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ABC LUNES 6 12 2004 49 El Teatro Real rinde homenaje al compositor alemán Hans Werner Henze La Feria Art Basel de Miami Beach se consolida como una de las grandes citas artísticas del año Françoise Hardy dice que no ha pactado con el diablo, pero sí con los ángeles La musa francesa de los 60 presentó en Madrid su último disco b Sus canciones siguen siendo como lluvia de otoño. Pasaron los años y en Tant de belles choses aún rebosa sensualidad y melancolía. Buenos días, tristeza MANUEL DE LA FUENTE MADRID. Rockeros y modistas, cineastas y poetas, suspiraron por ella. Fue uno de los rostros, una cara con ángel, de la década de los 60. Cantante y compositora personalísima, de voz sugerente, sensual, bordada de melancolía, Françoise Hardy, a punto de cumplir los 61 años, bella como una sirena varada, acaba de publicar su nuevo y hermosísimo álbum, Tant de belles choses Tantas cosas bellas tras cierto tiempo alejada de los estudios de grabación. Un trabajo que parece haberle dejado satisfecha: Evidentemente- -confirma la parisina- siempre hay algunas pequeñas frustraciones aquí y allá, pero en general y globalmente estoy bastante contenta, especialmente con la canción que da título al álbum La vida del planeta es un telediario rebosante de espantos, un lugar en el que como escribía Ángel González, nada permanece. Menos la Historia y la morcilla de mi tierra: se hacen las dos con sangre, se repiten ¿Quedan ganas entonces para cantarle a las cosas bellas, y ya puestos, qué cosas? Desde luego, si lo vemos todo en conjunto, como un todo, como una impresión general, el cuadro no es muy brillante- -dice Hardy- Pero haciendo un pequeñísimo esfuerzo de observación, se da uno cuenta de que hay un montón de gente formidable que se esfuerza mucho porque el mundo vaya un poco mejor. La pregunta entonces es: ¿se impondrán las fuerzas positivas sobre EFE Françoise Hardy las negativas? ¿se impondrá la consciencia sobre la ignorancia y la tontería? Creo que sí, pero va a llevar mucho, mucho tiempo Uno siempre se imagina a la Hardy en plena fiebre del eterno sábado noche de los sesenta, las minifaldas, el Londres cantarín, el París en el que el mar intentaba asomar debajo de los adoquines. Ante una testigo directa hay que confirmar el dato. ¿Fue una década tan divertida, tan libre como ahora nos parece? Efectivamente, eran más relajados, más informales. Por ejmplo, el planeta no estaba super- ABC olvida casi todo el público. Lo peor de todo es que firmamos el contrato sin saber que en la película no se me iba a ver la cara y, para colmo de males, me doblaron porque a Lucas no le gustó mi acento, que es muy británico Pese a todo es feliz, porque firma autógrafos como loco y la gente le pregunta a su paso las cosas más dispares. Aunque el que se encontraba en una nube era el presidente del club oficial de fans de España, Fernando Vázquez, quien comentaba a ABC que las expectativas, sólo en la primera jornada, se han superado con creces. Es increíble la cantidad de gente que ha venido A medida que pasaba la tarde, la gente disfrazada iba en aumento. ¡Por fin apareció la princesa Leia! Sí, era ella, Gloria Acero, la doble de honor. Se ha cambiado de vestido en homenaje a Fisher. Los oficiales imperiales pululan por todos las partes con un estilazo bárbaro. La calidad de los disfraces es de nota. Dos chicas, con capas negras, representan malamente el lado más oscuro. Parecen de una tuna, pero le ponen intención frunciendo el ceño. En el salón de actos, Sansweet asegura que merece la pena esperar algunos meses para ver el Episodio III Es, sin duda la película que todos estamos esperando. La calidad de lo que se va a ver difícilmente se puede superar. Que la fuerza os acompañe Los gritos y aplausos retumbaban como tambores de guerra. París era una fiesta, claro París era Godard cámara al hombro, Truffaut recopilando golpes (hasta 400) Silvye Vartan, France Galle, la vida en minifalda enseñando hasta la libertad por los bulevares, y una adolescente, Françoise Madeleine Hardy, educada en el internado religioso de La Bruyere, cantándole al mundo desde una barcaza del Sena Tous les garçons et les filles (Todos los chicos y chicas de mi edad se pasean por las calles de París) Roger Vadim, un cineasta con mucho ojo ¿verdad B. B. Annette Stroyberg, Catherine Deneuve, Jane Fonda... puso a la adolescente lánguida y tímida delante de una cámara Chateau on Suede Saint- Laurent la vistió con un esmoquin mientras Paco Rabanne le confeccionaba la minifalda más cara del mundo, con cinco mil anillos de oro y veintidós diamantes. Con los Beatles bebió y vivió hasta el amanecer en el club nocturno parisino Castel, o en el Savoy londinense en cuyo cabaret actuaba. Dylan (otro con buen ojo) le dedicó poemas, a Jagger le hacía tilín y el mundo y la década se rindieron a sus pies. poblado, había menos atascos, menos polución, no había sida, ni amenaza de gripe del pollo. Pero no nos dábamos cuenta de que las políticas amorales llevadas a cabo por los países occidentales en comandita sobre cuestiones como Oriente Medio, estaban sembrando la semilla del terrorismo En estas cuatro décadas han cambiado muchas cosas la Hardy artista y la Hardy mujer son indisolubles, las dos han envejecido paralelamente y, espero, que evolucionado pero su voz sigue resultando juvenil. No teman, la cantante francesa no ha hecho ningún pacto con el diablo, sino como ella misma explica con ironía y elegancia del bulevar Saint- Michel, bueno quizá sí lo he hecho con los ángeles Escuchándola cantar, una novela, Buenos días tristeza y su autora, la recientemente desaparecida Françoise Sagan, se viene con el rímel corrido a la memoria. La melancolía es ése pellizco en el corazón que se siente contemplando el esplendor de la Naturaleza o escuchando una música inspirada que nos devuelve a la tragedia de nuestra condición: nos dan la vida y en cuanto hemos empezado a probarla, a apreciarla, y a saborearla, nos la vuelven a quitar de la manera más injusta Quizá sólo nos quedará aquel París, quizá tantas cosas bellas sólo se encuentren al final de la escapada.