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ABC DOMINGO 5 12 2004 Internacional 31 FADWA BARGHUTI Esposa del líder de la Intifada palestina y candidato presidencial Sharón sí que tiene las manos manchadas de sangre y ganó las elecciones en Israel RAMALA (CISJORDANIA) Algunos la llaman la Winnie Mandela palestina. Otros, por su notorio afán de protagonismo, la primera dama Fadwa Barghuti trabaja para sacar a su marido de la cárcel y cree que las elecciones pueden abrirle la puerta. Su hijo mayor también está en prisión. Sólo ha visto a Marwán Barghuti una vez en los dos últimos años y medio. Fue el pasado jueves. Su marido vive en la celda de aislamiento número 5 de la prisión de Beersheva; tiene una cámara de vídeo que le vigila las 24 horas del día; lee tres periódicos hebreos, no le dejan los palestinos; oye la radio; devora ocho libros al mes (los últimos, La paz perdida de Dennis Ross, y Mi vida de Bill Clinton) y puede ver tres cadenas de televisión árabes que le desconectan cuando en alguna aparece... su mujer. ¿Por qué anunció Marwán Barghuti el 26 de noviembre que no se presentaría a las elecciones y que apoyaría a Mahmud Abbas? -Marwán recibió entonces en la cárcel a los dirigentes de Al Fatah para intercambiar impresiones y pulsar la realidad exterior. Quienes se reunieron con él en prisión le aconsejaron que no se presentara porque no iba a contar con respaldo suficiente. Y obró en consecuencia. -Pero sólo cinco días después cambió de opinión y anunció su candidatura. ¿Por qué? -En realidad no cambió de opinión sino que conoció la verdad de las cosas. Él cree en sus ideas y en su programa, que pasa por seguir con la Intifada para lograr una paz justa en la región. En Al Fatah hay dos corrientes principales. La primera considera que la Intifada fue un grave error estratégico. Sus responsables apuestan por negociar en vez de luchar. Pero llevamos negociando mucho tiempo y no hemos conseguido nada. ¿Y la segunda corriente? -Desde ésta, con Marwán al frente, se piensa que Israel nos ocupa y que tenemos derecho a defendernos y a resistir a la vez que negociamos. Porque negociar sin resistir no hace sino debilitarnos y resistir sin negociar es un suicidio. Si queremos una paz verdadera tenemos que resistir a la ocupación hasta que se respeten las resoluciones de la ONU. ¿Cree que la candidatura de su marido ha provocado una división interna en Al Fatah? ¿Por qué debería suceder eso? Las dos corrientes podemos coexistir como coexistían en el pasado con Yaser Arafat. La estructura de Al Fatah será respetada. Quienes apostamos por la segunda de las corrientes creemos que Ojos, manos y boca de Marwán Barghuti, condenado a cinco penas de cadena perpetua en Israel y candidato a las elecciones palestinas, Fadwa no ceja en su empeño de ver libre a su marido POR JUAN CIERCO. CORRESPONSAL Fadwa, con un póster de su marido al fondo, en una rueda de prensa en Ramala AP Marwán Barghuti vive aislado en la celda número 5 de la prisión de Beersheva, vigilado por una cámara de vídeo Si queremos una paz verdadera tenemos que resistir a la ocupación hasta que se respeten las decisiones de la ONU honramos a nuestros mártires, a nuestros heridos, a nuestros prisioneros, a la paz verdadera y al presidente Arafat. La silla del poder no puede protegerse con el paraguas de la ocupación. Además, para quienes hablan de divisiones internas, que sepan que el pueblo palestino tiene derecho a escoger a su líder a través de unas elecciones libres y democráticas. -Muchos creen que Marwán Barghuti se ha inmolado al presentarse a las elecciones. -No es verdad. Marwán es leal a Al Fatah, es uno de sus hijos. Pero en el partido no todos saben lo que quieren. Unos creen que se ha quemado, otros que no, pero muchos respetan su decisión y admiran su valentía. ¿Cree de verdad que su marido tiene opciones de imponerse en los comicios desde la cárcel? -Marwán tiene una visión y un horizonte de paz y sabe cómo ayudar a salir del sufrimiento al pueblo palestino. Lo primero que su candidatura pretende es lanzar un mensaje al mundo para que comprenda que si unas elecciones aspiran a ser democráticas deben contar con todos sus candidatos en la calle y no en la cárcel. Si se respetara esa mínima regla elemental, la calle palestina se volcaría con él. -Pero Israel ya ha anunciado que no le va a liberar porque tiene sus manos manchadas de sangre. -Sharón sí que tiene las manos manchadas de sangre palestina y árabe y se ha presentado y ha ganado las elecciones en Israel. ¿Cómo se puede llevar una campaña electoral desde la cárcel? -Marwán tiene sus programas políticos, económicos, sociales y desde fuera trabajaremos para que se conozcan. La campaña va a ser la más simple y la más pobre de la historia, pero no importa porque quienes le hará la campaña serán la calle y el pueblo palestinos. ¿Quién financiará la campaña? -La mayoría somos voluntarios que no sólo trabajamos sin interés económico alguno, sino que ponemos nuestros salarios a disposición de la causa. También el de Marwán, que recibe el de parlamentario. Mucha gente ha hecho donaciones. No será suficiente para hacer grandes cosas pero nadie pondrá más corazón que nosotros. -EE. UU. la UE, Egipto, Israel... Todos apoyan a Mahmud Abbas. -Estamos en contra de cualquier injerencia externa en la campaña electoral. Los extranjeros no votan, votan los palestinos. Cuando haya un presidente elegido por los palestinos, que hable entonces con los extranjeros, pero mientras tanto que éstos se mantengan al margen del proceso. ¿Cómo fue su encuentro con su marido en la cárcel después de dos años y medio sin verse? -Le vi dentro de una habitación de apenas tres metros cuadrados con dos sillas. Le encontré muy entero. Fue muy emocionante. Le miraba como su mujer y él me miraba como mi marido. Me preguntó por nuestros hijos, por los amigos... Hablamos a solas tres horas. Luego entraron los ministros Kadura Fares y Yamil Tarifi y hablamos otras tres. Lo hicimos sobre su decisión de presentarse a las elecciones, sobre la campaña, sobre la Intifada...