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16 Nacional LA REFORMA DEL CGPJ JUEVES 9 12 2004 ABC El tropiezo de la reforma de los nombramientos judiciales en el Congreso y la reacción del Gobierno, dispuesto a sacarla adelante a toda costa antes de fin de año, ha restado protagonismo al CGPJ, que observa tranquilo y sin alterar su calendario el bronco trámite parlamentario El calendario de la reforma Sin prisa en el frente judicial TEXTO: NIEVES COLLI 9 DIC IEM BR E MADRID. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha pasado de ser el punto de mira por su política de nombramientos a ejercer el papel de espectador. Y, como tal, observa atento los movimientos del PSOE y del Gobierno para reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) en lo que se refiere a la designación de los candidatos para el Tribunal Supremo y las presidencias de los tribunales superiores de justicia de las Comunidades Autónomas, los más altos cargos judiciales. El interés demostrado por el Ejecutivo y por el Grupo Socialista para aprobar la reforma antes de finales de año contrasta con la calma que en este momento reina en el órgano de gobierno de los jueces. Fuentes de la mayoría señalan que en ningún momento han pensado en alterar el calendario de los nombramientos con el fin de adelantarse a la reforma. El Consejo va a cumplir los plazos establecidos aseguraron, y advirtieron que podría llegar a producirse la situación contraria y algún nombramiento sufrir retrasos El proyecto de reforma de la LOPJ se somete a votación en un Pleno extraordinario del Congreso por el procedimiento de lectura única 13 20 I DIC EM BR E DICIEMBR E El proyecto aprobado por el Congreso se remitirá al Senado, que podría someter a votación el texto en un Pleno a lo largo de esta semana 1 EN ER O Llegar a tiempo Si todo discurre según lo previsto por el Gobierno y el PSOE- -y no se produce ningún nuevo tropiezo- el proyecto de reforma de la LOPJ será aprobado hoy por el Pleno del Congreso de los Diputados. La celebración de una sesión extraordinaria- -con una nueva vulneración del Reglamento de la Cámara, según el PP- -ha sido la fórmula decidida por el presidente del Gobierno para sacar adelante la reforma de los nombramientos judiciales antes de que acabe el año. Tras el trámite en la Cámara Baja, aún queda la ratificación por el Senado, donde se prevé que el proyecto llegue la última semana del año. El objetivo claro de tanta celeridad no es otro que propiciar que los próximos nombramientos que tenga que decidir el CGPJ- -previsiblemente en el Pleno del 14 de enero- entre los que hay al menos nueve magistrados del Tribunal Supremo, se hagan con mayoría reforzada de tres quintos y no con mayoría simple, como establece la ley desde 1985. Esto impedirá que, si no hay acuerdo entre los bloques progresista y conservador del Consejo, este último haga valer su mayoría de once vocales sobre los nueve restantes. Así las cosas, el punto de mira se ha desplazado desde el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) hacia las Cortes, donde el debate político ha alcanzado una elevadísima temperatura. Los jueces son ahora los espectadores de un partido más que bronco. Pero, ¿qué opinan los magistrados del Tribunal Supremo, verdaderos afectados por la reforma? En primer lugar, y en eso coinciden En los últimos días de 2004 o en los primeros de 2005, el texto entraría en vigor tras su publicación en el BOE y en el supuesto de que la Cámara Alta no introduzca ninguna modificación Francisco Hernando, presidente del CGPJ, al fondo, durante un Pleno desde todas las sensibilidades los magistrados del alto Tribunal con los que ha hablado ABC, creen que el Gobierno ha caído en el ridículo tras el revés que para su calendario supuso el episodio del 25 de noviembre, cuando la ausencia de 56 diputados- -18 ellos de las bancadas socialistas- -le llevó a perder la votación de la reforma en el Congreso. El Ejecutivo, dicen, ha perdido las formas por un ramillete de nombramientos que, siendo importantes, no justifican este montaje. Y añaden con rotundidad que la finalidad perseguida no merece el desgaste que Zapatero y sus ministros están asumiendo. Al final, señala un magistrado afiliado a la progresista Jueces para la Democracia, quien de verdad pierde es la Justicia pues la imagen que unos y otros ofrecen es la de su interés por controlar los nombramientos Y esto JAIME GARCÍA Infografía ABC traslada al ciudadano la idea de que realmente no se elige a los mejores por su profesionalidad, sino por su afinidad a un determinado partido político. Pero no todas las críticas se dirigen al Gobierno. Los mismos que ven innecesaria tanta movilización aseguran que la circunstancia actual es consecuencia del mal uso que el grupo conservador del CGPJ ha hecho de su mayoría. El abuso que se ha hecho de la mayoría- -dicen- -ha llevado al Gobierno a perder las formas Había otras posibilidades Otros magistrados, también críticos con el grupo mayoritario del CGPJ, aseguran sin embargo que la reforma no es necesaria y que se podrían haber arbitrado soluciones menos polémicas, como elevar la edad de jubilación de los magistrados del Supremo. Sostienen, además, que la reforma del Gobierno A favor Desde la minoría progresista del CGPJ se asegura que la celeridad para sacar adelante lo más rápidamente posible la reforma está plenamente justificada, ya que la rapiña que quiere hacer el PSOE es evitar la rapiña del PP También, que el nuevo sistema de nombramientos no sea sólo un cambio del sistema de cuotas, sino una catarsis para que se nombre realmente a los mejores, no a los amigos En contra Desde la mayoría se asegura que la reforma no va a hacer más fáciles las cosas. Nuestra filosofía va a seguir siendo la de nombrar a los mejores con criterios profesionales El parecer del grupo conservador quedó plasmado en el informe del CGPJ al proyecto de ley, en el que se llegaba a apuntar su posible inconstitucionalidad. Critican que se quieran cambiar las reglas del juego en mitad del partido no es buena porque se ha hecho demasiado deprisa y no se ha pensado en las consecuencias que podría tener en el futuro. De hecho, estos magistrados son de la opinión de que para este tipo de nombramientos es mejor la mayoría simple que la cualificada, pues el consenso obligado puede llegar a bloquear la institución o, para evitar el bloqueo, puede llevar a bajar el nivel de los candidatos finalmente elegidos En la carrera judicial es opinión muy generalizada que el problema de los nombramientos tiene su origen en 1985 con la reforma de la LOPJ impulsada por el primer Gobierno socialista. Desde entonces, los veinte vocales del CGPJ- -que son los que tienen la responsabilidad de los nombramientos- y no sólo ocho de ellos, son elegidos por el Parlamento y no por los propios jueces. Desde ese momento- -indican varios magistrados- se pongan como se pongan, sobre los nombramientos siempre ha pesado la sospecha de que se hacen por afinidades ideológicas Y con la reciente entrada de las asociaciones judiciales en el proceso de selección de los vocales, añaden, se ha sumado otro sambenito el nombramiento por amiguismo. Quienes son de esta opinión creen- -y así aparecía en el programa que el PP presentó en la campaña de 2000- -que debería volverse al sistema previsto en la Constitución: 12 vocales nombrados por los jueces y 8 por el Parlamento. Se acabarían los encasillamientos ideológicos aseguran.