Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
62 DOMINGO 5 12 2004 ABC Sociedad El centro de investigación de la Comisión Europea es un sólido rompeolas de tecnologías, orientadas al control del material nuclear. De sus laboratorios salen sofisticados sistemas de vigilancia y las nuevas generaciones de inspectores nucleares rusos y ucranianos Los guardianes del átomo TEXTO: A. AGUIRRE DE CÁRCER, ENVIADO ESPECIAL ISPRA (ITALIA) Una maleta que llegó en un vuelo procedente de Moscú despertó en 1994 las sospechas de la policía en el aeropuerto de Múnich. El examen de su contenido causó escalofríos. Su propietario, un ciudadano colombiano, viajaba con una carga nuclear. Los análisis revelaron que eran 363 gramos de plutonio, sustraídos en Rusia. El incidente fue el más grave asociado al mercado negro de material nuclear que sobrevino con el colapso de la URSS, aunque ni mucho menos fue un hecho aislado. En 1994, la escalada de robos en las desprotegidas instalaciones nucleares rusas alcanzó su punto álgido: 19 casos en 12 meses. El peligro no se ha desvanecido. Desde 1993, la Agencia Internacional de la Energía Atómica ha confirmado 300 casos de tráfico ilícito de material nuclear o radiactivo, 215 desde 1999. Son el producto de robos en plantas nucleares, laboratorios científicos, hospitales e instalaciones militares. Sólo hace unas semanas se encontró material radiactivo en un garaje de San Petersburgo. No era material idóneo para fabricar una bomba nuclear, pero combinado con explosivo convencional serviría para preparar una peligrosa bomba sucia de dispersión radiológica. Hace pocos días, delegaciones de la UE, Rusia y Estados Unidos, formadas Tráfico ilícito nuclear en Rusia 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1 0 (En número de casos) Material nuclear Fuentes radiactivas preocupación esencial a la vista del comportamiento de algunos Estados, la amenaza terrorista y el riesgo de las bombas radiológicas Veinte millones en diez años A principios de los 90, la peor pesadilla de Europa era una repetición del desastre sucedido en la central de Chernobyl en 1986. Con la descomposición política y económica de la URSS, la inseguridad que transmitía la tecnología nuclear soviética se acentuó. Para colmo de males, el suceso del aeropuerto de Múnich suscitó el temor al posible expolio con fines bélicos o terroristas de las desvencijadas y desprotegidas instalaciones militares y civiles en Rusia, Ucrania y otras repúblicas ex soviéticas. Fue en ese contexto cuando nace el programa Tacis Desde entonces la UE ha dedicado 20 millones de euros a proyectos para mejorar la seguridad del material nuclear en Rusia, precisó el director del JRC, Ronald Schenken. Tanto la sede del JRC en Ispra como un centro creado cerca de Moscú se han convertido en escuelas de adiestra- 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1999 2000 Infografía ABC por expertos en seguridad nuclear, coincidieron en que la amenaza nuclear nunca ha sido tan grave como ahora por el auge del terrorismo internacional. El punto de encuentro fue la sede italiana del Centro Común de Investigación (JRC, en sus siglas en inglés) un conglomerado de siete institutos, tres de ellos en Ispra, al norte de Milán, que dan soporte científico y técnico a la Comisión Europea. El motivo de la cita era el décimo aniversario de Tacis el programa que ha encauzado la cooperación de la UE en este ámbito con Rusia, Ucrania, Kazajastán y Bielorrusia. Esta efeméride propició un hecho insólito porque, por primera vez, Europa, EE. UU. y Rusia hablaban, de forma pública y a tres bandas, sobre su ayuda técnica y financiera a Moscú. La seguridad del material nuclear es muy superior ahora en Rusia que hace diez años. La mala noticia es que la amenaza es hoy mucho más importante, como se ha visto con los atentados terroristas de Nueva York, Madrid y Moscú dijo William Wander, representante del Departamento de Energía (DOE) de EE. UU. Jean Pierre Contzen, director del JRC cuando empezó a rodar el programa Tacis destacó que la seguridad del material nuclear sigue siendo una El control de los reactores de los submarinos rusos ha causado preocupación. En la imagen, el Kursk durante una reparación años antes de su hundimiento