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10 LUNES 6 12 2004 ABC Nacional PIO GARCÍA ESCUDERO Portavoz del Grupo Popular en el Senado Apoyaremos en el Senado los vetos de CiU, PNV y BNG a los Presupuestos Gobierno y PSOE están obligados a recomponer un clima respecto de la oposición que favorezca el diálogo afirma García Escudero, portavoz del primer grupo de la Cámara Alta, donde está a cuatro escaños de la mayoría absoluta y en disposición de dar más de un susto a los socialistas TEXTO: CRISTINA DE LA HOZ FOTO: JAVIER PRIETO MADRID. ¿Es usted un fundamentalista como dice Zapatero? -Por supuesto que no, y además me parece absurdo e inconcebible que el propio presidente del Gobierno nos llame fundamentalistas a mí o a mi Grupo, o a los que pensamos que la nación española es lo que recoge exactamente la Constitución. Me parece impropio de un presidente de Gobierno, de un presidente de Gobierno de la nación española. ¿Cree que no es necesario tocar la Constitución? -No. La Constitución admitiría bastantes retoques, uno de ellos importante es la reforma del Senado. La Constitución no es intocable y establece también sus propios mecanismo de reforma. Otra cosa es que sea oportuno y necesario y, desde luego, para llegar a ello, hay algo fundamental, que es que se logre por lo menos el mismo consenso o casi la unanimidad que se consiguió en el 78. -Después de las declaraciones de Rajoy circunscribiendo hoy por hoy las reformas a las que obligue el texto europeo, parece que el PP no está dispuesto a más. ¿Hay un endurecimiento del discurso? -Si el presidente del Gobierno hace su propuesta de reforma constitucional a sabiendas de que necesita fundamentalmente al PP, no es aceptable ni concebible que luego le trate con desprecio y con falta real de diálogo. No puede esperar que nosotros encajemos todo y a cambio seamos favorables a pactar la reforma que quiere hacer. No es justificable que hagan oposición a la oposición, que la maltraten, con un rencor y revanchismo permanentes hacia el Gobierno anterior, y que luego pida y busque el apoyo del PP para esa gran reforma que nosotros desde el principio hemos dicho que no era necesaria. Ahí hay algo que no encaja. Por eso la respuesta de Rajoy es clave y es una llamada de atención a Zapatero de que no estamos dispuestos a tragar con todo lo que se está planteando. ¿Comparte la sensación de que en pocos meses se ha enrarecido mucho el clima político? -Hemos visto a lo largo de esta semana pasada que hay una gran tensión política. ¿Por qué? Por todo lo que estamos hablando. El PSOE todavía no está mentalizado de que se tiene que dedi- car a gobernar, de que los españoles le han dado una responsabilidad de gobierno, que aunque esté en minoría debe intentar sacar adelante su programa, si es que lo tiene. El PSOE se tiene que olvidar de hacer oposición y parece que no ha cambiado el chip Lo primero que hicieron fue cargarse el PHN y la LOCE sin programa alternativo alguno. Luego hay expresiones como la de un destacado dirigente del PSOE de llamar matón a Aznar. ¿Qué quieren? ¿qué pretenden? ¿cómo no va a haber tensión política con esas provocaciones? Y luego está la prepotencia de un Gobierno absolutamente debilitado como estamos viendo, por ejemplo, con la Ley Orgánica de Reforma del CGPJ. Es lógico que haya esa tensión y ante tanta provocación y desmán no se puede quedar callado. ¿Existe la posibilidad de que se sienten ustedes para negociar la reforma del Senado? -Habrá que ver el clima. El Gobierno y el PSOE están obligados a recomponer un clima respecto de la oposición que favorezca realmente el sentarnos y ver estos temas. Pero hoy por hoy entiendo a Rajoy cuando se plantó y dijo hasta aquí hemos llegado y no esperen ningún tipo de apoyo de nosotros ¿Y si recibieran hoy mismo la invitación para negociar la reforma de la Cámara Alta? -Ya digo que tendrían que cambiar muchas cosas, entre otras, el clima de hostilidad hacia el PP. Hemos asistido a insultos y declaraciones muy graves. Sin ir más lejos, están las palabras del ministro de Exteriores sobre el golpe de Estado de Venezuela. Ha comparecido en el Senado y en el Congreso y lo único que ha dicho es que probablemente las formas fallaron, pero todavía no se ha retractado respecto de una acusación gravísima. -Se ha reafirmado. -Estamos en unas actitudes que son esquizofrénicas por parte del Gobierno. -En todo caso, ¿cree que el Senado es viable tal y como está ahora? -Funcionó una ponencia a iniciativa nuestra en el año 96 porque pensábamos que había que proceder a una reforma. Funcionó bien durante dos años y medio y llegamos a un acuerdo sobre las funciones del nuevo Senado y estuvimos a punto de llegar a otro sobre el sistema de elección de los senadores. Pero hubo un completo desacuerdo en cuanto a los hechos diferenciales que presentaban los parti- El PP dejará en evidencia la debilidad de los socialistas C. H. MADRID. El más que probable veto al proyecto de Presupuestos en el Senado no impedirá que éstos se aprueben finalmente en el Congreso, pero su derrota en la Cámara Alta demostrará la debilidad parlamentaria del Gobierno de Zapatero. El día 9, en la comisión de Presupuestos del Senado, se presentarán las cuatro propuestas de veto (PP, CiU, PNV y BNG) que se debatirán de menor a mayor y se votarán independientemente. En cuanto la primera, esto es, la del BNG, consiga el respaldo mayoritario de la comisión- -el PP la apoyará y está a un escaño de la mayoría absoluta en esa instancia- -se pasará el día 13 a su discusión en pleno. Si el veto sale adelante, no habrá debate de enmiendas: el texto de los Presupuestos se devolverá al Congreso y el Gobierno necesitará en la Cámara Baja de la mayoría absoluta para aprobar sus Cuentas. En caso de que no la alcance, los PGE podrán ser aprobados dos meses después en el Congreso por mayoría simple. Si en el pleno del día 13 en el Senado no saliera adelante el veto del BNG, se pasarían a discutir los otros tres, siempre y cuando los grupos los mantengan. El PP, a cuatro escaños de la mayoría absoluta en pleno, puede alcanzarla con el PNV (siete senadores) o con CiU (seis senadores) dos nacionalistas. Creo que el Senado tiene que cambiar en su funcionamiento y eso lo estamos viendo en esta legislatura donde el partido de la oposición es el mayoritario en la Cámara Alta. Esto provoca situaciones de que haya leyes cuyo texto rechaza el Senado, pero que acabarán finalmente publicadas en el BOE. Por ejemplo, con la Ley de Morosidad conseguimos, vía enmiendas, una transformación casi completa del texto, pero ahora volverá al Congreso y ahí, desgraciadamente, por mayoría se volverá a cambiar. Si realmente se confía en nuestro sistema bicameral hay que cambiar la influencia y el peso del Senado. No tiene sentido que un veto aprobado por mayoría absoluta en esta Cámara se pueda levantar en el Congreso por mayoría simple dos meses después. Sí tendría sentido que un veto obligara a constituir una comisión mixta Congreso- Senado para pactar un acuerdo. Nos lo está demostrando esta legislatura. No tiene sentido que el resultado de lo que se hace aquí en el Senado se pueda levantar. ¿Qué es lo que temen de la propuesta de los socialistas sobre la reforma del Senado? -De momento no conocemos ninguna propuesta porque creo que ni siquiera el Gobierno y el PSOE saben lo que quieren. Se dan además unas circunstancias que no son las mejores. El PSOE está en una situación muy débil y ha buscado apoyos en IU y ERC, que no son los mejores socios para este tipo