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4 Opinión LUNES 6 12 2004 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca Jefes de área: Jaime González (Opinión) Alberto Pérez (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Mayte Alcaraz (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Pablo Planas (Reportajes- corresponsal político) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Ignacio Sanz IGNACIO CAMACHO HISTORIA DE UN ÉXITO ro a estas alturas, y a pesar de la pobreza argumental ESDE hace veintiséis años, los ciudadanos esdel Gobierno, es que los cambios propuestos no son a pañoles están conviviendo sobre bases legitimejor para el conjunto de los españoles. La Constitumadas por su plena soberanía individual y coción no es invariable, pero tampoco maleable a gusto lectiva, con el terrorismo nacionalista, al que se ha de unas minorías egoístas. En todo caso, un proceso sumado el integrista islámico, como única amenaza de revisión ha de ser la manifestación espontánea de real y directa. La Constitución es la responsable de una voluntad general de evolución. Y ésta no existe este éxito histórico, porque así debe ser calificado ahora. Los argumentos falsarios sobre la necesidad aquel gran acuerdo entre españoles alcanzado en de actualizar la Constitución no deben sobreponerse 1978, con el que se fue más allá incluso del sobreseial equilibrio actual de la situación en la que vive la miento definitivo de la Guerra Civil, para llegar a la sociedad. Un equilibrio amenazado por los mismos demostración de que, tras dos siglos de enfrentamienque reclaman la segunda transición quienes se ento, España es capaz de encauzar su presente y su futucarganasí de autocumplir su diagnóstico: la Constituro entre la democracia y la libertad, y no entre la conción debe cambiar para satisfacer a los nacionalisvulsión y el fratricidio. Su valor se acrecienta con el mos, luego los nacionalismos deben mostrarse siemtiempo como guión insustituible del desarrollo polítipre incómodos para perpetuar la inestabilidad. co y social de España, porque la Constitución, ahora que se la está poniendo a prueba, se ha revelado como LGO podría haberse aclarado desde el primer algo más que una ley fundacional del nuevo sistema momento si el Gobierno hubiera expuesto en institucional. Es el reflejo más fiel de los valores y qué consiste su empeño en que los nacionalistas se principios que los españoles querían que estuvieran sientan cómodos en España. Nada se ha avanzado presentes en tiempos de crisis e incertidumbres. en el descifrado de esta fórmula, salvo la acumulaEl acceso del PSOE al Gobierno ha dado inicio a un ción de confusiones sobre conceptos y vocablos, que, debate sin programa claro ni objetivos definidos, en como la Nación, han sido calificados como discutielque, sin embargo, se da por hecho que hay que refordos y discutibles lo que ha puesto un rumbo muy mar la Constitución y sus principales derivaciones inconveniente a la actitud del institucionales, que son los EsEjecutivo frente a las reformas tatutos de Autonomía. Han pasado nueve meses desde que Ro- Ningún partido que defiende estatutarias. Y nada impediría, dríguez Zapatero anunció lo la segunda transición está abierto el turno de revisiones, que se hiciera balance del prinque otros, tomando la abstraccipio de solidaridad entre los teción de sus palabras al vuelo, pensando en el interés rritoriosy delejercicio de deterhan calificado como segunda minadas competencias por detransición Nadie sabe bien ni general de España, sino en terminadas comunidades autóel por qué ni el para qué, pero la prioridades locales, visiones nomas, porque la reforma de la Constitución está hoy inmersa Constitución no está condenaen un proceso de relativización mutiladas de la realidad da por el destino a atender sólo injustificadoy peligroso, que se exigencias nacionalistas. mueve a impulsos de planteaespañola y percepciones El desarrollo constitucional mientos nacionalistas y confeha llegado a sus máximos, espederalistas. En cualquier caso, asimétricas de territorios y cialmente en el Estado autonómuy lejos y a la contra de aqueciudadanos mico, alcanzando un nivelsupella convicción general de que la rior, en algunos espacios comConstitución de 1978 tenía que petenciales, a un modelo fedeser la que habilitara a España ral. Por eso es comprensible que desde los nacionalisdefinitivamente para el progreso y la modernidad. Remos y sus aliados socialistas sólo salgan propuestas sulta penoso comprobar que el discurso de los revisioque desbordan la Constitución, porque una vez alcannistas se basa en retrotraer el diagnóstico de la Espazada la plenitud autonómica, sólo queda superarla. ña actual a los tiempos de la discordia civil, como si, No se trata de reformar los Estatutos, sino de variar el entre medias, la sociedad no hubiera acreditado que modelode Estadoy, por tanto, el sistema político conssu voluntad se identifica con los principiospreliminatitucional. Si no fuera así, habría que preguntarse res del texto del 78. Así es como Maragall afirma que por qué hoy, más que antes, está extendida la tenla Constitución es una norma transitoria; que, según sión territorial el sentimiento de agravio, la subasta Carod- Rovira, España está inventada, o que Ibarrede hechos diferenciales, la discordia entre lenguas. txe nos hace el favor de proponernos una relación Será porque el Gobierno socialista ha puesto la Consamable con el País Vasco a través de su propuesta sotitución a la intemperie, sin depósito de reserva frenberanista. Todos ellos representan propuestas de te a nacionalismos que, bien nutridos durante veintifragmentación de un consenso que se basó en la imséis añosde generosidad competencial, ya han descarplantación de un equilibrio de integración de la societado conjugar sus reclamaciones con un deber de lealdad española. tad que el Ejecutivo no le exige como condición preI una sola de las fuerzas políticas que defienden via. Lo que ahora se propone como segunda transila segunda transición está pensando en el inteción no es un desarrollo interno de la Constitución, rés general de España, sino en prioridades locales, visino una sutil demolición de sus fundamentos, para siones mutiladas de la realidad y percepciones asimélo que sus promotores no deben contar con inesperatricas de territorios y ciudadanos. Si algo ya está clados caballos de Troya en las instituciones del Estado. D TRABAJO EN EQUIPO A victoria del equipo español en la edición 2004 de la Copa Davis, fraguada durante este fin de semana en Sevilla, consolida el vigor y la calidad que viene demostrando nuestro tenis. Herederos de los míticos Santana, Orantes o Gimeno, desde finales de los ochenta no ha dejado de haber uno o varios españoles (mujeres y hombres) compitiendo con posibilidades de éxito en algún lado de la red de las principales pistas del mundo. La nómina es tan extensa como gratificante: Sánchez Vicaro, Martínez, Bruguera, Corretja, Moyá, Ferrero... El triunfo en la Davis supone también la constatación de que aquel sueño imposible de los sesenta (con las finales perdidas en la hierba australiana) es ya un arcano superado. En el último lustro, España se ha hecho con sus dos Ensaladeras y ha sido finalista en otra ocasión; además, la juventud del equipo permite augurar que en breve habrá que hacer obras de ampliación en la sala de trofeos. Tanto en el plano individual como en las diferentesselecciones, nuestro deporte de elite ha vivido una progresión espectacular en los últimos veinte años, hasta tal punto que es una potencia mundial en muchas disciplinas (ayer mismo la selección de fútbol sala volvió a proclamarse campeona mundial en Taipei) configurando un panorama general satisfactorio y difícilmente imaginable cuando nuestras estrellas internacionales se podían contar con los dedos de una mano. La implicación de las Administraciones (siempre mejorable, sobre todo en el deporte base) y de las empresas dedicadas a ese mecenazgo moderno que conocemos como patrocinio ha sido el eje de tan provechosa cosecha de éxitos. En este sentido, cabe destacar el esfuerzo de Sevilla, que ha hecho gala durante todo el fin de semana de su condiciónde jugador número 12 de inagotable aliento. El público supo entender algunas molestias ocasionadas de hacer compatible una complicada organización con cuestiones de seguridad derivadas de la presencia del equipo estadounidense y de la irrupción de ETA el mismo día que comenzaba la competición. Pero el deporte es un continuo que vive de sus éxitos futuros y que no ha de resignarse a contemplar con nostalgia los cromos de sus antiguos héroes. Paradójicamente, es en el fútbol, el deporte nacional, donde en el apartado de selecciones aún nos tenemos que contentar con los goles de Zarra y Marcelino. Por eso es importante el apoyo a la competición de relieve mundial, como la Copa América que fondeará en Valencia; y también que ayer los campeones exhibieran junto a la Ensaladera, y ante los telespectadores de medio planeta, la pancarta de Madrid 2012 La ovación del público hispalense, cuando Sevilla fue precandidata a esos Juegos compitiendo con Madrid, es la mejor metáfora de cómo un trabajo en equipo puede dar sus frutos, frente al boicot de políticos de infatigable mezquindad. L A N