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84 Deportes PRIMERA DIVISIÓN LUNES 6 12 2004 ABC Un Madrid mediocre y desangelado se limita a capear el temporal El Villarreal, mucho mejor pero sin gol, lo vapuleó en la segunda parte JOSÉ MANUEL CUÉLLAR De los equipos que hay en Primera, el Villarreal es, cada uno en su dimensión, de los más parecidos al Madrid. ¿Presionar? no gracias. ¿Morder? no hay dientes. ¿Jugar y tocar? todo lo que sea necesario y más. Ese perfil le gusta al Madrid, incómodo con los conjuntos de hacha en una mano y el cuchillo en la otra, equipos de dientes prietos y espuma en la boca. Pero el Villarreal es un exquisito, modesto pero fino, con gotas de esencia en su fútbol. A pesar de ello durante diez minutos acogotó al Madrid con cierto empuje, pero pronto se puso a jugarle al Madrid de tú a tú, cara a cara. Con Roberto Carlos, Guti, Figo y Zidane en el campo, y puestos a intercambiar toques y calidad, el Madrid le habría partido la cara a las primeras de cambio, pero ayer había demasiada clase y talento fuera del grupo blanco y en el campo se apreciaba mucha clase media, infantes de a pie y cierta tosquedad en el campo. De hecho, Raúl Bravo y Solari fueron los que pasaron más apuros una vez que Guayre se venció a aquella banda para asociarse con Cazorla y Javi Venta, creando continuo peligro. Pero ni aún así fue más inquietante el Villarreal que el Madrid en la primera mitad. Los blancos, equilibrados esta vez, juntaron líneas y salieron a la contra con Celades en el centro buscando la espalda de los rivales. Los dientes VILLARREAL REAL MADRID 0 0 Villarreal (4- 4- 2) Reina; Javi Venta, Rodríguez, Quique Álvarez, Arruabarrena; Cazorla (Font, m. 72) Josico (Peña, m. 88) Riquelme, Sorín; Guayre (Forlán, m. 66) y Figueroa. Real Madrid (4- 4- 2) Casillas; Salgado, Pavón, Samuel, Raúl Bravo; Beckham (Javi García, m. 64) Celades, Helguera, Solari (Mejía, m. 81) Owen y Ronaldo (Morientes, m. 64) Árbitro Mejuto González, del Comité asturiano. Tarjeta amarilla a Salgado, Samuel, Rodríguez y Celades. de los de García Remón eran más largos y chirriantes que los de los levantinos. En cada acercamiento, Ronaldo amenazaba con encontrar la red, bien en solitario, bien acompañado por Owen, que se movió con rapidez y habilidad en los desmarques. No anotaron ni uno ni otro, pero en todo momento la sensación fue que el que pegara antes se llevaría el gato al agua y, francamente, el Madrid olía a peligro (falta al larguero de Beckham) sobre todo porque el Villarreal le dejaba espacio y metros para organizar la ofensiva cuando y como quisiera. Aparece Riquelme En ataque, los de Pellegrino tuvieron problemas, sobre todo por la excelente labor de Pavón, que ayer apagó fuegos aquí y allá con una velocidad y seguridad realmente encomiables. De su sobriedad y colocación durante toda la primera mitad se desprende una cierta extrañeza de que no sea titular indiscutible, toda vez que cuando sale mantiene un alto nivel de regularidad. El Villarreal estuvo en la creación a expensas de Riquelme, que es demasiado intermitente en su juego, intermitente y lento, demasiado para sorprender, aunque su calidad y talento sean evidentes. Ayer, entre la concentra- Barça y Sevilla, cara; Numancia y Athletic, cruz LUIS GARDE Los mejores en casa están siendo Barcelona y Sevilla. Los azulgrana han ganado los siete encuentros del Nou Camp (no lo hacían desde la 89- 90) y los sevillistas sólo han cedido un empate. Por malos, están destacando fuera Numancia, que sigue sin puntuar como visitante, y Athletic, que sólo ha conseguido un empate, su peor balance fuera desde la 48- 49. Irureta, de celebración. El técnico lleva 350 partidos seguidos como entrenador de Primera. Sólo le supera Miguel Muñoz, con 417. Debutó en Primera el 3 de diciembre de 1995 en la Real Sociedad (visita a Mestalla) Ha dirigido 70 partidos a la Real, 38 al Celta y 242 al Deportivo. El Español, abonado al 1- 0. Ocho partidos del Español han terminado 1- 0, cuatro a favor y cuatro en contra. Sólo ha recibido ocho goles, como el Barcelona. Es la segunda mejor marca en la decimocuarta jornada. ción blanca y que él no estaba todo lo fino que podía a nivel físico, todo lo que hizo se quedó en amagos de... que es poco para un jugador de su altura. Pero, sin embargo, fue el mismo Riquelme el que despertó en la segunda mitad, y de su percha se colgó el equipo amarillo para crecer y poner en serios apuros a un Madrid que cada vez se mostraba más apocado, sin nadie que saliese en alguna línea para echarse el equipo a la espalda. Por contra, fue reculando y reculando, cada vez más encerrado y sin apenas tener recorrido hacia Reina, perdido finalmente Owen y más fallón que nunca Ronaldo. Lo peor del Madrid en sí en este periodo no fue el juego, que resultó mediocre y sin sustancia, sino la actitud que se le apreció, pues apareció como un equipo sin alma, sin garra para ir a por los puntos y meciéndose en la suave marea, como si el Barcelona no fuese a velocidad de Ferrari alejándose como un misil. No tuvo ataque ni mordió al rival, dejando espacio a Riquelme, que comenzó a crear serios problemas: un pase a Guayre cuyo tiro paró Casillas, y otro más a Figueroa que cruzó el balón en exceso. En el Madrid, nada, un acercamiento tímido de Solari y poco más. bagaje mísero para un aspirante a coger a un torpedo como el Barça. El último tramo fue una agonía completa para el Madrid, que achicaba agua como podía, ora por Casillas, ora por los cruces de Pavón, y también de Samuel, para quitarse de encima los guantazos del Villarreal, que cada vez eran más numerosos. Ya no había duda, si alguien merecía ganar eran los de casa, que la tuvieron en el 34 con un gol anulado a Figueroa (bien anulado por fuera de juego) y otro centro de Riquelme que no acertaron a rematar ni Figueroa ni Sorín, ambos con la puerta franca. Finalmente, aguantaron los blancos, pero sólo el resultado porque lo que es la imagen la tiraron por la borda con el mayor de los descaros y sin un mínimo de juego en las botas. Otra vez a nueve puntos del Barcelona L. G. El equipo blanco vuelve a estar a nueve puntos del Barcelona, como en la séptima y en la octava jornada. Luego recortó la diferencia a cuatro en la undécima gracias a que el equipo azulgrana empató en Bilbao y perdió contra el Betis pero, desde entonces, el Barça ha logrado tres victorias y el Madrid sólo ha conseguido cuatro puntos. Madrid, Levante y Getafe eran los equipos con menos empates. Sólo habían firmado tablas una vez en esta Liga, pero los tres empataron ayer. Un partido del Madrid no acababa sin goles desde el 28 de octubre del año pasado, en La Romareda. El empate sin goles se entiende mejor conociendo los problemas de García Remón en El Madrigal. Ya ha visitado, con distintos equipos, este campo en seis ocasiones y cinco de estos partidos acabaron con empate a cero. Y el otro terminó 1- 0 (como entrenador del Albacete) ASI JUGARON VILLARREAL Reina: Sin calificar. Javi Venta: regular. Rodríguez: bien. Quique Álvarez: regular. Arruabarrena: regular. Cazorla: bien. Josico: regular. Riquelme: notable. Sorín: regular. Guayre: bien. Figueroa: regular. Forlán: regular. Font: bien. Peña: sin calificar. El técnico: Manuel Luis Pellegrino. Bien. El equipo fue fiel a sus principios y con esas armas fue mucho mejor que el Madrid, sobre todo en la segunda mitad. Lo mejor: La reacción de Riquelme en la segunda mitad. Los detalles de calidad de Guayre, y de Font cuando saltó al terreno de juego. Buena actitud. Lo peor: Sin gol arriba. En la primera parte se dejó ir en exceso. REAL MADRID Casillas: bien. Salgado: regular. Pavón: notable. Samuel: bien. Raúl Bravo: regular. Beckham: mal. Celades: regular. Helguera: regular. Solari: mal. Owen: mal. Ronaldo: mal. Javi García: mal. Morientes: mal. Mejía: sin calificar. El técnico: Mariano García Remón. Mal. A pesar del resultado positivo, el equipo jugó fatal y, lo peor con una actitud inadmisible, sin espíritu alguno. Lo mejor: La labor defensiva, acertados Casillas y los dos centrales, sobre todo Pavón, decisivo en el punto logrado. Lo peor: Nula garra, sin ideas ofensivas y con muy poca creación y menor ambición. La. segunda parte fue nefasta.