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86 MARTES 7 12 2004 ABC Deportes Cataluña deja de ser el centro de poder del tenis español El nuevo panorama viene marcado por la diversidad regional de jugadores y técnicos y la posibilidad de un nuevo presidente de la FET DOMINGO PÉREZ MADRID. La Copa Davis 2000, entre técnicos y jugadores, la ganaron seis catalanes (Corretja, Costa, Balcells, Perlas, Duarte y Vilaró) un valenciano (Ferrero) y un asturiano (Avendaño) La 2004 ha sido para tres catalanes (Robredo, Arrese y Perlas) dos mallorquines (Moyá y Nadal) un valenciano y un asturiano. Es una curiosidad, pero, al tiempo, el reflejo de que algo pasa. Cataluña, Barcelona más concretamente, ha sido a lo largo de la historia el centro de poder. Los mejores clubes, los mejores técnicos y los mejores jugadores o eran catalanes o tenían que viajar hasta allí para conseguir una buena formación o ganarse la vida. Juan Bautista Avendaño, de Luanco, es un ejemplo. Hace 30 años abandonó su localidad y en Barcelona se formó como jugador y técnico. Él dirige el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Española, que se encuentra en San Cugat del Vallés. Y por sus manos han pasado jugadores de la talla de Alex Corretja (barcelonés) Albert Costa (ilerdense) Tommy Robredo (gerundense) Carlos Moyá (mallorquín) Feliciano López (toledano) Fernando Verdasco (madrileño) Los futuribles Feliciano López (Toledo) Tiene 23 años y es el 25 del mundo. Consumado especialista en hierba y del saque- volea. Sigue progresando. Fernado Verdasco (Madrid) A sus 21 años ya es el 36 del ranking. Un jugador agresivo, con gran saque y mejor resto. Va a ser buenísimo en rápida. David Ferrer (Jávea) 22 años y 44 del mundo. Un gran terrícola, rapidísimo de piernas y con una clase asombrosa. Los capitanes le han seguido de cerca. Nicolás Almagro (Murcia) A punto de cumplir los 19, es el 104 del mundo. Una joya para la tierra batida. Los mejores técnicos españoles no paran de alabar a este pequeño fenómeno. Juan Carlos Ferrero, pionero Sin embargo, en esta fábrica de campeones cada vez entran menos catalanes. Para ejemplo, la última hornada. El equipo de 2005 estará formado por un valenciano (Roberto Velilla) tres madrileños (Gueorgui Roumenov, Emilio Rodríguez y Abraham González) un oscense (Jaime Garrapiz) y un vasco (Andoni Vivanco) El resto de España ha despertado. Hasta ahora Barcelona era el paso obligado para entrar en el profesionalismo. Sin embargo, Juan Carlos Ferrero abrió otro camino en su etapa juve- nil. No aceptó trasladarse al CAR y prefirió mantenerse en su Villena, junto a su entrenador de toda la vida. Valencia pasó a ser así la primera alternativa a Barcelona. En la zona levantina se han formado, además de Ferrero, los hermanos rusos Marat Safin y Dinara Safina, Anabel Medina o David Ferrer, que a sus 22 años está en la lista de futuribles a muy corto plazo para la Copa Davis, como Verdasco, Feliciano y algunos más. En la Escuela Equelite de Ferrero su socio y entrenador, Antonio Martínez Cascales, está realizando un trabajo excepcional. De sus pistas están saliendo algunas de las mejores promesas del futuro, como el albaceteño Guillermo García- López, que ya se encuentra a las puertas del top- 100 (116) Rafael Nadal, en contra de lo que sí hizo su maestro, Carlos Moyá, prefirió seguir la línea de Ferrero y quedarse en su casa, con su gente y en su entorno, Manacor. Y de la isla empiezan a salir jugadores de enorme proyección como Tomeu Salvá, que sí pasó por el CAR. En Murcia ha ocurrido algo similar con la aparición de Nicolás Almagro, otro jugador que dará mucho que hablar. Ya es el 104 del mundo y este mismo año tuvo entre las cuerdas al mismísimo Guga Kuerten en la primera ronda de Roland Garros. Sólo perdió por su inexperiencia y en cinco sets, por 5- 7, 6- 7 (2 7) 6- 1, 6- 3 y 5- 7. Todo este movimiento de desplazamiento y generalización de escuelas de tenis de alto nivel y de centros regionales de formación se basa en la calidad de los técnicos nacionales. Pero todavía quedaba un aspecto intocable y controlado por Cataluña: el directivo. El actual presidente, Agustín Pujol, lleva dos décadas al frente. Y hasta ahí también se mueve algo. Un proyecto común del resto de España amenaza con desbancar a Pujol y poner en la presidencia, el próximo 29 de enero, a un madrileño, Pedro Muñoz. Será la última guinda del cambio. Rafael Nadal bromea con una varita mágica junto a Robredo, a su llegada ayer a Madrid FELICIANO LÓPEZ 2005, UN BUEN AÑO PARA REPETIR FINAL e lo he pasado de cine colaborando con ABC. Me da un poco de pena despedirme con este último apunte. Me ha encantado ser por unos días periodis- M ta. Y en mi hasta luego voy a decir algo por lo que muchos tal vez me tachen de loco: no veo nada difícil que estemos en la próxima final de la Copa Davis. El 2005 me parece un muy buen año para repetir final. Insisto, no es una utopía, ni una calentura por la fiebre- -pues continúo griposo- -ni, lo que es aún más importante, un sentimiento exclusivamente mío. Es lo que pensamos en general todos los tenistas. Sabemos que hasta las semifinales no tendremos opciones de actuar en casa, pero no me parece imposi- ble llegar hasta esa ronda, que estoy seguro que, de jugarse en nuestro país- -y sería lo más probable- nos llevaría sin duda a una nueva final porque en casa, en tierra batida, no nos puede vencer nadie. Por supuesto que las visitas a Eslovaquia y luego a Holanda o a Suiza (posibles rivales en la segunda eliminatoria) no van a resultar compromisos fáciles, pero creo que con que juguemos bien, simplemente a nuestro nivel, las superaremos. El ambiente en el equipo y entre los jugadores que pueden ser de la Davis es de mucha ilusión. En Brno, este año, se produjo un cambio de mentalidad. Nos demostramos a nosotros mismos que ya podemos ganar en cualquier sitio y en cualquier tipo de pista. No nos asusta tener que ir a una cubierta ni jugar sobre moqueta. Además, la nómina de candidatos para ser seleccionados se ha ampliado muchísimo. Tenemos un grupo cada vez más nutrido de especialistas de garantías para cualquier pista y a muchos jóvenes llamando a la puerta. Así que ya sabéis: ¡Hasta el año que viene!