machala y elegía a sus víctimas entre las clientas que subían a su coche, a las que llevaba a parajes solitarios, las estrangulaba y, ya muertas, las violaba. La Interpol está en contacto con la Policía ecuatoriana para confirmar los antecedentes del detenido, según manifestaron ayer a este diario fuentes de los Mossos, que no pudieron avanzar más detalles ya que se ha decretado el secreto de sumario. La titular del Juzgado de Instrucción 2 de Lérida decretó el martes prisión provisional sin fianza para Chamba, que fue detenido el miércoles de la semana pasada. El acusado se declaró inocente y aseguró que no conocía a la víctima, según explicó su abogada, Teresa Collado. El sospechoso tenía previsto huir a Ecuador el pasado jueves, lo que precipitó su detención por parte de los Mossos d Esquadra. Según fuentes de la investigación, al conocer las pruebas que lo inculpaban, se hundió y confesó el asesinato a los Mossos, aunque más tarde se retractó y aseguró que era inocente. El acusado declaró que no conocía a Isabel y que tenía una coartada para el día en que se produjo el crimen ya que, según dijo, salió del trabajo junto a un compañero a quien solía acompañar a casa. Sin embargo, durante el martes, se negó a declarar ante los Mossos d Esquadra. El arrestado, casado y con hijos, trabajaba de vigilante en el aparcamiento de unos multicines situados junto a la Facultad de Derecho de Lérida, donde estudiaba la joven asesinada, en el barrio de Cappont de la ciudad. El detenido, que había empezado a trabajar en los multicines el pasado octubre contratado por la empresa Antres y que, al parecer, no iba armado, no tenía relación alguna con la víctima ni con sus familiares. Sin embargo, según han declarado testigos, el arrestado acosaba a la víctima cuando ésta iba a recoger su coche, lanzándole piropos. Beneficios penitenciarios A pesar de ser condenado a 16 años de prisión por cada asesinato, y dado que en Ecuador no existe la acumulación de penas, en 2000, Chamba pudo beneficiarse de una medida que reduce a la mitad las condenas para los internos, por lo que logró salir de prisión. Según apuntan los citados diarios, el asesino consiguió un pasaporte para viajar a España con su nombre y rápidamente, gracias a que sus antecedentes habían desaparecido. Tras instalarse en Lérida, trabajaba como vigilante del aparcamiento en el que la joven asesinada dejaba su coche. El sospechoso tenía previsto huir a Quito el pasado jueves, lo que precipitó su detención por parte de los Mossos d Esquadra