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ABC MARTES 7 12 2004 Economía 83 La bajada en picado del dólar alienta el consumo oportunista de los turistas europeos en EE. UU. a la vez que unas vacaciones en el viejo continente empiezan a resultar prohibitivas para los estadounidenses El regreso de los give- me- two TEXTO: PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Trajes de Donna Karan o camisas de Tommy Hilfiger, edredones de Ralph Lauren, modelos juveniles del GAP, caprichos electrónicos como el Apple iPod para almacenar cinco mil canciones, e incluso cosméticos y algún que otro perfume. Con la caída en picado del dólar, los turistas españoles del famoso give- me- two déme dos vuelven a gastar en Estados Unidos con una alegría no vista desde aquellos tiempos solchagistas de rutilante pana monetaria, en los que la divisa del gigante americano llegó a cotizarse en torno a las noventa pesetas. Alberto es uno de esos españoles que no necesita un título en Economía Comparada para apreciar las consecuencias de los disparados déficit gemelos -fiscal y comercial- -del gigante americano y beneficiarse de que 1 euro valga 1,34 dólares. Estuvo de viaje de trabajo el mes pasado con tiempo libre para realizar algunas compras. Y al volver a casa, no te puedes imaginar lo agradable que me resultó abrir la cuenta de la tarjeta de crédito y darme cuenta de que todos esos cargos se habían convertido en chollos al ser pagados en euros Con la caída en picado del dólar y las perspectivas de mayores retrocesos durante el año 2005, Alberto quiere volver en cuanto pueda a Nueva York con toda su familia para unas vacaciones de consumo oportunista. Pero sus interesados cálculos, con descuentos de hasta un 40 que alivian cualquier agobio asociado con las reforzadas medidas de seguridad en los aeropuertos, no son originales. La Quinta Avenida, una de las más comerciales tanto para neoyorquinos como visitantes hattan Para ilustrar este fenómeno cambiario, The Wall Street Journal acuñaba ayer en portada una especie de índice Dow Jones pero aplicado a los precios de la gastronomía transcontinental. Si usted acude a la sede londinense del famoso restaurante japonés Nobu, por un menú de degustación deberá pagar entre 136 y 233 dólares, mientras que en el Nobu de Manhattan se gastará entre 80 y 120 dólares. Y si tiene debilidad por la exquisitez nipona del paté de rape, en Londres tendrá que sacrificar 24,29 dólares frente a los 17 de Nueva York. AP El Thyssen, prohibitivo De forma simultánea, mientras que el Departamento de Comercio de Estados Unidos ha detectado durante los ocho primeros meses de 2004 un aumento Récord de visitas desde el 11- S Una marabunta de consumidores con euros, libras británicas y hasta yenes japoneses ha descubierto que EE. UU. se ha trasformado con la debilidad del dólar en la madre de todas las rebajas. Y, como resultado, Manhattan espera acabar este año superando el récord de más de cinco millones de visitantes extranjeros, volumen no registrado desde antes de los atentados contra las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001. Los hoteles de la Gran Manzana disfrutan en estos momentos de una media de ocupación del 81,5 la más alta del país. Pero, a pesar del inevitable aumento de tarifas hoteleras y los altos precios del combustible de aviación, a muchos europeos les salen las cuentas con creces. Como ha explicado Matt Zolbe, director de márketing del legendario Waldorf Astoria de la ciudad de los rascacielos, si usted vive fuera de Londres y le apetece ir a la ciudad de compras y a cenar, le compensará venirse a Nueva York. Una cena para dos en Londres le puede suponer el doble que en Man- del 17 de visitantes procedentes de Europa Occidental- -con suecos, italianos y españoles a la cabeza- los turistas estadounidenses se topan con que los precios del Viejo Continente avanzan por la senda de lo prohibitivo. Este domingo, The New York Times destacaba entre varios ejemplos que visitar la Colección Thyssen- Bornemisza en Madrid cuesta casi 14 dólares por entrada. El euro se consolida por encima del nivel de los 1,34 dólares ABC MADRID. La moneda única europea volvió ayer a sacar pecho ante el billete verde americano, al llegar a cotizarse en el mercado de divisas de Fráncfort a 1,3456 dólares, una cifra muy cercana a su máximo histórico, situado en 1,3461. De esta manera, la situación del euro continúa bastante estable, después de que las compras del pasado viernes llevaran a la divisa europea a un nuevo máximo histórico frente al dólar, señala Efe. El Banco Central Europeo, por su parte, fijó ayer el cambio oficial en vor del dólar no supusieron el revulsivo que se esperaba en la cotización de las divisas. El euro, por lo tanto, no baja de 1,34 dólares. El petróleo rompe la racha 1,3435 dólares por euro. La de ayer fue una jornada en la que la moneda única europea volvió a acercarse a su récord histórico, después del efecto negativo que supuso para el dólar el asalto al consulado estadounidense en Jedda, ciudad de Arabia Saudí. Sin embargo, poco después, el euro volvía a dar un paso atrás al situarse en los 1,3413 dólares en el mercado de divisas. Pese a todo, la negociación fue tranquila: los rumores de dimisión del secretario estadounidense del Tesoro, John Snow, y las especulaciones sobre una eventual intervención a faEl petróleo, por su parte, rompió la racha de recortes de la última semana y terminó con una pequeña subida. El tipo Brent, de referencia en Europa, subió 39 céntimos, pero a pesar de ello no llegó a los 40 dólares el barril. Las Bolsas, por último, vivieron una sesión bastante tranquila, con ligera orientación vendedora. Los mercados españoles permanecieron cerrados por ser día festivo, mientras que en el resto de Europa los recortes fueron la tónica dominante. Londres fue el mercado más castigado y se dejó un 0,53