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26 Internacional SÁBADO 4 12 2004 ABC Abu Mazen, cerca de obtener una tregua por parte de Hamás b La única exigencia a la que se URI LUPOLIANSKY Alcalde de Jerusalén sigue agarrando con fuerza el líder de Hamás es que las autoridades israelíes pongan fin a sus operaciones militares J. C. JERUSALÉN. La tregua de nunca Hamás está a punto de reaparecer desde las catacumbas en las que andaba enterrada. Durante muchos meses, más de cuatro años, esa tregua tan deseada parecía un imposible, y no sólo por la negativa de la organización fundamentalista a proclamarla. Casi nadie creía en ella, casi todos hacían lo posible, de una y otra parte, por espantar cualquier posibilidad de hudna En cuanto se filtraba una posibilidad certera de sacarla adelanta se lanzaba un atentado o una operación de castigo. Ahora, al fin, parece que no es así, parece que la tregua de Hamás está más cerca que nunca. Al menos hasta que se celebren las elecciones presidenciales palestinas del 9 de enero. En ello anda empeñado Mahmud Abbas (Abu Mazen) Y, por una vez, parece que ha encontrado eco en Gaza y Cisjordania. La única exigencia a la que se sigue agarrando con fuerza Mahmud al- Zahar, principal dirigente de la organización fundamentalista tras los asesinatos selectivos del jeque Ahmed Yasín y de Abdel Aziz Rantissi, es que Israel ponga fin a sus operaciones militares. En las elecciones palestinas de 1996 sólo hubo 500 votos en Jerusalén Este Es el primer alcalde judío ultraortodoxo de la Ciudad Santa y pese a ello, o quizás por ello, intenta ser respetuoso y tolerante con todas las religiones. No es un empeño fácil. La política envenena demasiadas veces el ambiente TEXTO: JUAN CIERCO. CORRESPONSAL Declaraciones significativas Y no sólo eso, además de los contactos de las últimas horas en la Franja mediterránea de Abu Mazen con la cúpula de Hamás, se han producido unas significativas declaraciones del líder de la organización islamista en Cisjordania, el jeque Hasan Yousef, en las que asegura estar dispuesto a aceptar un estado palestino en Gaza y Cisjordania, junto a Israel, y de ese modo vivir unos y otros en paz y seguridad. No es la primera vez que Hamás se pronuncia en ese sentido pero sí hacía mucho tiempo que no lo repetía. En una entrevista concedida a ABC antes de que estallara incluso la Intifada de Al Aqsa, el jeque Ahmed Yasín manifestó estar dispuesto a renunciar a las fronteras de 1948 y aceptar las de 1967, lo que provocó tan airada reacción de muchos de sus correligionarios que el líder espiritual de Hamás rectificó apenas en 24 horas sus declaraciones. Las palabras ahora de Hasan Yousef vuelven de nuevo en esa dirección y templan más gaitas de las previstas en tan poco tiempo. De ahí que muchos analistas, que no todos, se atrevan ahora a apuntar que la tregua de Hamás parece más cerca que nunca. JERUSALÉN. Es un hombre comprometido con los demás. La cercanía con sus conciudadanos desde sus cargos en el Ayuntamiento de Jerusalén, a cuya plantilla pertenece desde 1989, le ha ayudado a palpar los problemas de la gente con sus propios dedos. Algunos, sin embargo, le acusan de ser todo ojos, oídos y olfato para los judíos, sobre todo los religiosos, olvidándose de que en la Ciudad tres veces Santa viven además un buen puñado de cristianos y más de 200.000 vecinos musulmanes. No está de acuerdo aunque no se altera por estas denuncias. Está acostumbrado y saca entonces a relucir su particular bandera del respeto y la tolerancia para enfrentarse a estas críticas. Su compromiso con los demás nació antes que su vocación municipal. Fundó junto a su padre en 1976 la organización Yad Sarah que distribuye gratis desde entonces medicinas a los enfermos y a los más necesitados. Cuenta con 6.000 voluntarios y con 97 delegaciones en todo el país. Nacido hace 53 años en Haifa, tiene doce hijos y seis nietos. -Muchas cosas están cambiando y a buen seguro van a seguir haciéndolo tras la reciente muerte de Yaser Arafat. ¿Cambiará también Jerusalén? -La muerte de Arafat supone una nueva oportunidad para los palestinos y deberían aprovecharla. Yaser Arafat y sus acciones tuvieron una gran influencia en muchos aspectos que rodearon el día a día de la ciudad y espero que podamos corregir entre todos los más negativos. -Se ha desatado la polémica con la posibilidad de que voten en las elecciones presidenciales palestinas del 9 de enero los residentes árabes de Jerusalén Este. ¿Cree usted que deben votar? -Sí, creo que los árabes de Jerusalén Este deben tener derecho al voto como lo tuvieron en las pasadas elecciones. Y deben votar, como entonces, por correo, en las oficinas israelíes de Correo en Jerusalén Este. Pero no se confundan ustedes, la Historia nos muestra que cuando se les dio la oportunidad de votar en las elecciones palestinas de 1996, la mayoría de los residentes árabes de Jerusalén Este prefirió no votar, sólo 500 de ellos ejercieron ese derecho. -Sin embargo, las autoridades israelíes de Jerusalén decidieron impedir con medidas de fuerza que se ABC La muerte de Arafat supone una nueva oportunidad para los palestinos y deberían aprovecharla Creo que los árabes de Jerusalén Este deben tener derecho al voto como lo tuvieron en las pasadas elecciones Los Acuerdos de Oslo prohíben a la Autoridad Palestina llevar a cabo actividades políticas en Jerusalén actualizara el censo electoral palestino... -Eso escapa a mis responsabilidades. Es una cuestión relacionada con la seguridad y son las Fuerzas de Seguridad israelíes quienes deben responder al respecto. Pero quiero recordarle que los Acuerdos de Oslo prohíben llevar a cabo a la Autoridad Nacional Palestina (ANO) actividades políticas en Jerusalén. De ahí que, cuando se vulne- ra esa prohibición, actúe la Policía israelí. ¿Controla Israel la parte árabe de Jerusalén? -Por qué no iba a hacerlo. Jerusalén es una ciudad unida, es la capital del Estado de Israel y su Ayuntamiento se ocupa de todas las partes, de todos los barrios de la ciudad. No trazamos una línea que separe a los residentes árabes de los judíos. ¿Apoya usted la idea de modificar el trazado de los límites municipales de Jerusalén para excluir así algunos barrios y aldeas árabes? -Es demasiado pronto para hablar de esta cuestión sin saber si tenemos en realidad un socio, un interlocutor del lado palestino para hablar de paz. Una vez que se forme una nueva dirección palestina y se emprenda una negociación de paz honesta, abordaremos el tema. -Pero no parece muy probable que esa opción de paz sea real si no se acepta compartir Jerusalén como capital de dos Estados y ceder la soberanía de la Explanada de las Mezquitas a la ANP. -Siempre habrá, pese a todo, una oportunidad para la paz. Creo que Israel debe estar a cargo de Jerusalén y de su ciudad vieja y permitir desde ahí a los fieles de todas las religiones el acceso a sus Santos Lugares para la oración. ¿Apuesta usted por conceder la nacionalidad israelí a los árabes de Jerusalén? -Si ellos lo desean, claro que sí y creo, en efecto, que muchos de ellos lo desean. Si se les concede, no podrían por supuesto participar en ninguna elección palestina. ¿No supone un contrasentido hablar de Jerusalén como una ciudad unida e indivisible y construir a la vez un muro que la divide y deja a unos ciudadanos de un lado y a otros del otro? -Nos hemos visto obligados a construir la barrera de seguridad. Si los terroristas no hubiesen atentado repetidamente contra nuestras ciudades, no hubiésemos levantado barrera alguna. La valla salva vidas y así se ha demostrado en los lugares donde ya está construida. No debemos olvidar que los terroristas no sólo atacan a los residentes judíos de Jerusalén sino también a los árabes. Nosotros hacemos lo posible para evitar que esa valla obstaculice demasiado la vida de nuestros conciudadanos.