Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 4 12 2004 Cultura 61 He leído a autores en español, como Javier Marías, Carlos Fuentes o García Márquez, pero tomo más de mi propia tradición austriaca Autorretrato de un adicto a la fotografía, las mujeres, el sexo... y a sí mismo Las memorias de Helmut Newton ven la luz en España póstumamente en 1920, maestro de la osadía y la provocación, dibuja en esta Autobiografía una vida y una obra llevadas siempre al límite NATIVIDAD PULIDO MADRID. El 24 de enero de este año moría en un accidente de tráfico en Los Ángeles, a los 83 años, Helmut Newton. Además de su inmenso legado fotográfico, dejó escrita su autobiografía, que ahora ve la luz póstumamente en español, editada por RM Verlag. El libro está dividido en dos partes: en la primera habla de su vida; en la segunda, de su trabajo. Está escrito con sinceridad, sin tapujos, con un tono totalmente desinhibido. Tal como decidió vivir su vida. Su autorretrato de niñez es el de un mocoso malcriado y enfermizo al que su madre (la veía como la mujer más deseable del mundo -tal vez tocado por el complejo de Edipo- y también como una esnob inestable) vestía de niña con trajes de terciopelo y melena de paje. Era un mariquita espantoso recuerda. Su padre procuraba encauzarle por el camino de la masculinidad con clases de gimnasia y natación. Huyendo de Berlín por la persecución judía de los nazis, va recalando en distintos puertos (Singapur, Australia, Londres, París... donde va enganchándose a sus adicciones: la fotografía- -tras una operación, salió del quirófano con una pequeña Minolta automática en su mano- las mujeres- -le b Este berlinés nacido menos comunicativos que las mujeres, no ven a menudo otra posibilidad que la violencia. También en Austria muchas familias han sido exterminadas a manos de los padres de familia. -El Gobierno español ha tomado una serie de decisiones en las que muchos ven un enfrentamiento entre Iglesia y Estado. ¿Qué papel juega la religión en países laicos pero con una tradición católica? -Hay sólo una relativa minoría de verdaderos practicantes y creyentes. Pero como sistema de valores el catolicismo juega un gran papel en nuestros países. Muchos lo visten de hipocresía, tal vez porque en la confesión es fácil limpiarse de todo. Las sociedades católicas me parecen más anticuadas sobre todo en lo que a la mujer se refiere. Me parece que en estos momentos España está en el buen camino. ¿Es realmente posible traducir sus obras, con su técnica del juego de palabras y el empleo que hace de los sonidos? -Eso es, lamentablemente, casi imposible. Solamente un poeta podría hacerlo. Y eso es para las editoriales demasiado caro, porque no pueden vender muchos ejemplares de mis libros. ¿Hay escritores españoles entre las fuentes de las que bebe su formación literaria? -Por supuesto he leído a autores en español, como Javier Marías, Carlos Fuentes o García Márquez, pero seguro que tomo más de mi propia tradición austriaca. También porque nunca he viajado mucho. Imagen de niñez de Helmut Newton Yo era un mariquita espantoso; un mocoso malcriado y enfermizo Su madre lo vestía de niña con melena de paje y trajes de terciopelo gustaban mayores- el sexo- -el olor a Nivea tenía connotaciones sexuales para él- -y los coches- -tuvo un Porsche, un Bentley, un Austin... A uno de ellos le llamó Verónica- Su mayor ambición, llegar a ser un gran fotógrafo de modas, el mejor Confiesa que aquella ansia por intentar llegar a ser el mejor era una especie de autocastigo Su mayor defecto, el egoísmo: Mi más preciada posesión soy yo; soy un blandengue egoísta; sólo me complazco a mí mismo Un autorretrato de juventud le dibuja como un gigoló, partidario acérrimo de la prostitución me fascina la idea de poder comprar amor, me excita comprar a una mujer y rey de la provocación: se atrevió a convertir la boutique Hermès de París en el sex- shop más caro y lujoso del mundo. Consideraba sexy a Margaret Thatcher, congenió con Le Pen y con Leni Riefenstahl (los judíos nunca se lo perdonaron) sentía verdadera fascinación por las muñecas y maniquíes (cada una, pensaba, tenía su propia personalidad) y por el sadomasoquismo (se inspiró en Historia de O Cuenta que muchas de las modelos de antes tenían un protector, un hombre rico y casado que les pagaba el alquiler de la casa a cambio de visitarlas una o dos veces por semana Solíamos pasarlo en grande con las modelos La cámara de fotos era, para él, una barrera entre la realidad y yo; un muro que me separa del dolor Un infarto y una apoplejía (le pasó factura ese ritmo de vida tan frenético) además de una depresión acabaron por debilitar a este fotógrafo osado y furtivo.