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ABC DOMINGO 5 12 2004 Nacional 21 LA REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN En el PP no creen que Zapatero tenga un plan concreto para cambiar la Constitución. Sostienen que se limita a ganar tiempo para contentar a Maragall y que dejará el grueso de la reforma para otra legislatura La estrategia de la patada a seguir ÁNGEL COLLADO MADRID. No tienen planes concretos, van improvisando; lo más probable es que intenten sacar alguna reforma adelante esta legislatura para justificarse y luego ya se verá, querrán hacer la jugada de la patada a seguir Esa es la impresión más que análisis que predomina en la dirección del PP sobre las reformas constitucionales que Rodríguez Zapatero dice estar dispuesto a poner en marcha. En el XXVI aniversario de la Constitución que mañana se celebrará en el Congreso, primero al que el PSOE se presenta sin defender la plena vigencia de la Carta Magna- -Zapatero duda hasta de sus conceptos fundamentales como el de nación- el Gobierno sigue sin aclarar calendario, objetivos y compañeros para el proceso, pero es su único proyecto político de peso para la legislatura. En el PP dicen que se han decidido a plantar cara al Gobierno, no porque quieran bronca y forzar ahora su estrategia de acoso, sino como respuesta a las agresiones de Zapatero. La propia ofensiva del PSOE y sus socios nacionalistas en el ámbito judicial para controlar los nombramientos de jueces desde enero y la acusación de golpismo que les ha dirigido Moratinos les ha obligado a defenderse y cortar relaciones con una mayoría parlamentaria empeñada en arrinconarles. Zapatero tiene que satisfacer las aspiraciones de Maragall para seguir en el poder y la primera es la reforma del estatuto de Autonomía catalán con el título de nación incluido. De ahí, que el presidente del Gobierno reste contenido al término. El choque con la Constitución estará servido. En el PP no aciertan a vislumbrar cómo pretende el jefe del Ejecutivo salvar ese obstáculo. No creen que se atreva siquiera a exigirles que se avengan a ceder ante la doctrina básica de los nacionalistas: negar la existencia de España como nación para proponer un modelo plurinacional En Génova están dispuestos a hablar de la primera reforma, la que pueda venir obligada por la aprobación de la Constitución europea, pero sobre todo lo demás las dudas se multiplican. La reforma del Senado ya la intentó el PP en su primera legislatura, pero los nacionalistas, con su exigencia de ve- to, la hicieron imposible. Está por ver. dicen, que Zapatero esté dispuesto a enfrentar a unas Comunidades con otras al ceder a las aspiraciones de PSC, ERC, CiU o BNG. Para el principal partido de la oposición la única reforma razonable es la de la primacía del varón sobre la mu- jer en la sucesión a la Corona, pero consideran un disparate una consulta popular que sólo incluyera ese asunto. Ante la complejidad de la reforma, la debilidad parlamentaria del Ejecutivo y las diferencias internas del PSOE, en el PP dan por hecho que, al final de la legislatura- -si es que se agota- -Zapatero tendrá que aplazar el grueso de su propuesta para después de las elecciones generales. Una vez abierto el melón, aunque sólo sea para la Constitución europea, se habrá puesto en marcha la estrategia de la patada a seguir para que el PSC y los demás partidos nacionalistas vean factibles sus aspiraciones de dar pasos hacia la soberanía compartida o el secesionismo. Advertencia de Chaves Ni siquiera se hacen a la idea de que el PSOE en su conjunto renuncie a su propia tradición de partido nacional y federal para pasarse a las teorías asimétricas del PSC de Maragall. A los clásicos Ibarra o Bono se sumaba ayer mismo el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, para recordar que no puede haber unas Comunidades Autónomas que, de entrada, tengan más competencias que otras. Por todo ello, en el PP, además de amenazar con desentenderse de cualquier ayuda al Gobierno que no sea la lucha antiterrorista se reafirman en su estrategia de esperar y ver cómo se pone de acuerdo Zapatero con sus aliados, además de con su propio partido, sobre el nuevo modelo territorial al que aspiran.