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52 Los domingos DOMINGO 5 12 2004 ABC A LA SOMBRA DEL TRONO Rania ha logrado que Abdalá II revocara el título de Príncipe Heredero atribuido a su hermanastro Hamza, hijo mayor y preferido del Rey Husein y de Noor. Queda así allanado el terreno para que el pequeño Husein, de 10 años de edad, suceda en el futuro a su padre Duelo de Reinas lá II ha puesto fin esta semana a la transición jordana, de largo recorrido tras la muerte, el 7 de febrero de 1999, del Rey Husein, y a la sorda pugna que desde entonces mantenían entre los bastidores de palacio las Reinas Rania y Noor para privilegiar a sus hijos primogénitos en la línea de sucesión al Trono. En una decisión para muchos repentina, sorprendente, abrupta, el Rey de Jordania anunció el pasado domingo, a través de un escueto mensaje leído ante las cámaras de la televisión oficial, una modificación nada baladí en el artículo 28 de la Constitución, que deja sin efecto el añadido incorporado en 1965 sobre la posibilidad de designar al sucesor al trono, pasando por alto al heredero natural, es decir el primogénito de cada soberano. Abda JUAN CIERCO CORRESPONSAL EN JERUSALEN y a la del actual soberano, Abdalá II. De la boda discreta a las fotografías descolgadas; de las fotografías descolgadas a la reunión del pasado fin de semana en palacio. Allí convocó el monarca hachemí a sus cuatro hermanos varones. Allí estaban Hamza y Hashem, hijos de Husein y de Noor; Faisal, hermano de padre y de madre de Abdalá, Alí, hijo de Husein y de la difunta Reina Alia. Y allí, sin más testigos, el Rey de Jordania fue franco y directo al grano. He tomado una decisión y os la quiero comunicar a vosotros antes que a nadie más. Hamza dejará a partir de ahora de ser el Príncipe heredero y se dedicará a otras tareas de Estado Hamza no frunció el ceño, ni arqueó las cejas, ni encogió sus hombros. Lo esperaba en su fuero interno, aunque quizás no pensara que ese momento llegaría con tanta celeridad. Dos días después, el lunes, transmiEn realidad, es por su bien tió su respuesta oficial en una carta de De este modo, Abdalá II ahorraba las la que sólo dio cuenta la agencia oficial obligaciones de Príncipe heredero a de noticias, Petra Acato la orden Hamza, hijo mayor de Husein y de Node mi hermano maor, para permitirle yor, Su Majestad el trabajar con mayor Rey, con lealtad, libertad y garantías Ya fue significativo amor y obediencia. en otros deberes y el escaso eco que Prometo ser digno de asuntos de Estado la confianza que ha Anuncio, en efecto, tuvo la boda del depositado en mí sorprendente, repenPrincipe Hamza, Poco después recitó tino y abrupto para pero todavía más una sura del Corán muchos pero no tanque hace referencia to para otros si se buque su retrato al materialismo, que cea en algunos detadesapareciera, de la debe ser la última de lles acontecidos los noche a la mañana, las preocupaciones últimos meses en el del hombre. reino hachemí. de las calles y Pero todo eso se deDos ejemplos, más edificios oficiales sarrollaba de puerque significativos. tas para fuera. Ni un El primero, el escaso mal gesto, ni una paeco mediático y la labra más alta que discreción que rodeaotra. En palacio, las cosas no eran tan ron en agosto de 2003 la boda de Hamza amistosas ni pacíficas. Sobre todo encon la Princesa Noor, de 22 años. Lo tre las dos Reinas, las dos madres afecque normalmente hubiese sido motivo tadas por la decisión del monarca. de fiesta por todo lo alto en palacio, pero también en las calles de Ammán, no La sonrisa de Rania fue sino un enlace con poca cobertura A medida que se desarrollaban los televisiva y sin demasiado boato ni esacontecimientos, la sonrisa de Rania plendor, tampoco popular. iluminaba con más nitidez su bello rosPero a este detalle, que no pasó inadtro. Pese a que su marido no nombraba vertido entre los súbditos de la dinaspor el momento Príncipe heredero altía hachemí, se le sumó un segundo heguno, cargo simbólico y honorífico cho que ya no dejó lugar a dudas. Desque reemplazara a Hamza, estaba más de hace meses, se comprobó la tamque claro que el camino para la llegada bién repentina, también sorprendenal trono en su día del pequeño Husein, te, también abrupta desaparición de de 10 años, se allanaba sin disimulo. las fotografías del Príncipe heredero El rostro, casi siempre radiante, de Hamza, habitualmente colgadas de las la Reina Noor, que mantiene su título paredes de los edificios públicos jordapor expreso deseo de su difunto esposo nos junto a las del difunto Rey Husein y del propio Abdalá, se llenaba de dudas, de sombras. Sus esfuerzos, tampoco nada disimulados, para llevar a su hijo Hamza a lo más alto de la dinastía, comenzaban a caer en saco roto. Esfuerzos que se habían acentuado en los últimos meses de 1998. Entonces, el cáncer detectado al Rey Husein parecía ya invencible. Los mejores médicos del mundo le trataban en Estados Unidos con los más avanzados métodos. Pero el tiempo transcurría y el soberano jordano no mejoraba. Noor se hizo dueña de la situación y, sobre todo, del entorno de su marido. El círculo de visitas se estrechó al máximo. Los contactos con el monarca pasaban por el filtro de la Reina de origen norteamericano, la última de las cuatro mujeres de Husein, convertida al islam poco después de su boda, como Lisa Halaby, en 1978. Eso sí, Noor sentó al pie de la cama del Rey a Hamza, de sólo 18 años de edad, quien vivió cerca de ambos la agonía de un hombre amado en Jordania y respetado en el mundo entero. La Reina Noor trabajó en ese tiempo en la sombra por el futuro de su hijo. Quiso dejar todos los cabos atados pero fue el propio soberano quien tuvo que matizar sus deseos. Hamza era demasiado joven. Las intrigas palaciegas y hospitalarias estuvieron a la orden del día durante aquellos meses. Intrigas en las que participó en la distancia, al menos así se justificó su posterior y definitiva salida de escena, el Príncipe Hasán, a quien su hermano Husein apartó del trono cuando se entraba en su recta final en beneficio de Abdalá, su hijo mayor fruto de su ma- Noor había trabajado mucho por la herencia de su hijo. Hubo intrigas hospitalario- palaciegas en los últimos días de su esposo trimonio con la repudiada Princesa Muna, cuyo nombre británico era el de Antoinette (Tony) Gardiner. Sólo doce semanas antes de su muerte, Husein de Jordania se inclinaría por su primogénito como sucesor y futuro Rey. La sorpresa fue mayúscula, incluso para el protagonista. En una entrevista concedida a ABC en el palacio de El Pardo, durante su primera visita oficial de Estado al extranjero después de la muerte de su padre, Abdalá bin Husein, descendiente del Profeta, titular desde entonces del reino hachemí, explicó cómo se enteró de la decisión de su enfermo padre. La decisión de elegir a otro sucesor no fue una sorpresa. La decisión de elegirme a mí como sucesor sí lo fue. Las primeras señales se dieron en octubre de 1999, cuando en Londres me dijo que tenía algo importante que decirme a solas. Pero estar entonces a solas con él era imposible, así que se aplazó nuestra conversación hasta su regreso a Ammán. Desgraciadamente, cuando volvimos su salud se deterioró rápida-