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ABC MARTES 7 12 2004 Nacional 25 La Policía cree que el empresario francés era el objetivo de los sicarios de Marbella Se investiga si tiene antecedentes en su país y se busca a un británico JOSÉ MARÍA CAMACHO MÁLAGA. El fantasma de la mafia ha vuelto a la Costa del Sol tras las brutales muertes el pasado sábado de dos personas en Marbella, entre ellas un niño. Pese a los golpes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, las mafias siguen buscando castigos ejemplares para seguir con sus negocios ilegales y evitar traiciones. Fuentes próximas a la investigación señalaron que aún no hay una descripción física de los asesinos del pequeño José Manuel C. C. y del peluquero Cosimo Pizzi. Los asaltantes, según las fuentes consultadas, podrían ser individuos que llegaron a la Costa del Sol para hacer el trabajo y rápidamente habrían abandonado la zona. Los investigadores tampoco descartan que se hayan decidido permanecer en Marbella donde pueden pasar desapercibidos con cierta facilidad. Algunos de los delincuentes que se instalan en la Costa del Sol son extremadamente peligrosos, incluso han descuartizado, enlatado y esparcido el cadáver de sus víctimas en contenedores de basura o lo han escondido en escombreras. Suelen ir armados e incluso portan chalecos antibalas. Muchos llegan a la Costa del Sol con pasaporte falso. De esta forma, cuando son detenidos es muy difícil conocer sus antecedentes en otros países. nos a través de sociedades registradas, la mayoría de ellas, en paraísos fiscales. Organizan fastuosas fiestas y se pasean en Rolls, con matrícula de Gibraltar. Sin embargo, la Policía no puede deternerlos porque no tiene pruebas, sólo indicios y sospechas. El número de sociedades gibraltareñas que han comprado terrenos, apartamentos, chalés en la Costa del Sol es muy elevado, según fuentes policiales. Las mafias dirigen negocios lucrativos como el tráfico de droga y obras de arte, así como el contrabando de vehículos de lujo o redes de prostitución. En Marbella se han cometido asesinatos como los de Roman Frumson, un ruso que apareció muerto desnudo en su cama con dos tiros en la cabeza. Su fortuna la amasó, según la Policía, en los años 80 al participar en la venta de alimentos a las tropas soviéticas que, en aquel entonces, se encontraban en la zona oriental. También fue muy comentado el asesinato del narco francés Jacques Granjeon y de su esposa en 1996 en su chalé de Marbella, por un asunto de hachís. En 2003, la Udyco Costa del Sol detuvo a casi un millar de personas vinculadas con las mafias internacionales. Mientras siguen las pesquisas, ayer recibió sepultura en la localidad sevillana de San José de la Rinconada el niño de siete años asesinado en el tiroteo. No sólo sus familiares, la población entera está conmocionada por el terrible final del pequeño, que pasaba unos días de descanso en Marbella. Sin causas pendientes en España Los investigadores han interrogado a todas las personas que estaban en el local donde fueron asesinadas las víctimas, incluido al principal objetivo del tiroteo, un ciudadano francés de origen argelino, que declaró a la Policía desconocer por qué lo querían matar, como adelantó ayer ABC. Este ciudadano, sin antecedentes penales en nuestro país, está relacionado al parecer con negocios de ropa en Madrid y París, según algunas fuentes y se sigue creyendo que era el blanco de los sicarios. Los agentes también siguen la pista a un ciudadano británico que se marchó de la peluquería poco antes del atentado. La Costa del Sol se ha convertido en uno de los lugares preferidos por los mafiosos para blanquear dinero negro. Nadie entiende cómo permanecen abiertos al público determinados negocios como restaurantes, tiendas o empresas inmobiliarias relacionadas con el tiempo compartido, vinculados con italianos, rusos, argelinos, ingleses o turcos en lugares que no existe ninguna actividad comercial. La mafia extiende sus redes por todo el litoral andaluz y utiliza sociedades creadas en Gibraltar y otros paraísos fiscales para la compra de parcelas, apartamentos y chalés. Los agentes han investigado a numerosos clanes mafiosos, cuyos dirigentes han ordenado secuestros y crímenes espeluznantes en la Costa del Sol. Se dedican a la compra de casas y terre-