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ABC DOMINGO 5 12 2004 Internacional 33 Extraditado a EE. UU. Gilberto Rodríguez, el mayor capo colombiano de la droga En los años ochenta fue el máximo líder del famoso cártel de Cali ALEJANDRA DE VENGOECHEA CORRESPONSAL BOGOTÁ. Hace diez años los colombianos estarían temblando con lo que pasó ayer: en un avión de la Agencia Antidrogas de los EE. UU. (DEA) salió extraditado hacia Miami Gilberto Rodríguez Orejuela, de 65 años, el hombre que en los ochenta fue el máximo líder del cártel de Cali, organización que controló el 80 por ciento del mercado mundial de la cocaína. Por entonces, cuando la droga era monopolio de dos cárteles- -el de Cali, liderado por los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, presos desde 1995, y el de Medellín, con el extinto Pablo Escobar a la cabeza- autorizar o defender la extradición significaba ministros muertos, coches bomba a granel, jueces, fiscales y periodistas asesinados. Pero ya no. Desde que en 1997 se volvió a instaurar la extradición nadie como el presidente Álvaro Uribe ha apostado tanto por esa figura: ha firmado 230 extradiciones, frente a otras 70 en toda la historia de Colombia. La de Gilberto Rodríguez es, sin embargo, la más importante concedida por Colombia en su cooperación con EE. UU. La batalla para lograr verlo tras las rejas ha durado más de tres décadas y no fue fácil. Gilberto Rodríguez, un hombre con más apariencia de abuelo que de capo del narcotráfico, hizo historia en este país andino por su habilidad para mover las fichas del negocio de las drogas y relacionarse con prominentes políticos. Lo apodaban el Ajedrecista y de su influencia no se salvó ni el ex presidente Ernesto Samper (1994- 98) absuelto por el Congreso luego de que se le acusara de haber recibido seis millones de dólares por parte del cártel de Cali para financiar su campaña política. Presionado por la Casa Blanca, Samper lanzó una ofensiva contra los dirigentes del cártel mafioso, la cual se concretó el 9 de junio de 1995 con el arresto de Gilberto Rodríguez en Cali. cia desde la cárcel. Justamente por esos cargos fue extraditado. Pero la gran pregunta que todos se hacen en Colombia es ¿qué se logrará con esto si actualmente el negocio de la droga lo manejan más de 200 mini- cárteles, paramilitares de extrema derecha y guerrillas de izquierda? Ricardo Vargas, director de la Corporación Ac- ción Andina, entidad especializada en políticas contra las drogas, comentó a ABC que Gilberto Rodríguez podría haber aceptado entregarse voluntariamente y pagar a EE. UU. entre 100 y 150 millones de dólares, tal como reveló la revista Semana, con un solo fin: proteger a sus descendientes. Pero el negocio seguirá y con más auge. Gilberto Rodríguez REURTERS Vivió como un rey Siete años y tres meses estuvo tras las rejas. Vivió como un rey: por los pasillos de la cárcel desfilaban reinas de la belleza, congresistas, camareros con finos licores que le traían a domicilio En noviembre de 2002, Gilberto Rodríguez recuperó su libertad por buena conducta, lo que en su momento supuso un escándalo. Tras vérsele almorzando con alguno de sus seis hijos y disfrutando de su libertad, en marzo de 2003 el Gobierno de Uribe ingenió una nueva jugada: recapturarlo tras acusarlo del envío en 1990 de 150 kilos de cocaína a la ciudad estadounidense de Tampa, a través de Costa Rica, en una operación que no confesó cuando fue arrestado en 1995. Unos meses más tarde, un grupo de fiscales americanos lo acusó de conspirar para importar cocaína, lavar dinero y obstruir la justi-