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ABC LUNES 6 12 2004 Economía 71 El mercado de trabajo sigue sin solucionar el problema de la temporalidad, que se sitúa por encima del 31 A la espera del informe de los expertos, ni Gobierno ni agentes sociales hablan de la reforma laboral b La última EPA puso de manifiesto que cada vez hay más población activa, que se crea más empleo, pero que la temporalidad sigue campando a sus anchas MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO MADRID. La Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre del año puso de manifiesto que en España siguen incorporándose más ciudadanos a la edad de trabajar (34.428.300, un 0,58 más que en el trimestre anterior) que el número de activos está en récord permanente (hasta septiembre había 19.271.700 activos, un 1,79 más que en el trimestre anterior) que los trabajadores ocupados aumentaron en un 2,51 (17.240.400) y que los parados han descendido un 3,94 al situarse en 2.031.300, esto es, el 10,54 de la población activa. Todas estas cifras, tanto en números totales como en porcentajes, van en una sola dirección: en España se vuelve a crear empleo. Hasta ahí todo va bien si no fuera porque el empleo que se crea cada vez es peor. Y por peor se entiende que es precario, inestable y dura poco. Sólo basta con ver la tasa de temporalidad. Muy lejos queda aquel 19,46 registrado en 1987, que muy pronto (un año después) ya se situó en el 24,60 Ninguna de las reformas laborales sucesivas emprendidas por gobiernos del PSOE y, luego, del PP, han conseguido reducir la tasa de temporalidad. Ni siquiera el gran acuerdo alcanzado en solitario por empresarios y sindicatos en 1997, que luego refrendó el Gobierno de un recién llegado José María Aznar, y el propio Parlamento. La tasa de temporalidad superó por primera vez el techo del 30 en 1990, en concreto se situó en el 31,33 y desde entonces no ha bajado de esos dígitos. Alcanzó sus peores momentos en 1995, con un 34,56 A partir de 2002 parecía haberse estabilizado en las proximidades del 30 Evolución de la temporalidad 36 34 32 30 28 26 24 22 20 18 31,33 27,94 24,60 19,46 1987 1988 1989 1990 33,00 34,49 33,63 (Porcentajes) 32,62 31,74 30,70 30,10 30,36 31,20 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004- 1 er T 2004- 2 T 2004- 3 er T Total contratos 8.511.000 8.916.800 9.366.800 9.734.000 9.317.500 9.136.400 9.845.100 10.882.600 12.542.200 13.299.900 13.706.800 13.876.900 14.076.500 3.550.400 3.981.300 4.083.100 4.125.300 4.213.000 4.392.600 Infografía ABC Contratos temporales 1.656.500 2.193.100 2.616.800 3.049.700 3.074.600 3.151.600 3.311.200 FUENTE: INE Gobierno, agentes sociales y, sobre todo, trabajadores, se encuentran a la espera de que el grupo de expertos constituido a principios de septiembre presente su informe, que servirá de base para emprender las actuaciones y reformas necesarias para que lo que no funciona en el mercado laboral cambie. todo parece indicar que el primer año se habrá perdido, y que una vez entregado el informe queda un largo proceso por delante de reuniones, acercamientos y alejamientos hasta que sea posible reformar el mercado laboral. Empleo estacional La pregunta es: ¿y mientras tanto qué pasa con la temporalidad? ¿Se creará más empleo o se destruirá, porque el último trimestre del año nunca suele ser bueno? No se puede olvidar que el empleo creado en el tercer trimestre ha sido estacional, coincidiendo con la época estival. Aunque también es cierto que entre septiembre de 2003 y septiembre de este año se han creado 422.600 puestos de trabajo, de los que 190.400 se registraron entre julio y septiembre de 2004. Al superar los 400.000 empleos, nuevamente se ha logrado recuperar la dinámica alcanzada en 2003, que se vio interrumpida en el segundo trimestre de 2004, al caer por debajo de este número, según se destaca en el Informe so- bre el consumo y la economía familiar elaborado por Caixa Cataluña. Si se deja al mercado de trabajo evolucionar por su cuenta, lo único que se produce es una situación zigzagueante con la que sólo son posibles sorpresas no deseadas o generar expectativas que nunca terminan cumpliéndose. Tal vez para primavera El plazo para que estuviera finalizado este informe sería finales de 2004 o principios de 2005. Sin embargo, fuentes consultadas por ABC reconocen la existencia de dificultades entre los ocho expertos que componen el grupo (catedráticos de Derecho de Trabajo, Historia Aplicada, Análisis Económico, Seguridad Social, abogados y especialistas en Recursos Humanos) Estas dificultades podrían llevar la conclusión de dicho informe a la próxima primavera. Es cierto que el Gobierno se ha propuesto emprender la reforma laboral en esta legislatura y para ello, quedan cerca de tres años, pero Un doble problema El 8 de julio de este año, el Ejecutivo y los líderes empresariales y sindicales se comprometieron en una declaración conjunta a acometer una serie de reformas, entre cuyos puntos todos coincidieron en reconocer que el mercado de trabajo tiene un doble problema: insuficiente volumen de empleo y alto nivel de temporalidad Rememoran, así mismo el Acuerdo para la Estabilidad en el Empleo de 1997, aunque no fue casual, sino indicativo de que los cambios que se deben introducir para acabar con ese doble problema deben ir en la dirección emprendida hace siete años: modalidades de contratación y, tal vez, coste de despido, entre otras cuestiones. Se trata de aspectos demasiado complicados de consensuar. En el caso del coste del despido, hay quienes aseguran que se podría llegar a un acuerdo de generalizar los 33 días por año trabajado. Y por lo que respecta a los contratos, ya se han escuchado algunos pronunciamientos, como el de la Asociación de Fabricantes de Automóviles (Anfac) que ha propuesto contratos temporales de cinco años. También fuentes consultadas en la CEOE ponían como ejemplo un contrato temporal de mayor extensión que el actual, por ejemplo, a tres años. Gobierno, empresarios y sindicatos reconocieron en la declaración la utilización no justificada de la contratación temporal y su compromiso para solucionar este problema es buscar modificaciones legales y de otra naturaleza de forma consensuada que combinen la seguridad de los trabajadores con la flexibilidad para las empresas. El número de autónomos baja un 0,43 y se estanca la contratación de cuadros Las expectativas de creación de empleo en el tercer trimestre del presente ejercicio, sin embargo, no se vieron reflejadas entre los trabajadores por cuenta propia (autónomos) cuyo colectivo, que ya cuenta con 3.145.400 trabajadores, perdió 13.600 efectivos, un 0,43 en relación al trimestre anterior. Por su parte, la Confederación de Cuadros y Profesionales reconoce el estancamiento que se ha producido en la contratación de estos trabajadores, mientras que las mujeres han sido las más perjudicadas, al reducirse su contratación un 0,4 frente a la subida del 2,64 registrada en el primer trimestre de 2004. En total, hasta septiembre había 1.928.000 mujeres- cuadro. Según la última EPA, hasta finales de septiembre había 5.119.000 trabajadores- cuadros, un 0,25 más que en el segundo trimestre, aunque se trata del porcentaje más bajo en el primer semestre del año. En cuanto al tipo de contrato del colectivo de profesionales, el contrato indefinido ha experimentado un ligero incremento del 0,24 y el contrato temporal una subida de 0,37 cifra esta última que contrasta con el aumento que se observó en los pasados meses de abril, mayo y junio en este tipo de contratos. En total, 4.862.000 contaban con jornada completa, un 0,55 más que en junio. Expectativas desbaratadas El presente ejercicio comenzó con grandes expectativas. El primer trimestre la tasa se situaba en el 30,10 el nivel más bajo desde 1989. Parecía que era posible reducirse, pero en el segundo trimestre subió un 0,26 (30,36 y el tercer trimestre ha vuelto a demostrar que algo hay que cambiar en las normas del mercado laboral, porque otra vez la tasa parece desbocada y campando a sus anchas. El 31,20 de tasa de temporalidad es mucho, excesivo, en un mercado laboral al que le cuesta también mucho crear empleo, y donde las circunstancias estacionales juegan un papel tan importante. Basta ver los datos del Servicio Público de Empleo (antiguo INEM) que en los últimos tres meses reflejan un aumento del paro.