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ABC MARTES 7 12 2004 Nacional 15 LA INVESTIGACIÓN DEL 11- M Agentes y mandos de la Guardia Civil denuncian amenazas del coronel Búrdalo Campillo pide que le entreguen su pistola particular porque tiene miedo b La semana pasada guardias de Malestar de los jefes intermedios de Gijón Una de las consecuencias más inesperada de la crisis abierta en la Comandancia de Gijón, a raíz del hallazgo de la cinta de Lavandero y la destitución del teniente coronel Bolinaga, es el cambio de actitud de los suboficiales y oficiales respecto a las asociaciones que les representan, AUGC y ASIGC muy especialmente. Los mandos se sienten desprotegidos y ante el cariz que han tomado los acontecimientos se acercan a ambas organizaciones en busca de asesoramiento. Durante estos días, el número de afiliaciones ha crecido de forma notable tanto en la Asociación Unificada de la Guardia Civil, mayoritaria en el Cuerpo, como en la Asociación Independiente de la Guardia Civil, que ha desempeñado un papel muy activo estas semanas, en especial apoyando al agente Campillo en los momentos más complicados. Entre esos nuevos asociados hay varios suboficiales e incluso algún oficial, hecho bastante insólito hasta ahora. Otros, por su parte, prefieren tenerlas como mediadoras, sin dar el paso de la afiliación. Información y de la Policía Judicial declararon ante un comandante que el jefe de la Benemérita en Asturias quería que variaran sus versiones P. MUÑOZ C. MORCILLO GIJÓN MADRID. Varios agentes y mandos de la Comandancia de Gijón relacionados con la investigación de la trama de explosivos del 11- M denunciaron la semana pasada que el coronel Luis Antonio Búrdalo, máximo responsable de la Benemérita en Asturias, les ha amenazado, presionado y coaccionado Estas denuncias de miembros del servicio de Información y de la Policía Judicial fueron realizadas ante un comandante del cuerpo jurídico militar enviado a Asturias por la Dirección General de la Guardia Civil, que no se da por satisfecha con las pesquisas internas llevadas a cabo hasta el momento, según han explicado a ABC funcionarios de la Asociación Independiente de la Benemérita (ASIGC) que ha prestado decidido apoyo a los guardias invo- lucrados de uno u otro modo en la trama de explosivos. El coronel, según esta información, les dijo que no estaba contento con las declaraciones que estaban prestando y los conminó a que dieran respuestas diferentes, tras recordarles que él era el máximo responsable de Información y quien tomaba las decisiones. Investigación de Anticorrupción Las amenazas, presiones y coacciones provocaron la existencia de declaraciones contradictorias efectuadas por miembros del Cuerpo. Esta situación de temor que sufren los testigos, no parece ser la más favorable para esclarecer la verdad apuntan las fuentes consultadas. ASIGC Asturias pide al Ministerio del Interior que la investigación pase a la Fiscalía Anticorrupción- -debido a los apremios de los máximos responsables, los agentes quieren garantías- -y que vele por la seguridad e integridad física de los guardias que revelaron información clave en la trama asturiana. Uno de los funcionarios que se siente amenazado y presionado es el guardia que grabó la cinta del confidente Lavandero el agente Jesús Campillo, quien la semana pasada (un par de días antes del suicidio de la ex compañera del ahora testigo protegido) solicitó que se le entregara su arma particular porque tiene miedo. Campillo se encuentra de baja psicológica y, por tanto, sin arma reglamentaria ni de uso propio. La situación de tensión que se vive en la Guardia Civil asturiana es descrita por algunos agentes como asfixiante Tras la destitución del teniente coronel Bolinaga, algunos vieron un rayo de luz, pero según los afectados, nada ha cambiado y persiste el elevado número de bajas- -unos alegan motivos psicológicos y otros se jubilan- En los mandos intermedios de Gijón ha cundido asimismo un evidente malestar con la Jefatura de Asturias y con la Dirección General. Se considera que ha habido presiones durante las investigaciones internas abiertas por el coronel Búrdalo, que ha impedido a los comparecientes ser asistidos por abogado. Alguno se negó por ello a declarar, y sólo lo hizo ante el juez Del Olmo, por considerar que se estaban vulnerando sus derechos.