Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 Internacional MIÉRCOLES 8 12 2004 ABC El Ejército más poderoso de Oriente Próximo y uno de los mejor equipados del mundo se encuentra en el disparadero tras las denuncias de abusos, de falta de ética y de moral y de tener un gatillo demasiado fácil Lavado de estómago para el Tsahal TEXTO. JUAN CIERCO, CORRESPONSAL JERUSALÉN: ¿Cómo es posible que 1.369 civiles palestinos desarmados hayan muerto desde el comienzo de la Intifada de Al Aqsa, y que sólo 22 soldados hayan sido acusados de actuar ilegalmente y sólo uno de ellos fuese hallado culpable? Con esta pregunta sin respuesta, la organización israelí de derechos humanos Betselem ha exigido la inmediata dimisión del jefe del Estado Mayor hebreo, el general Moshé Yaalón, incapaz de poner cierto orden moral y ético en el todopoderoso Tsahal Ayer mismo, tras las últimas denuncias de abusos, malos tratos y supuestas ejecuciones por sus soldados, el general Yaalón reconocía que el Ejército israelí debe hacer lo posible por preservar sus valores morales, sin los cuales tenemos todas las de perder Sin lugar a dudas los terroristas se aprovechan de nuestros principios, pero no por ello debemos dejar de ser cuidadosos en nuestras operaciones, sobre todo cuando hay civiles por medio añadió el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Sangrantes ejemplos que se han sucedido sin solución de continuidad han dado alas a las denuncias contra el Ejército más poderoso de Oriente Próximo y uno de los mejor equipados del mundo entero. Los últimos casos, botones de muestra suficientes. Así, por ejemplo, Betselem ha denunciado que varios soldados de la unidad Shayetet 13 de los Comandos Navales, ejecutaron hace sólo unos días en una aldea próxima a Yenín a Mahmud Kamil, de 27 años, miliciano del Yihad islámico y responsable de haber ordenado varios atentados suicidas a lo largo de la Intifada. Según el relato exhaustivo de Betselem que incorpora detalles de varios testigos, Kamil fue herido y yacía en el suelo cuando los soldados utilizaron, en contra de las sentencias dictadas por el Tribunal Supremo de Israel, a dos civiles como escudos humanos para acercarse hasta él y registrarle. Entonces, a una distancia no superior a los 20 ó 30 metros, según informaciones del propio Tsahal abrieron fuego contra el malherido miliciano, que falleció en el acto. Portavoces militares aseguran que sus soldados dispararon por temor a que Kamil tuviera un arma escondida. Los testigos y escudos humanos niegan que hubiese armas por medio. Según el diario Haaretz, el incidente fue filmado en parte desde un avión militar de reconocimiento no tripulado. Por de pronto, el Alto Mando israelí no sólo ha apartado a los soldados del servicio; no sólo ha abierto una investigación; no sólo ha puesto en cuarentena a la unidad Shayetet 13 sino que ha ordenado paralizar las operaciones Un soldado israelí se hizo fotografiar por sus compañeros en 2003 pisando el cadáver de un miliciano palestino en Cisjordania, que no sólo en el área de Yenín, de los Comandos Navales. AFP Muchos botones de muestra Pero hay más datos para que el general Yaalón se mese los cabellos con preocupación. Por ejemplo, el aportado por el general Eliazar Stern, jefe de personal del Ejército, quien ha informado a la Comisión de Asuntos Exteriores y de Defensa de la Kneset de que el 20 por ciento de los soldados israelíes considera que la vida de un árabe tiene menos valor que la de un judío. Además, el profesor Mordejai Krem- Más del 40 por ciento de las casas demolidas ni siquiera pertenecían a familiares de activistas palestinos El capitán R descargó su arma contra el cadáver de una niña de 13 años que pereció cuando iba al colegio nitzer, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, se ha pronunciado contra la demolición de casas de familiares de suicidas palestinos por parte del Ejército, que supone una violación cruel del derecho internacional y es un acto imposible de defender cuando se examina moralmente. Es un acto de barbarie por el que la sociedad israelí debería sentirse avergonzada En un reciente informe al respecto, ya publicado en ABC, Betselem denunciaba que más del 40 por ciento de las casas demolidas por el Ejército no pertenecía siquiera a familiar alguno Los primeros muertos tras el fallecimiento de Arafat J. C. JERUSALÉN. Algunos optimistas hacen redoblar ya los tambores de paz (al menos de diálogo) en El Cairo o Londres. Informaciones interesadas hablan de acuerdos a punto de ser cerrados, conferencias a punto de ser convocadas, cumbres a punto de ser fijadas. Y ni siquiera se han celebrado aún las elecciones presidenciales palestinas. Pese a los anuncios de unos, las filtraciones de otros, y los gestos y los guiños de casi todos el contexto no permite hablar todavía de paz sino de muertos. Cinco ayer. Cuatro milicianos palestinos, un soldado israelí. Todos en Gaza. Los primeros muertos desde la desaparición de Yaser Arafat. La Franja mediterránea se convirtió ayer, una vez más, en un polvorín, fruto de una emboscada preparada con mimo por los milicianos de Hamás contra una unidad del Ejército israelí. Con la ayuda de un doble agente o colaboracionista, Hamás logró atraer hasta una pollería a un puñado de soldados israelíes que andaban a la busca de armas escondidas. Bajo la tienda, Hamás había excavado un túnel lleno de explosivos. Cuan- do los soldados entraron en el pequeño comercio detonó la trampa. Un soldado israelí murió en el acto y otros cuatro resultaron heridos. A continuación se desató un intenso tiroteo en el que murieron dos milicianos palestinos. A su vez, la Fuerza Aérea israelí entraba en acción para proteger a sus soldados y mataba a otros dos activistas, éstos del Yihad Islámico.