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12 Nacional ETA REAPARECE EN MADRID SÁBADO 4 12 2004 ABC Agentes de la Guardia Civil en la N- VI D. G. LÓPEZ Rastreando explosivos en la gasolinera de la N- V J. PRIETO El caos se hizo palpable en la Nacional VI CH. BARROSO Los vecinos de las gasolineras de las carreteras de Extremadura y de Colmenar Viejo no pensaron en bombas al escuchar las explosiones, sino quizás en algo festivo. Pero el caos, las sirenas y el desalojo de sus viviendas les pusieron un nudo en la garganta ¿Son los árabes o es ETA? TEXTO: MARIA DEL CARMEN MORENO Y MARIO DÍAZ MADRID. Dios mío, si es en ese contenedor donde he tirado la basura hace un rato... Hace un frío que pela en el kilómetro 10 de la M- 607, la conocida por los madrileños como carretera de Colmenar. Los tres empleados de la estación de servicio de Repsol y los seis del lavadero de coches pegado a la misma han sido trasladados al interior de una ambulancia del Samur. No están heridos. Pero el ambiente en el exterior está prácticamente bajo cero. Los contenedores están situados justo a la salida de la gasolinera, junto a un árbol. El empleado, de origen suramericano, está bastante asustado. Les han desalojado de las instalaciones poco antes de la explosión. El peligro ha pasado, pero quiere largarse de allí cuanto antes. Tras escuchar la explosión, los vecinos de la cercana urbanización Tres Olivos no se ponían de acuerdo. ¿Un accidente? ¿Un petardo? Escuché un sonido metálico muy fuerte, como si un camión hubiera chocado con algo dice María. Me he asomado por la ventana y he visto un atasco tremendo en la carretera, y la llegada de ambulancias y de furgones policiales. He puesto el televisor y me he enterado de que ETA había puesto bombas en varias gasolineras. Entonces ya no he tenido dudas Otra vecina comenta que, al principio, pensó que se le había caído algo dentro de su casa. Una tercera pensó que había chavales en la calle jugando con petardos. Las personas que tenían pensado ir a Madrid han tenido que dar un gran rodeo por Tres Cantos para escapar del embotellamiento. Los agentes recogen los restos esparcidos del destrozo y los meten en bolsas para su posterior análisis. También investigan el interior del establecimiento. Todas las gasolineras hasta Colmenar Viejo han sido cerradas por precaución. Enfrente de la afectada por el atentado está el PAU de Monte Carmelo, una buena plataforma de observación. Pero el puñado de curiosos se dispersa hacia las 20: 30 horas, cuan- Gasolinera del barrio de Batán, situada al comienzo de la carretera de Extremadura ÁNGEL DE ANTONIO Todas las estaciones de servicio desde Madrid a Colmenar Viejo fueron cerradas durante unas horas por precaución Oí los petardos y pensé que era porque Nadal acababa de conseguir el segundo punto de la Copa Davis do el tráfico empieza a respirar y del cielo cae agua nieve. Con unos minutos de diferencia, la escena se repite en otros escenarios de Madrid. El castigadísimo Paseo de Ex- tremadura vuelve a temblar. A las 18.25 la Policía ordena a los cuatro empleados de la gasolinera de Batán que salgan pitando. Tienen cinco minutos, menos de los que necesitan para coger sus cosas de las taquillas. Les explota el artefacto a siete u ocho metros, sin consecuencias: Fue muy suave, pero lo hemos sentido relata uno de los gasolineros. Los más de 120 vecinos del bloque situado en el número 298, rozando la estación de servicio, reciben el aviso por el telefonillo. Nos pidieron que bajáramos, pero de forma ordenada. La verdad es que había más policías que otra cosa, un despliegue impresionante explica María del Carmen Pérez, que vive en el segundo piso. Aún está consternada, sin que se le vayan de la cabeza las terribles imágenes vividas hace diez años, cuando una bomba- lapa acabó con la vida de un militar a pocos metros. Un ramo de flores le recuerda siempre. Otros moradores atribuyeron la explosión a un hecho festivo: Oí los petardos y pensé que eran porque Nadal acababa de conseguir el segundo punto de la Copa Davis, y como aquí se celebra todo... cuenta Fernando Guerrero, del séptimo piso. Minutos después, los agentes y el desconcierto le sacaron de su error. Pasadas las ocho de la tarde, los habitantes del bloque fueron volviendo a casa, con el susto y el frío en el cuerpo. Una hora antes, el metro de Batán era un hervidero de gente y de rumores; también de preocupación. ¿Son los árabes o es ETA? cuchicheaba un grupo de adolescentes. Qué más da. Son iguales La respuesta, la dará la investigación.