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ABC SÁBADO 4 12 2004 25 La violencia en Irak vuelve a concentrarse en Bagdad con dos atentados que dejan 26 muertos George W. Bush nombra al ex jefe de la Policía de Nueva York en el 11- S responsable de Seguridad Interior Rusia es de lejos el primer inversor extranjero en Ucrania. Moscú tiene importantes razones para intervenir en la crisis política de su vecino del sur, que antes de las elecciones era una de las economías de mayor crecimiento en la zona A la caza de la economía ucraniana TEXTO: ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. Según las cifras oficiales, el país que más inversiones ha hecho en Ucrania en los últimos cuatro años es Estados Unidos (1.075 millones de dólares) Sorprendentemente, el segundo es Chipre (779 millones de dólares) seguido de las áreas offshore de Gran Bretaña (689 millones) No hay que investigar mucho para deducir que tanto el capital que viene de Chipre como de Gibraltar o de las Islas Vírgenes es en realidad dinero ruso que utiliza circuitos opacos para introducirse en este país. Eso explica que las inversiones directas desde Moscú sean sólo de 377 millones de dólares. De manera que se puede considerar que al menos el 70 por ciento del dinero que entra en Ucrania viene de Rusia, sin contar que es muy probable que una parte del que llega con bandera norteamericana sea también del mismo origen. No es por eso de extrañar que Rusia se haya sentido directamente afectada por el desenlace de esta crisis política en su vecindario. Ucrania está considerada como la economía que crece más rápidamente en esta parte del mundo, aunque lo único que eso ha producido es que el país se haya convertido en una mezcla de consumidores compulsivos de productos de lujo y de pobres de solemnidad. Las dos Ucranias BIELORRUSIA POLONIA Lviv Luck Rovno Zona de influencia europea Chernobyl La principal industria (siderúrgica y química) se concentran en esta parte del país Kiev R Vinnitsa U Ivano- Frankovsk C A N Kirovograd I A Dnepropetrovsk Donetsk Zaporozje tienen los productos ucranianos en los mercados mundiales. Recientemente, han empezado a tomar posiciones para hacerse con el control de una de las principales fábricas de coches de Polonia (FSO) y se anuncian nuevas operaciones de compra. También acaban de adquirir un banco en Letonia, uno de los países conocidos por tener una política de cambios de divisas más liberales. Un paso estratégico Para Rusia, se comprende el interés en mantener su influencia en Ucrania, país por el que transcurre el estratégico gasoducto que le sirve para exportar a la Unión Europea y, de hecho, los derechos de tránsito de gas son una de las principales fuentes de ingresos para el gobierno de Kiev. Y tampoco es extraño que el Kremlin haya apoyado sin reservas a Viktor Yanukóvich, que antes de primer ministro había sido alcalde de Donetsk. Para la Unión Europea y la OTAN, el mensaje que se dirige a los políticos ucranianos es muy claro: en las actuales circunstancias, cualquier tentación secesionista de las regiones prorrusas solamente serviría para cerrar el camino a la integración del país en la órbita de Europa Occidental. Nadie se atreve a decirlo en voz alta, pero en realidad esta amenaza se extiende claramente a Rusia y así se lo piensan decir la semana que viene al ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, cuando visite Bruselas. Pero otros confían más en el realismo de la evolución económica. Para muchos, hasta las inversiones rusas podrían estar cómodas en una Ucrania gobernada por el ambiente liberal del prooccidental Viktor Yúshenko, que además probablemente estará interesado en relanzar las privatizaciones, incluyendo las del sector energético. RUMANIA 0 100 km Nikolajen MOLDAVIA MAR DE AZOV Crimea RUSIA Zona de influencia rusa Apoyan a Víktor Yúshenko Apoyan a Víktor Yanukóvich Infografía ABC El proyecto de Stalin La mayor parte de estos multimillonarios son los grandes beneficiarios de las privatizaciones que siguieron a la independencia en 1991, propietarios ahora de las estructuras industriales que los dirigentes soviéticos colocaron en la zona oriental y rusohablante. De hecho, la cuenca hullera del Donbás fue uno de los principales proyectos de la industrialización que planeó Stalin y su capital, Donetsk, -5 millones de habitantes- -se llamaba en reali- dad Stalino hasta 1961. El tirano envió allí a millones de rusos para trabajar en las minas de carbón y en los complejos siderúrgicos, lo que además tuvo como efecto una rusificación de la zona. Ahora, en la región oriental se produce el 25 por ciento del Producto Nacional Bruto de Ucrania y además concentra los votos de los que prefieren mirar a su vecino eslavo antes que a la Europa Occidental. Los hombres de negocios más importantes del país se conocen bien. El año pasado se produjo un reagrupamiento de las grandes empresas en la zona oriental de Ucrania bajo una especie de sindicato financiero- industrial a cuya cabeza están Serhiy Taruta, presidente de la Unión Industrial de Dombás, o Rinat Akhmetov, dueño de System Capital Management un holding Es fácil comprender el interés ruso por Ucrania, país por el que transcurre el gasoducto por el que Moscú exporta energía a la UE que controla las principales industrias pesadas de la región. Sin embargo, hasta los empresarios de la cuenca del Dombás no ponen todos los huevos en la cesta de Rusia y han empezado a interesarse en inversiones en el extranjero, especialmente en un país como Polonia que, por ser miembro de la Unión Europea, puede ayudarles a sortear los problemas que