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56 Cultura MIÉRCOLES 8 12 2004 ABC Francisco de Zurbarán, pintada entre 1630 y 1635 Bartolomé Esteban Murillo, pintada en 1678 Pedro Pablo Rubens, pintada entre 1628 y 1629 Hoy es el día de la Inmaculada. Como muchos de los iconos cristianos, esta alegoría del Dogma proclamado en 1854 ha sido pintada por todos los grandes maestros. Una de las más impresionantes colecciones es la del Prado, que Juan J. Luna nos invita a visitar Una estrella en el Museo del Prado POR JUAN J. LUNA JEFE DE DEPARTAMENTO DE PINTURA DEL SIGLO XVIII DEL MUSEO DEL PRADO El 8 de diciembre de 1854, el Papa Pío IX, acompañado por una treintena de cardenales, más de cuarenta arzobispos y casi cien obispos de todo el planeta, proclamó en la Basílica de San Pedro de Roma, por la Bula, el dogma de la Concepción Inmaculada de la Virgen María. Tal definición recogía una larga sucesión de peticiones hechas al Pontificado desde siglos atrás que fundamentaban una tradición, señalada en innumerables textos a lo largo de la historia, cuyo origen se remonta hasta el Antiguo Testamento. De hecho se especifica en el Génesis (capítulo III, versículo 15) al reflejar las palabras que Dios dirige a la serpiente, con motivo del pecado cometido por Adán y Eva: Pondré enemistades entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya... Identificada la mujer con la Madre de Dios, según los Santos Padres, su plasmación en las artes produjo una auténtica y deslumbrante catarata de creaciones magníficas que en España se tradujo en una dedicación especialísima, reverenciadora de aquel concepto religioso esencial enunciador de que, desde el instante mismo en el cual el alma de la Virgen existió y fue unida a su cuerpo, se vio libre del pecado original, de modo que nunca llegó a contraerlo. Así, por doquier, alentados por soberanos, Iglesia y fieles, los artistas espa- ñoles pintaron, esculpieron o grabaron piezas espléndidas en las que el genio de los autores se unía a la devoción, dando lugar a numerosas obras maestras, desde mucho antes que el dogma fuese aceptado y publicado oficialmente, que hoy pueden contemplarse en templos, museos y colecciones. El Museo del Prado, centro de las ar- El Prado alberga un conjunto impresionante de pinturas sobre el tema de la Inmaculada tratado desde diferentes ángulos según la época en la que surgieron Gratia plena ilustra la vida de la Virgen en Guadalajara ABC GUADALAJARA. Hasta el 9 de enero, la iglesia de Santiago Apóstol de Guadalajara acoge Gratia Plena una amplia exposición de arte sacro procedente del Patrimonio Artístico de la Diócesis de SigüenzaGuadalajara que reúne 57 piezas, entre pintura, escultura y orfebrería. Una de las piezas estrella de la exposición es la pintura de Zurbarán que representa a la Inmacula- da niña aunque destacan también una Anunciación de El Greco; un Nacimiento atribuido a Luis Salvador Carmona y Francisco Salcillo; El profeta San Elías escultura del siglo XVIII atribuida a Francisco Salcillo, y los magníficos relieves de San Salvador de Cifuentes (Guadalajara) dedicados a la vida de la Virgen María, fechados a mediados del siglo XV. La colaboración entre Ibercaja, la entidad patrocinadora, y la Diócesis de SigüenzaGuadalajara ha hecho posible la restauración de 12 de las 57 piezas y la limpieza de unas 20. También se muestran piezas procedentes de la Catedral de Sigüenza, los Museos Parroquiales de Atienza y Pastrana, varias parroquias de la diócesis y la Fundación Perlado Verdugo, de la parroquia de Jadraque, a la que pertenece la Inmaculada niña de Zurbarán. tes por excelencia y riquísimo en composiciones de carácter religioso, despliega un conjunto muy notable de impresionantes pinturas y dibujos de diversos siglos que describen el tema de la Inmaculada Concepción desde diferentes ángulos y tratamientos, de acuerdo con el período en que surgieron. Además, estimando el carácter internacional de sus fondos es de justicia admitir que, al lado de las obras hispanas, lucen con acierto las de escuelas extranjeras, totalizando poco menos de un centenar. Como es natural, una sucesión específica de obras tan extensa no se encuentra expuesta en su totalidad; a pesar de ello son bastantes los lienzos que pueden verse colgados en las salas, al lado de otras obras no menos interesantes, que describen anécdotas de la vida y de las intercesiones de la Virgen. El autor a quien más se celebra en el prestigioso Siglo de Oro por su dedicación al tema de la Inmaculada es Murillo. El Prado conserva de su mano la llamada Concepción de El Escorial que denota el éxito del pintor a lo largo de su vida al mostrar imágenes dotadas de una belleza ideal y una vivificante juventud, así como una proximidad natural y una técnica fluida, todo lo cual conduce a la captación del significado de la pureza total. Así triunfan también la Concepción de la Me-